The Official Web Site of Fantasy Artist Larry Elmore: Página oficial del dibujante de literatura fantástica Larry Elmore, en palabras de Weis- Hickman, el ideólogo de la última trilogía de Dragonlance la Gema Soberana.
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Publicado: Jue Jul 26, 2007 6:05 pmAsunto: El ENTRENAMIENTO DE UNA APRENDIZ DE SABIA II
EL ENTRENAMIENTO DE UNA APRENDIZ DE SABIA II
UNA VIEJA FLORISTA DE CAIRHIEN
Le entregué las muñequeras a Lainer y le conté como había sido todo. No hizo el menor comentario , me miró fijamente, luego miró las muñequeras y los demás objetos que le había llevado y me dijo muy seria:
Puedes quedártelos, creo que los has ganado con merecimiento y te van a ser muy útiles de ahora en adelante.
Le agradecí el obsequio y me las puse. Eran recias y hermosas, no parecía fácil cortar aquel cuero oscuro y basto, me escocían un poco pero ya se adaptarían a mis brazos. Si Lainer seguí encomendándome misiones parecidas. Desde luego iban a serme necesarias.
Lainer suspiró y esbozó una media sonrisa antes de decirme:
Esta vez se trata de algo muy distinto Vilka. Eres una aprendiz de sabia, y todavía tienes muchas cosas que aprender. He hablado con Lecker, y ella asegura que la vieja florista que habita en una casita en los bosques de Cairhien puede ayudarte a reconocer algunas plantas curativas. Esa mujer entiende mucho de remedios. Te convendría ir a verla y contarme como ha ido esa visita.
Así lo haré Lainer.
Y partí hacia Cairhien.
Siguiendo las indicaciones de la propia Lecker llegué a una hermosa casa en los bosques al sur de la ciudad de Cairhien.
Estas en un bonito caseron en medio del bosque, un lugar tranquilo y
acogedor, adornado con muchos motivos florales en forma de cuadros y
jarrones.
[Salidas: norte]
Una aldeana de pelo blanco y faz arrugada te observa.
Dices 'saludos amable anciana! Soy una futura aprendiz de sabia aiel, y alguien me ha asegurado que podiais ayudarme porque sois experta en hierbas y remedios.'
Una vieja florista es de raza del Oeste.
La viejecita huele a plantas aromaticas. Va vestida con muchos motivos
florales, igual que su casa.
Una vieja florista esta en perfecto estado.
Una vieja florista se sienta y piensa profundamente.
Una vieja florista dice 'Oye, estarias interesada en hacerme un favor?'
Una vieja florista dice 'Necesito alguien que me haga un encargo, porque los'
Una vieja florista dice 'años no perdonan y yo ya no puedo ir al bosque...'
Una vieja florista dice 'Si quieres hacerlo, es muy sencillo.'
Una vieja florista dice 'Se me estan acabando las existencias de unas cuantas'
Una vieja florista dice 'flores de plantas que utilizo para mis remedios,'
Una vieja florista dice 'y necesito reponerlas.'
Una vieja florista dice 'Traeme una flor de tigridia, una campanilla, una salvia'
Una vieja florista dice 'y una rara rosa palida de Cairhien,'
Una vieja florista dice 'y te dare una recompensa. Hasta pronto!'
Dices 'ahá de acuerdo! mmm una trigridia, una campanilla , una salvia y una rosa palida. Espero saber distinguirlas y no decepcionaros, a vos, ni a mi pueblo.'
Dices 'Hasta pronto!'
Aquella anciana me pareció muy agradable y me sentía encantada de ayudarla, así que con un saco al hombro y la mejor disposición del mundo, eché a andar por los bosques en busca de las flores que me había encargado.
Caminé mucho, tuve que dormir al raso, porque los bosques resultaron ser más cansados y en ocasiones empinados y abruptos de lo que pensara en un principio, pero seguía en mi tarea con alegria.
Hasta que tropecé con un grave obstáculo.
Después de cruzar una hermosa aldea enclavada en un lugar particularmente mágico del bosque, me senté cerca de un lago a descansar, y lo que vi me dejó sin aliento y sin palabras.
La última flor que necesitaba, la rosa pálida de Cairhien... un arbusto de ellas destacaba inconfundible sobre una loma, justo al otro lado del lago. Desde aquella distancia las rosas parecían puntos que el sol hacía brillar entre las hojas.
Pero yo no sabía nadar.
Disgustada intenté rodearlo, estuve un día y una noche enteros buscando otros arbustos de esta flor, aunque ya había recorrido anteriormente la mayor parte del bosque sin suerte.
Y nada. Las codiciadas rosas blancas estaban allí, había que cruzar aquella extensión de agua, que aunque pequeña, se adivinaba profunda.
Me armé de valor, y descalzándome entre en el agua y me puse a caminar. No tardé en estar sumergida hasta el cuello, y la loma que en aquel momento brillaba a la luz de la luna aún era inalcanzable. Y el suelo seguía descendiendo.
Me dieron ganas de llorar de impotencia pero me tragué las lágrimas y volví a la orilla.
Allí me senté, con la barbilla apoyada en las manos y los codos sobre las rodillas, enfurruñada y triste, sin saber que hacer, cuando escuché unos pasos a mi espalda.
Problemas Vilka? - era la voz de Lainer.
Mi sorpresa fue mayúscula!
Le expliqué lo que me ocurría y asintió gravemente.
Luego me contó que ella no sabía nadar muy bien pero que algunos amigos del oeste le habían enseñado un poco, e intentaria ayudarme.
Se descalzó y se metió en el agua decidida mientras yo me quedaba en tensión viendo como la máxima responsable del pueblo aiel se metía nada menos que en el agua para ayudarme. Me sentía orgullosa pero al mismo tiempo tensa y culpable.
Que el Caracarn no permitiera que le ocurriese nada!!!!
No tardó en volver, con las rosas húmedas hermosas en la mano y jadeando ligeramente por el esfuerzo.
Le agradecí encarecidamente el favor, y se marchó silenciosa como había venido.
Yo busqué un lugar donde descansar para ponerme en marcha al día siguiente de vuelta a casa de la florista.
Estas en un bonito caseron en medio del bosque, un lugar tranquilo y
acogedor, adornado con muchos motivos florales en forma de cuadros y
jarrones.
[Salidas: norte]
Una aldeana de pelo blanco y faz arrugada te observa.
Dices 'no ha sido facil! pero creo que tengo lo que necesitais'
Das una flor de salvia a una vieja florista.
Das una rosa palida de Cairhien a una vieja florista.
Una vieja florista dice 'Ah! Muchas gracias, una de las flores que me faltan!'
Una vieja florista dice 'La rosa, nada menos, con lo dificil que es de encontrar!'
Una vieja florista dice 'A cambio te dare un objeto de gran valor, una regadera'
Una vieja florista dice 'que una Aes Sedai toco con el Poder, y ahora da agua'
Una vieja florista dice 'durante mucho mas tiempo del normal.'
Una vieja florista te da una regadera tocada con el Poder.
Das una flor de campanilla a una vieja florista.
Una vieja florista dice 'Ah! Muchas gracias, una de las flores que me faltan!'
Una vieja florista dice 'Coge esto en agradecimiento.'
Una vieja florista te da una pocion de curacion.
Das una flor de trigidia a una vieja florista.
Una vieja florista dice 'Ah! Muchas gracias, una de las flores que me faltan!'
Una vieja florista dice 'Toma esto como muestra de gratitud.'
Una vieja florista te da una pocion revitalizadora.
Das una flor de salvia a una vieja florista.
Una vieja florista dice 'Ah! Muchas gracias, una de las flores que me faltan!'
Una vieja florista dice 'Aqui tienes tu recompensa.'
Una vieja florista te da una pequeña gema en forma de flor de petalos de colores.
Dices 'bueno muchas gracias por todo, son regalos extraordinarios!'
Vilka inclina la cabeza en señal de saludo y agradecimiento.
Dices adios a una vieja florista.
Volví a casa satisfecha y con muchos más conocimientos. Aunque una idea no dejaba de rondar mi mente. Quizás algún dia... debería aprender a nadar, si seguia frecuentando las tierras húmedas, y esto me hacía sentir unos terribles escalofríos en la espalda.
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Publicado: Jue Jul 26, 2007 6:08 pmAsunto: EL ENTRENAMIENTO DE UNA APRENDIZ DE SABIA III
EL ENTRENAMIENTO DE UNA APRENDIZ DE SABIA III
UN CAMPAMENTO DE BANDIDOS
Fui a contarle la resolución de mi aventura a una sonriente y orgullosa Lainer que observaba mis progresos con atención.
Me dijo entonces que unos bandidos habían robado el tomo de un tejido esperando obtener por él grandes sumas de dinero, y que yo debía recuperarlo para nuestro pueblo.
Eché una ojeada a mi equipo, pasando por las nuevas muñequeras, y suspiré, pensando que esta misión sería más sucia y desagradable que la anterior, con toda seguridad.
Lainer me advirtió de que el jefe de aquellos maelantes era un luchador experto y un hombre fuerte y sin escrúpulos, así que, dijo, podía buscar ayuda para esta misión si lo consideraba necesario.
No me avergüenza decir que estaba un poco asustada, y consulté con Lecker, que se ofreció a ayudarme ella misma.
Le dije que intentaría hacerlo sola pero que su compañía me daría seguridad, y en todo caso si quedaba malherida o agotada, ella podría curarme. Y partimos a la búsqueda de los bandidos, siguiendo las pistas que Lainer me dió.
Llegamos a un sombrío lugar en el bosque donde parecía que tenían el campamento. Olía a carne asada y a humanidad no demasiado limpia. Lecker y yo nos quedamos atisbando entre los árboles, en silencio.
“Creo que debe de ser ese, parece el más imponente de todos” susurré. Lecker fue a avanzar pero la detuve con un gesto “no Lecker por favor, deja que lo intente sola, si la cosa se pone muy fea...”. Ella asintió con una sonrisa y yo salí de las frondas agachada y con mucho cuidado.
Un campamento de bandidos
Inspeccionas las precarias tiendas de campaña, porque estos bandidos
que se aprovechan de la inseguridad y caos de los tiempos actuales,
bien pueden tener algun objeto de valor del que se hayan apropiado en
sus viles actos. Sin embargo, lo que mas encuentras es ropa sucia y
un fuerte olor a humanidad... no les iria mal bañarse en algun rio.
[Salidas: norte este oeste]
El jefe de los bandidos esta aqui apoyado en una tienda.
Aquel hombre fornido y malcarado me vió acercarme a su tienda y no me dejó mediar palabra, se lanzó sobre mi sin contemplaciones.
Llevaba una espada grande y bien afilada y me las vi y me las desée para esquivar sus embestidas y protejerme con los tejidos, pero conseguí enviarlo volando al otro lado del campamento, sucesivas veces, y entre estas violentas volteretas y los golpes de mi lanza, acabé con él mientras sus secuaces, asustados por los vuelos que una mujer aparentemente indefensa obligaba a su jefe a realizar en el aire, lanzándolo contra tiendas, árboles, y contra el duro suelo, huían despavoridos.
Lecker observaba la escena desde los matorrales visiblemente satisfecha de como me estaba desenvolviendo.
Coges un tomo de rayo de escarcha de el cadaver de el jefe de los bandidos.
Me acerqué a ella sacudiéndome el traje, que en este momento era un arrugado amasijo de polvo, hierbajos y sangre.
“Aquí está!” grité “He podido por mis propios medios”
“Enhorabuena” sonrió Lecker.
“No se que decirte, no me gusta matar gente, pero parece que en este mundo enloquecido las cosas....”
“Son así aprendiza, son así” terminó Lecker por mi.
Juntas llevamos el tomo a Lainer que dió por concluida la primera fase de mi entrenamiento y me dijo que esperaba que siguiera así, y que el pueblo aiel tuviera motivos siempre para sentirse orgulloso de mi.
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Publicado: Dom Oct 28, 2007 10:47 pmAsunto: Una luncha contra el instinto
Una lucha contra el instinto
Tras fallar en el intento de convencer a su prometida Enaida de que debía alejarse de el por un tiempo, mientras conseguía domar su parte animal, Rembael partió junto a su amada para poder estar con ella sin peligro durante el resto de sus días.
Se encaminaron hacia los pastos de Caralain, donde esperaban encontrar al Hermano Elyas Machera. Tras recorrer aquella basta extensión de tierras por fin dieron con el y con los lobos que lo acompañaban. Al verlos llegar, Elyas los invito a sentarse con el. Cuando Rembael le indico la razón de porque había acudido a el Elyas no pudo mas que sentir compasión por su Hermano, que buscaba una solución a tan grave problema.
Elyas comenzó a guiarle por las acciones que debía llevar a cabo para conseguir dominar aquel instinto que no hacia mas que amenazar su vida y la de Enaida, su ser mas querido. Comenzó a enumerar aquellas cosas que eran necesarias para alcanzar el equilibrio con el animal interno y no sucumbir ante el:
Elyas Machera dice 'Esta bien, esta bien... aunque solo puedo darte'
Elyas Machera dice 'algunos consejos... lo mas importante es que tu'
Elyas Machera dice 'tengas fuerza de voluntad.'
Elyas Machera dice 'Si, voluntad... eso es básico.'
Elyas les comunico la forma en que podría fortalecer su voluntad. Enaida y Rembael se despidieron de el y fueron a probar si la voluntad de Rembael era lo suficientemente fuerte como para hacer frente al animal.
Viajaron rápidamente gracias a los portales que era capaz de abrir Enaida y a no mucho tardar estaban de vuelta. Rembael había conseguido probar que su fuerza de voluntad era suficientemente grande.
Elyas Machera dice 'Bien hecho.'
Elyas Machera dice 'Otra virtud necesaria para controlarte'
Elyas Machera dice 'es la paciencia. No te dejes llevar por'
Elyas Machera dice 'las prisas.
Nuevamente Rembael tuvo que poner a prueba su paciencia, y de nuevo, la compañía de Enaida fue vital para poder probarla. Con su presencia allí, Rembael estaba más tranquilo, por lo que las pruebas que tenía que pasar se hacían más llevaderas. Una vez probada, Elyas le presento al jefe de la manada que lo acompañaba, Lomo Arqueado. No sin antes mencionar la ultima de las cualidades que necesitaba para dominar la furia interna.
Elyas Machera dice 'Esa es la otra gran virtud que necesitas... calma.'
Elyas Machera dice 'No te dejes llevar nunca por la furia, el odio o la venganza.'
Elyas Machera dice 'Eso son signos del animal que llevas dentro.'
Elyas Machera dice 'Mide tus palabras, medita tus decisiones, planea tus acciones.'
Tras hablar con Lomo Arqueado, este encomendó a Rembael unas misiones, las cuales podría llevar a cabo gracias al control que pudiese tener de sigo mismo y a su valor. Tras llevarlas a cabo, Rembael se dio cuenta de que no solo había conseguido apaciguar el animal que llevaba dentro, sino que también se había dado cuenta de la gran necesidad que tenia de ver a Enaida a su lado, junto a el. Ella no se había separado ni un momento de su lado. Se había mantenido firme y había sido el apoyo que Rembael había necesitado para no sucumbir y acabar como el Hermano que se hallaba encerrado en la cueva. Sin duda alguna la necesitaba, la necesitaba y la amaba. Se dio cuenta de que nunca se separaría de ella, que ni el mismo Oscuro seria capaz de arrancarla de su lado. Era demasiado valiosa para el, nunca permitiría que nada malo le pasara.
Tras despedirse de Elyas Machera y de los lobos que estaban junto a el, partieron a la Bendición de la Reina, donde podrían descansar tras la dura prueba a la que había tenido que someterse Rembael, y con el Enaida.
La posada “La corona y el león” se encuentra silenciosa salvo por la presencia de unos hombres de chaquetas negras. Hablan entre ellos con seguridad y sin miedo de ningún tipo, un alfiler en sus cuellos les señala como soldados del Dragon, Asha’man, custodios y guardianes de la humanidad. Sus semblantes, calmados y relajados, no reflejan ninguna emoción más allá de la determinación teñida con algo de cansancio, no parecen ser clientes reales para el negocio así que Ryskkair los ignora.
Pero Ryskkair acecha.
Un recuerdo apenas perceptible mira a través de los ojos de Ryskkair, una presencia molesta pero persistente, pasional pero templada, se oculta más allá de los ojos verdes del mercader.
Ryskkair mira y quien contempla es también Ryskkair.
Los ojos verdes que tantas veces tasaron armas y armaduras se dirigen al custodio más poderoso de los tres, un hombre con una gran aura de poder similar en fuerza a la que el mismo mercader posee. Un análisis superficial del rostro del custodio le revela como Terian, un hombre inquieto de inclinaciones cleptómanas, un hombre de buen corazón temeroso de la Luz y enemigo de la Sombra. Un estudio algo más detallado recorre su indumentaria y algo llama la atención sobre el comerciante. Un extraño símbolo recorre ambos brazos, una figura extraña que llena la visión de Ryskkair y de pronto el mundo no es más que ese símbolo y un grito primal que surge de algún punto en la lejanía.
‘Aes sedai – resuena un pensamiento en su cabeza – Aes sedai, Aes sedai…’
Las palabras se repiten una vez, dos veces, decenas de veces, cientos de veces… en una retahíla de sonidos incoherentes que sin embargo parecen decir aes sedai. Un pensamiento – palabra imbuido en odio, puro y duro. Tangible y afilado como el filo de una espada de cuendillar. Permanente como el fluir de la rueda del tiempo, llena la mente e inunda los sentidos. ‘Aes sedai’ se vuelve a repetir en un bucle que no parece tener final, y que, conforme se suceden las palabras, parece no haber tenido principio. De pronto la voz se calma, las palabras caen en el silencio.
Silencio silencio silencio…
La escena pasa a cámara lenta, los hombres hablan entre ellos, el más poderoso enarca una ceja al mirar a alguien ¿A quién mira? La conversación poco a poco cae en el silencio, los demás hombres miran a alguien. El mercader tarda un tiempo en darse cuenta de que le miran a él, y aún tarda más en percibir como su boca se esta moviendo para emitir dos palabras en un susurro que no obstante, no pasa desapercibido a los Asha’man.
‘Aes sedai – vuelven a resonar las palabras en su cabeza, como si fuera él mismo quién hablase – ‘aes sedai’
‘¡¡MUERTE!!’
Trastabilla y parece buscar asidero en una de las mesas de la posada. Los parroquianos le miran sin preocupación humanitaria, sólo con curiosidad morbosa que se apaga al captar la atención que los tres hombres tienen sobre él.
Una ceja se enarca. Una vaina se toca. La fuente se abraza.
El tiempo pasa más lento.
Ryskkair – algo que fue, algo que es – observa y empieza a recordar.
Imágenes de un tiempo pasado, o de un sueño, o de una mezcla de ambas, empiezan a bombardear sus recuerdos. Un hombre surge en sus recuerdos, un rostro reflejado en un espejo, una mirada inquisidora, un talante rígido, disciplina en sus maneras, determinación en sus pasos. Otras imágenes se abalanzan sobre él, soldados y dedicados – Ryskkair vacila, Ryskkair se siente seguro – que evitan su contacto. Ordenes inutilizadas, conspiraciones a la luz de todos, símbolos que resurgen sin el consentimiento del Dragón, hombres que alzan sus ojos ante el ‘Maestro’ – un rostro reconocible a pesar de los sueños, de los recuerdos – un hombre que los guía sin tener en cuenta las ordenes del Dragón, susurros en los pasillos, voces en el patio, soldados, dedicados y Asha’man que reniegan de las ordenes anteriores…
‘Aes sedai’
Un hombre de mediana edad habla con los jóvenes, sus palabras resuenan en sus cabezas y en sus corazones. Un hombre con los honores de Tsorovan’mahel les contempla desde una ventana. Un cisma se teje, el Mhael discrepa. La sombra resurge, y el hombre se calla mientras anima a los suyos y capta cada vez más miembros. Los alfileres del dragón se suplantan por discos de la era de la leyenda.
Un rostro, un hombre se adelanta ‘Un asha’man esta más cerca de ser un Renegado que un aes sedai’. Ira combinada con frustración que emerge. Una orden dada, una orden anulada. El Mhael se aproxima, una sonrisa oscura y siniestra en su rostro, los honores antes ganados se arrebatan. Tsorovan’mahel, Baijan’mahel, Asha’man, Dedicado… Soldado. Un hombre se mira al espejo, ni una insignia en sus ropas, una chaqueta negra como la que llevaría cualquier soldado. Una mirada inquisidora, un talante rígido, un aura de determinación. Observa por última vez la Torre Negra como Soldado.
Más recuerdos, más sueños.
El símbolo de los aes sedai ondeando en la Torre Negra. Un Dedicado a Mhael. Soldados, Dedicados y Asha’man ahora aes sedai. La corrupción se instala en la Torre. El antiguo Mhael clama por la destrucción del desertor, su siniestra mirada oculta algo. Voces oscuras apoyan la moción, pero nada pasa.
Más…
Un velo cae sobre los ojos, un aes sedai vigila la salvaguarda que le mantiene escudado. Una vacilación, el escudo se rompe, se abre a la fuente, el poder le engulle, él es el poder. Un instante de dolor y una explosión… el velo cae en sus recuerdos…
Ryskkair observa y él es Ryskkair. Ahora más que nunca, él es Ryskkair. Ha vuelto, no se ha ido. Lo que fue no es, pero una parte complementa a quien es. Lo que podrá ser será la unión de los dos, y algo más.
Renacido para enmendar sus errores. Renacido para luchar. Para erradicar la sombra, para erradicar la corrupción.
‘No, estas muerto, yo estoy vivo. No soy tú, no lucho contra los hombres a no ser que haya un motivo, a no ser que me contraten’
‘No, estas muerto, yo estoy vivo. Lucho contra la corrupción, ese es mi motivo’
Dos hombres se miran, los dos altos, los dos morenos. Ojos verdes frente a ojos de color esmeralda. Uno vestido con ropajes negros, el otro embutido en una armadura. Ira contra Inteligencia. Un combate se libra, uno gana, el otro pierde.
Ryskkair observa y quien observa es Ryskkair. Su cuerpo es distinto, su mente la misma, otro habita en él quizá con suerte pueda eliminarle. Los recuerdos quedan difusos, imágenes del otro le nublan, pero las descarta, su cuerpo es más útil que el anterior. Servirá.
Reconoce el rostro del hombre. Terian. Aes sedai. Corrupto.
Sus manos se mueven mecánicamente a la espada que debería llevar, en lugar de ello un hacha de batalla aparece. Sus manos la blanden, inexpertamente pero con seguridad. Un grito surge. La espada del corrupto evita un golpe mortal, otro hombre – no le reconoce, no le recuerda – abraza la fuente. Otro se queda inmóvil.
El combate se produce, su enemigo, el corrupto asha’man, bloquea sus golpes mientras descarga una y otra vez tejidos sobre si, pero recuerda, recuerda lo suficiente para evitarlos y su cuerpo, antaño tan débil, es ahora más fuerte. Su anfitrión es adecuado. Puertas mortales se entrelazan con líneas cortantes, bolas de fuego con flujos creados para causar dolor, dos auras de poder se perciben. Bolas de fuego buscan su torso, mientras las líneas de Terian –como olvidar el olor de sus tejidos- buscan su cuello. Urdimbres complejas se precipitan sobre el otro asha’man – no, sobre el otro aes sedai. Corrupto, matarlos a todos. - golpes que harían reventar a un hombre normal causan graves daños en el aes sedai más joven. Su sangre mancha el suelo, el rostro del traidor Terian cambia a preocupación, pero nada puede hacer por su compañero. Ryskkair resiste como puede los golpes de Poder de uno mientras acaba con la miserable vida del joven corrupto. La sangre salpica el rostro de Ryskkair, el asco le embarga, sangre de traidor mancha sus ropas. Sólo el placer de ver quemados los brazos del joven y de saborear el terror en su rostro, calman la necesidad de quitarse la apestosa sangre oscura que le contamina.
Por fin, el cuerpo del joven cae al suelo, el poder le abandona poco después. Ryskkair pasa a tener constancia de su propio dolor, pero no le importa, y enfoca su mirada hacia el otro hombre. Una extraña mirada y una barrera se interponen y el otrora mercader siente como el hombre crea una cúpula donde sus tejidos rebotan, y ni los golpes la traspasan. Pero no todo es gratis por lo que ve, el sudor brota de las sienes de Terian. El esfuerzo quizá le mate y la sola idea ya hace que se dibuje una sonrisa en el rostro del antiguo Tsorovan’mahel. De pronto una ventana verde a otro lugar se crea en la posada. Los ojos de quien habita en el cuerpo del mercader observan al tercer hombre que sin duda es el culpable del portal. Terian recoge a su compañero caído y cruza la abertura en el espacio no sin antes lanzar una mirada tratando de fingir indiferencia. No le sale bien, Su odio se refleja hacia Ryskkair, hacia lo que significa ser un autentico Custodio.
Sólo cuando el tercer hombre cruza el portal éste se cierra a su paso y la barrera se desploma, el tejido se deshace.
La posada esta casi devastada, no hay parroquianos a la vista e incluso la posadera parece estar temblando de manera incontrolable.
Unos segundos después un hombre más oscuro y más frío de lo que era cuando entró en la posada, sale saboreando de nuevo el dolor de la justicia. Porque lo que debe hacerse, ha de hacerse.
La corrupción será erradicada.
_________________ La Luz o La Sombra no importan, solo lo que los hombres hacen por una o por la otra.
Publicado: Vie Ene 25, 2008 1:22 pmAsunto: Relato del Evento Conjunto entre Consejo y Pueblo Aiel
El evento trataba de haciendo grupo uno del consejo y otro del pueblo aiel, encontrar 4 objetos (rosa palida de cairhien, hongo oscuro, semillas de aconito y rosa roja).
Participantes: Latreya (quien escribe el relato) y Kaleara
Esta es una nota que envie a los jefes del Consejo y del Pueblo Aiel (Halar y Entok):
Saludos ^^
Por peticion de los lideres del Consejo y del Pueblo Aiel, Kaleara
y yo, fuimos en busqueda de esas flores/hongos/semillas que
tanto deseaba el Consejo para su estudio.
Partimos desde Cairhien después de haber estado preguntando por sus
alrededores si alguien sabia algo de una de esas 4 flores. Nos
dijeron que se rumoreaba que cerca de una aldea remota de los
bosques de Cairhien podia encontrarse una de ellas. Buscando por
el ancho bosque de Cairhien, llegamos a la aldea de Gelvin,
preguntamos a una anciana con el rostro intemporal que
estaba paseando por esas calles y nos dijo que esa tan rara rosa podia
encontrarse en el otro lado del lago que podiamos ver desde nuestra
posición. Kaleara no quiso entrar en el agua del lago y yo respeté
su decisión, ya que es bien sabido que los aiel no se entran en ningun
cuerpo de agua mayor al que puedan pasar a pie a menos que sea una
gran emergencia. Entré en el lago y nadé hasta el otro lado, donde
encontré un gran campo de flores, pero ninguna la que buscabamos.
Luego de buscar mucho, por fin la encontre escondida en un rincon,
tenia un color palido y era muy hermosa, me hubiese gustado quedarme
en ese prado de flores silvestres y ver como crecian y cantarles
y..., pero kaleara me esperaba en el otro lado del lago, asi que
presta, nadé de vuelta y despues de mostrarle la flor a kaleara,
la puse en una de las mochilas que cargaba mi caballo.
Después de encontrar la rosa palida, nos dirijimos hacia las
Colinas de Kintara, donde ya en Cairhien nos habian mencionado que
se podia encontrar ese hongo que buscabamos. Despues de preguntar
por Aringill y asegurarnos que en Kintara podriamos encontrar ese
hongo, nos adentramos en esas colinas y alli, escondido en los
pliegues de un cactus, lo encontramos.
Estabamos ambas muy cansadas, asi que hizimos un acopio de fuerzas
y nos dirigimos a Caemlyn para descansar y pasar la noche en una
posada. Por la mañana, preguntamos por Caemlyn y al fin encontramos
una anciana herborista que nos dijo que se rumoreaba que el aconito
se podia encontrar en los Pastos de Caralain, pero no supo decir
por donde, asi que listas ya despues de una noche de tan merecido
descanso, nos dirigimos hacia Cuatro Reyes, aunque no entramos,
sino que lo rodeamos, ya que buscaba un sendero que sabia que habia
cerca que llevaba a un pequeño stedding que estaba justo al lado
de Caralain. Despues de pasar el stedding, estuvimos buscando
varios dias por esos pastos tan laberinticos, y por fin, al
tercer dia, encontramos el aconito, y con suerte, pudimos encontrar
unas semillas cerca de alli.
Solo faltaba una rosa, de lo cual solo sabiamos que estaba en Punta
de Toman. Seria un viaje largo, pero entre la rapideza aiel, y
que yo no necesitaba tanto descanso, conseguimos llegar a Bandar
antes de lo que preveiamos. Oyendo los rumores que rondaban por Bandar
sabiamos que Punta de Toman y sobretodo Falme era una zona muy
peligrosa, algunos rumores hablaban incluso de ejercitos de allende
el mar. Igualmente, con destreza nos fuimos adentrando en Punta
de Toman, rodeando los centinelas que cortaban la calzada, por fin
llegamos a Punta de Toman, fuimos preguntando por las aldeas que
nos ibamos encontrando por la rosa roja que buscabamos pero nadie
sabia nada. Asi que nos dirigimos a Falme. Explorando por la ciudad
y preguntando por los alrededores, note un stedding detras de unas
puertas de una mansion. No conocia ese stedding y queria explorarlo
pero no creia que los dueños de la mansion nos dieran permiso para
entrar, asi que Kaleara con su don, encauzo un tejido que aun no consigo
comprender y aparecio en el otro lado. Tuvimos una suerte muy grande
ya que alli Kaleara encontro la rosa que buscabamos. Despues de un
merecido descanso en la posada de Falme, emprendimos el camino de
vuelta hacia Shangtai, un camino largo, pero que conseguimos hacer.
P.D: Despues de algunos mmm... olvidos (me olvide a mi caballo con
las flores en Bandar) por fin dimos las flores a Halar.
Que la Luz os Guie y que la Paz del Arbol os Proteja.
Publicado: Jue Ene 31, 2008 7:29 pmAsunto: ingreso de Eltan al pueblo Aiel
Llega el alba, y en el septiar de los nueve valles todos los Aiel se preparan para realizar sus tareas cotidianas pero para mi es un día diferente, hoy salgo de mi septiar y he de enfrentarme a los peligros que conllevan el seguir al Car’a’carn fuera de la tierra de los tres pliegues.
Pero no estoy nervioso, estoy lleno de ansiedad, ansiedad por lo desconocido… parto con un grupo de Far dareis mai hacia las tierras húmedas, en el grupo va mi hermana mi guía y mentora hasta este día, siempre a sido muy severa conmigo así que ya estoy acostumbrado a su temperamento fuerte, la noche anterior a mi partida ella y el grupo de Doncellas que hoy nos acompaña prácticamente me obligaron a jugar “el beso de la Doncella” puedo ver que aun se burlan de mi al mirarlas a los ojos y claro que te rodeen el cuello con las puntas de sus lanzas y te hieran cuando tratas de “besarlas” no es un juego agradable, si una Sabia no le pone fin, fijo me desangro; creo que mi hermana no quiere que viaje el juego era para detenerme ,,, pero ya no soy un niño y he de enfrentarme a mi destino.
Al llegar a la ciudad de Caemlyn mi hermana y su grupo se reportan rápido a palacio en el esta el Car’a’carn pero no se le permite verlo a los jóvenes como yo.
Ve y busca a Bloran el también es un Aiel del septiar de los Nueve Valles desde hoy tendrás que cuidarte solo y el podrá ayudarte yo no tengo mas que enseñarte – dijo mi hermana y se marcho… Salí del palacio y encontré algunos exploradores aiel que dijeron que me apresurara si quería hablar con el consejero Bloran pues este preparaba viaje al yermo. Mi mente no lo creía había salido por fin del yermo y posiblemente me tocaría regresar a el… pero en fin un aiel inexperto como yo no podía hacer mas que seguir ordenes y las mías eran claras reportarme con el consejero Bloran. Lamentablemente para mi suerte me toco regresar al yermo… cuando final mente lo encontré quede impresionado era un Aiel alto de complexión delgada y ojos grises, pero en su rostro se notaba la experiencia del combate, - Con que quieres ser un Algai'd'siswai jovencito?- me pregunto Bloran – si, señor – no pude decir mas cuando el prosiguió- Tienes que tener en cuenta que los Algai'd'siswai dejamos a un lado nuestros fines personales por algo mucho mas grade que tu, que yo o de cualquier Algai'd'siswai doncella o Sabia, y este es la unidad de nuestro pueblo bajo el mando del Car’a’carn nuestro ji'e'toh es para con nuestro pueblo y costumbres la vida de los Algai'd'siswai es de sacrificio y trabajo para con nuestro pueblo, si estas de acuerdo con esto sígueme.
Sin dudarlo un solo segundo le he seguido y espero seguir haciéndolo bajo su tutela y también con la ayuda de los demás integrantes del gran Pueblo Aiel.
Publicado: Jue Feb 07, 2008 2:07 amAsunto: Un viaje peligroso
Este es un Relato hecho a peticion de Lainer
Un viaje Peligroso!! por Eltan
Llega la noche, y aun mi labor esta sin terminar, y es que Bloran es muy estricto en cuanto misiones se trata, ya no había terminado de reportarle mi ultima misión cuando ya me había colocado la tarea de estudiar a los Trollocs debilitados, que estaban encerrados en un cobertizo, y como si esto no fuese poco también tenia que aprender a despellejarlos y sacar provecho de su piel, labor nada fácil para mi ya que esa era la primera vez que veía a un engendro del cegador de la vista, al pasar los días ya tenia un poco de practica en matarlos y despellejarlos pero como aun no podía sacar algo útil de sus pieles mi tarea no finalizaba y la verdad la monotonía del trabajo me cansaba mas que el trabajo mismo, pero mis compañeros aiel siempre estuvieron hay para animarme y ayudarme.
Pero esta noche era diferente una Sabia de nombre Lainer me llamo y cuando una sabia te llama sales raudo a su encuentro si algo se aprende en los septiares es a jamás hacer esperar a una Sabia. Me comento que Bloran le había hablado de mi y que había salido un par de veces de la tierra de los tres pliegues con destino a las tierras húmedas, pero esta vez mi destino era dentro del yermo mas concreto en las tiendas de la montaña de Chaendar y eso solo podía significar que vería de cerca la ciudad sagrada de Rhuidean como Aiel se que entrar no seria apropiado en estos momentos, pero saber que estaría cerca de Avendesora me llenaba de alegría, el que se me tomara en cuenta para formar parte del grupo que iría era además de un gran Honor una gran responsabilidad. Mi misión era simple proteger con mi vida la vida de la Sabia Nayla y el Escudo Rojo Entok ademas no estariamos solos 2 far darei mai y otro algai'd'siswai como yo completaríamos el grupo de 6 Aiels y es que cuando el tiempo apremia los grupos pequeños son los mas efectivos.
Amanece y nuestra travesía comienza y trascurre rápidamente y casi sin contratiempos, pero el marchitador de hojas siempre encuentra la manera de colocar obstáculos y que nos coloco muy cerca de las faldas de Chaendar no era poco, 8 Trollocs cabeza de jabalí y un Myrddraal nos atacaron por sorpresa rapidamente tomamos posiciones defencifas entorno a Nayla y Entok y repelimos el ataque de los trollocs, mi experiencia en el cobertizo dio sus frutos y auque estos trollocs estaban fuertes y armados sus tacticas de ataque son las mismas, solo saben imponer la fuerza bruta, y aunque pudimos repeler el ataque inicial los escoltas solo pudimos hacer frete a un solo Trolloc y Nayla tubo que ayudarnos ella fácilmente despedazo a 4 trollocs en un abrir y cerrar de ojos, mientras Entok daba cuenta del Myddraal todo fue tan rápido que cuando aseste el golpe final al engendro que enfrentaba todo había terminado. Seguimos nuestro camino como si nada hubiese pasado y final mente llegamos con las Sabias de Chaendar
Un sonido gutural sale de la garganta de Halar, es profundo y armonioso, grave con algunos cambios de tono casi imperceptibles. Está sentado, con las piernas cruzadas, en el suelo del Bosque del Este, entre los grandes y centenarios árboles que lo pueblan. Sus manos están sobre las rodillas, relajadas. Reina el silencio, como si los animales y plantas hubieran hecho una pausa para escucharlo. Tiene los ojos entrecerrados y su mirada está puesta en el suelo, sobre un pequeño brote que hay frente a él, a un metro de distancia.
Hay cinco jóvenes ogier sentados en semicírculo alrededor de Halar, son tres chicos y dos chicas de entre 50 y 70 años. Sus miradas van de la pequeña planta a la garganta del adulto, como si mirándola pudieran aprender mejor este difícil arte.
A medida que la canción avanza, el brote crece y le van saliendo hojas, su tallo se va cubriendo de espinas, y la yema de la punta florece en una preciosa rosa roja.
El sonido se va apagando suavemente y la canción termina. Los jóvenes aplauden vigorosamente y Halar les sonríe.
-Bien- les dice Halar.
-¿Os habéis fijado?. Concentración en la semilla, suavidad en el comienzo, rodeándola con la voz, acunándola. Firmeza en la entonación después, como si dierais la mano a un niño que está sentado y tiráis suavemente de él para ayudarlo a levantarse. Modulación para que el crecimiento sea uniforme. Las pequeñas inflexiones de la voz la ayudarán a no inclinarse hacia los lados, corrigiéndola. Y, por último, la armonía, para la proporción .-
Halar mira al sol que se filtra entre las copas de los árboles y murmura: -Uhmmm, ya casi es mediodía.- Se vuelve hacia los jóvenes y les dice: - He de reunirme con el Mayor Arent, y no sé cuanto tardaré. Quiero que, mientras tanto, cantéis unas bayas, al menos dos cada uno, y al que haga una curativa lo dejaré que ayude al nym Oggi en la Danza Natural de crecimiento.-
Los jóvenes se miran entre sí sonrientes y nerviosos ante la perspectiva de reunirse con Oggi, ya que el nym es muy paciente con ellos, les consiente todo y les da bellotas, nueces y castañas .
-Pero, como arméis jaleo, discutáis o persigáis a las ardillas, le pediré a Aldalam que os lleve con él a las ciénagas a por flores de Loto para la Mayor Kareth.-
Los jóvenes niegan rápidamente con la cabeza mientras sus orejas no paran de agitarse. Halar sonríe para sí mismo, sabiendo que la perspectiva de pasar el resto del día con fango hasta las rodillas y buscando plantas difíciles de encontrar no es del agrado de sus pupilos.
Caminando tranquilamente entre los árboles, Halar se dirige a una arboleda frondosa en la que ha de reunirse con el Mayor Arent. Y al pasar junto a una cerca que delimita un huerto, ve en el interior del mismo a un caballo blanco de crines negras que está masticando sin parar. Se detiene a observar y ... ¡ve como el maldito caballo desentierra zanahorias escarbando con las pezuñas para luego comérselas!
-¡Yerbas! ¡Por la luz, no hagas eso!- Halar salta la cerca como puede, se engancha los faldones en un clavo y se da de bruces en el suelo, dejándose la mitad de la chaqueta en la cerca. Suspirando con resignación se levanta, recoge el trozo de tela enganchada, mira a su alrededor para ver si alguien lo ha visto darse el costalazo, y después se encara con Yerbas: -¡bais!, ¡bais! ¡Yerbas! ¿cuántas zanahorias te has comido?-
¡Por todos los ancestros de Shangtai! ¡Yerbas! ¡ Pero si has dejado el huerto mas vacío que la cabeza de un trolloc!
A Halar se le escapa un suspiro como la cabeza de una gato. Mirando a su alrededor, va tapando los boquetes con los pies, pisándolos para disimular el estropicio hecho por su caballo. De un bolsillo saca una cuerda e improvisa una marteguilla para Yerbas, se la coloca por la cabeza y empieza a tirar de él. Yerbas echa las orejas hacia atrás, planta las patas en el suelo y se niega a seguir a Halar.
-¡Eres mas testarudo que uno de Dos Ríos, Yerbas! ¿Sabes de quien son las zanahorias que te has comido? ¡De Latreya! ¡Y como se entere nos la vamos a cargar los dos, tu y yo!
Al oír el nombre de la nym, Yerbas levanta las orejas, mira en derredor, e inicia un trotecillo hacia el norte, fuera del huerto. Ahora es Yerbas quien tira de Halar.
Halar, hoy, ha impartido una lección sobre herbalismo y jardinería. Y ha recibido otra: no dejar a Yerbas suelto cerca del huerto. ¡Nunca mas!.
Publicado: Dom Feb 24, 2008 1:55 pmAsunto: Diario de un comerciante.
Dia 1 del mes de Saven.
Los días se tornaban monótonos y grises a medida que las cuentas de Ter & Greal se volvían más importantes para la empresa que el hecho de procurar ayuda a la Luz. Y lo entendia. Los ejercitos de la Luz sólo parecían menguar en número en cuanto el número de seguidores de la sombra parecía disminuir. Pero parecer disminuir y disminuir de verdad son dos cosas diferentes.
Me habían llegado rumores de algunos levantamientos de la Luz contra sus propios seguidores, disputas internas los llamaban. Tonterías, la Luz, por su naturaleza complaciente, se volvía contra si misma. Cada día veia hombres considerados como Campeones que luchaban contra otros de los suyos, supuestos heroes de la Luz que buscaban cualquier pretexto para medir sus fuerzas en combate contra otro, desuniones importantes y concilios que llegaban a ser sangrientos. Y el Dragón.
El Dragón protegido tras los muros de caemlyn, cierto que se movía de un lado para otro y se rumoreaba una guerra contra Illian y Altara que nunca parecía empezar. Los lores que seguían al gran ejercito nunca conocido no hacían más que conspirar ante si. ¿Y esto es la gran esperanza para la humanidad?.
Mis ojos no dejan de mirar a mi alrededor, Ter & Greal es, ahora más que nunca, mi único nexo con el mundo conocido.
Pero no puedo evitarlo y creo que tampoco querría hacerlo, mirar hacia el norte, y contemplar, algo temeroso, que quizás me haya equivocado por completo. _________________ La Luz o La Sombra no importan, solo lo que los hombres hacen por una o por la otra.
Publicado: Vie Mar 07, 2008 3:08 amAsunto: Eltan termina su entrenamiento de iniciado
Este relato es para informar que Eltan a terminado su etapa como iniciado del pueblo Aiel
Llega el ocaso y me dirijo a Caemlyn, el secretario del Car’acarn
Me a tenido los últimos meses bastante ocupado con misiones
Muchas de ellas han puesto mi vida en peligro, otras me han dado
La oportunidad de conocer nuevas tierras y otras me han dado la
Oportunidad de hacer nuevos amigos, parece mentira pero del joven
E inexperto Aiel que salio del Septiar de los Nueve Valles con su
Hermana ya no queda mucho ahora pertenezco a Sha'mad Conde
(hijos del relámpago)y anudada a mis sienes luzco una cinta roja
Con el circulo blanco y negro del antiguo símbolo de Aes Sedai
En el centro de la frente que me distingue como Siswai’Aman que
Según alguno en la antigua lengua significa Lancero del Dragón
Pero los que usamos esta cinta en la frente sabemos que lo que
Significa exactamente es Lanzas propiedad del Dragón.
Al terminar de hablar con el secretario del Car’a’carn me comunica
Que Bloran el nuevo líder del Pueblo Aiel reclama mi presencia en
La ciudad sagrada de Rhuidean, pero me advierte que he de viajar
Solo sin solicitar la ayuda de nadie, asi que rápidamente tome
Camino al yermo cerca de la entrada de la ciudad sagrada me
Encontré con un Escudo Rojo que prestaba la guardia al verme
Me reconoció y me dijo que esperara a Bloran fuera de las tiendas
De las sabias pero antes de velo tendría que probar mis habilidades
Como Alga’d’siswai y valla sorpresa 2 trollocs enormes y fuertes
Atrapados en un acantilado cerca de las montañas, estaban furiosos
Por no poder salir, para poder hablar con Bloran tenía que matarlos
Y llebarle sus pieles en forma de Adargas rápidamente saque mi
Cuerda y trepe hasta donde estaban los furiosos trollocs no me vieron
Y me dirigí acechando hacia ellos, mi primera maniobra fue la de
Empalar al que tenia mas cerca mi golpe fue tan fuere que el gutural
Aullido del engendro resonó por todo el lugar pare el ataque del
Segundo pero este era mas fuerte y peligroso asi que de un certero
Golpe mate al primer trolloc y así poder concentrarme en el segundo
Con el cual tuve que aplicar toda mi destreza y habilidad para poder
Darle muerte al final del dia tenia dos Ardagas lsita esperando para
Reunirme con Bloran
Eltan Sha'mad Conde del septiar de los Nueve Valles
Mandarb llego volando y se posó en mi hombro, en su pata colgaba el tubo con la nota que habia
ido a recoger. Habia volado mas de 500 Km en pocas horas, y no parecia cansado. Recogi el tubo
y alzo su majestuoso vuelo, era la hora de su almuerzo. Me senté en una piedra cercana y saque
la nota del interior del tubo.
Rompi el sello de lacre con la marca de Keiven Den'Astur.
"Toma el mando del campamento que está en la region central, nuevas ordenes
cuando esteis en movimiento hacia el noroeste."
Keiven X
Cargue mi petate en el hombro y comence a caminar. Tardaría un par de semanas en lleguar hasta
la región central. Lo mejor seria enviar a Mandarb para ponerlos en marcha y juntarnos en un
punto intermedio, en apenas una semana estaría con ellos y cumpliendo las ordenes.
Los dos jovenes compañeros que estaba entrenando se unieron a mi caminar, no preguntaron nada
tan solo me seguian. Todavia no entendian porque no utilibamos caballos, no sabian que caminar
era mas silencioso y nos mantenia en buena forma fisica.
Anochecia cuando llegamos al campamento, el día habia sido gris, humedo y fresco. Esto podria
tomarse como un mal augurio. Pero yo de momento respetaba estas creencias aunque no solia hac-
erles caso. El primero al mando vino a buscarme y me puso al corriente de todo. Suministros,
enfermos, kilometros diarios, ultimas noticias del cuartel,... Y todo esto mientras me acompa-
ñaba a la tienda que tenian preparada para mi.
Mientras me acomodaba acabo de informarme. Mi primera orden fue dar extra de comida y bebida
para hoy a todos los hombres. La segundo reunir exploradores y cartografos para planificar la
ruta a seguir.
Estaba entrada la madrugada cuando acabe todo y me dispuse a dormir. Pero antes de acostarme
escribi y selle una nota que enviaria al General. La meti en el tubo y con un ligero susurro
ordene a Mandarb que se la llevase.
Con las primeras luces del amanecer nos pusimos en camino. Algunos exploradores habian salido
un par de horas antes para abrir la marcha y no encontrarnos con sorpresas. La marcha era len-
ta para mi gusto, necesitabamos avanzar mas rápido, pero eramos mas de mil hombres. Unos 500
de infanteria y otros quienientos ballesteros. Y luego el equipo de mantenimiento...
Mandarb volvió al tercer día con las nuevas indicaciones de Keiven.
"Tenemos noticias de una incursion trolloc en una ciudad fronteriza del noroeste.
Parece ser que de momento no han conseguido romper las defensas de la ciudad, por
luz que llegueis a tiempo. El nombre es Izarum.
La ciudad esta asediada, acabad con todos los engendros, que las piras de cuerpos
iluminen la oscuridad. Por la Garra."
Keiven X
Mientras los ashaman y las aes sedai mantenian una guerra absurda, nosotros velamos por que la
luz siga luciendo en este mundo. Cada batalla era importante para menguar las fuerzas de los
engendros. Pero nosotros también tendríamos bajas, ojala fuesen pocas. Pero a caso la causa
no lo merecia?
El camino fue largo y dificil, pero la urgencia nos hizo apresurnos. Izarum llevaba 3 semanas
asediada y no podria aguantar mucho mas, si es que sus habitantes no habian cedido ya. Los ner-
vios entre mis tropas crecian, algunos por el ansia de matar engendros otros por el temor de
ser la primera batalla. Pero yo estaba seguro que todos lo hariamos bien, llegado el momento
hasta los mas inexpertos sacarian el heroe que tenian en su interior.
El giro de la rueda da muchas sorpresas. Llegamos a Izarum el dia en que los engendros rompian
las defensas y empaban a entra a la ciudad. 4 semanas y media habian aguantado... Esta claro
los fronterizos son de otra pasta.
Organizamos rapidamente un ataque, desplegamos 3 lineas de ballesteros que empezaron a disparar
contra la horda de engendros. Estos, sorprendidos prepararon un contraataque. Entonces se ade-
lantaron las lineas de infanteria para proteger a los ballesteros. Entonces empezo la verdadera
batalla. Los ballesteros, blandieron sus espadas y se unieron a la "fiesta".
Yo mientras impartia ordenes para que no se abrieran brechas. La batalla estaba bastante igua-
lada, pero poco a poco la suerte estaba cayendo hacia nuestro lado. Era el momento de sumarnos
a la batalla y dar un golpe de autoestima a las tropas, y que viesen que hasta los capitanes
luchan codo con codo junto a los soldados.
En apenas una hora el campo de batalla se sumo en el silencio, solo algunos sonido agonicos en-
turbiaban la tranquilidad. Practicamente el 50% de la tropa se mantenia erguida rematando a los
engendros y recuperando cuerpos y heridos que habian caido...
Habia impartido las ultimas ordenes, las piras de trollocs iluminarian durante la proxima noche.
Dirigia mis pasos hacia la ciudad, esperando un baño y un poco de descanso...
Un grito a mi espalda, mientras me giraba tuve tiempo de ver el oscuro acero de una espada atra-
vesandome. Toda una vida pasaba por mis ojos, mientras caya de rodillas...
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Publicado: Lun Mar 24, 2008 2:03 amAsunto: Un principio... (Diario de Sirei)
No ha sido fácil recuperarme después del profundo aturdimiento en el que estaba sumida. Siento todavía un intenso dolor de cabeza, tengo todo el cuerpo magullado y apenas si soy capaz de mantenerme sentada para escribir estas líneas... Se me nubla la vista de vez en cuando y estoy aterida de frío. A mi alrededor la espesa vegetación dificulta la visibilidad pero sobre mi cabeza se alza la montaña que escupe humo esparciendo por doquier un intenso hedor de azufre. Más allá de unos árboles un tanto raquíticos se perfilan unas ruinas. Parece que ha estado lloviendo intensamente aunque, por fortuna, mis pertenencias no se han mojado, protegidas en mi saco impermeabilizado. La cala a mi derecha está tranquila y solitaria... El oleaje rompe en el acantilado sin mayor desafío pero... Sí... creo que recuerdo una violentísima tormenta , los truenos perforando el mundo y pavorosos relámpagos rasgando el cielo una y mil veces... Y el viento, un viento salvajemente racheado azotando toda la isla... Y un hermoso barco sucumbiendo a la fuerza increíble de los elementos... Lo que no sé muy bien es como llegamos aquí... No me acuerdo... El barco surcando un mar tranquilo no se parece en nada al magnífico navío que estoy segura de haber visto. ¿O Sí? Las voces de la tripulación, las órdenes de desembarcar y explorar la isla en busca de... de qué? Habitantes, tesoros escondidos? Sí, tesoros... No, no... una misión de reconocimiento para cerciorarse de que intrusos indeseables no dañaran el sa’angreal... ¿el qué? No logro recordar ni concretar las cosas... acude a mi mente una voz rasposa con aliento a ron, alguien ordenándonos nadar hasta aquí y escalar el volcán... En la orden percibo un matiz de amenaza que aun en este extraño olvido me estremece... es como si ese alguien depositara sobre nuestras espaldas el riesgo de lo desconocido... Y al filo de dicha voz, imágenes de otras incursiones, abordajes, ... qué tipo de fechorías cometidas? Me mareo envuelta en este torbellino de sensaciones. No me reconozco en lo que sé que he sido... en lo que creo que he sido... Miro mis manos, ¿sabían blandir una espada? ¿No estaban más hechas a una daga? Estoy divagando, tal vez tengo fiebre... a mi lado gav se revuelve, susurrando. Él sí parece tener fiebre. Está ardiendo. No sé si tiene algo roto, no me atrevo a tocarle... Sólo trato de que se sienta lo más cómodo posible en este lecho húmedo de hierbas... Espero que tarde o temprano un nuevo barco recale en la isla y nos recoja. ¿Dónde están aquellos con los que arribamos aquí? siento de repente un vacío atroz en el estómago y he de recogerme sobre mí misma... La caída... Sí, la fuerte ráfaga de viento en la cima del volcán... un traspié, rocas rodando ladera abajo... Yo sujetando a Gav y los dos precipitándonos... Por la luz, esa caída... tendría que haber sido mortal y, sin embargo... seguimos vivos... Me siento angustiosamente confusa, debe haber sido el golpe... Sí, tiene que haber sido eso. Tal vez si duermo un poco consiga poner en orden mis pensamientos... ¿Por qué quiero recordar en lugar de pensar? ¿Recordar qué? Si Gav volviese en Sí... Quizá él recuerde... quizá sepa... Algo en mi interior me conmociona. No sé qué es... Acabo de percibir... luz, ¿qué es esto? Noto una sensación... algo más allá de lo que puedo ver... ¿qué me está pasando? Quisiera fijar mis ojos en esa especie de río tranquilo que fluye envolviéndome... que me abraza... o que yo abrazo... Por todos los mares... ¿Me estaré volviendo loca? La extasiante sensación desaparece tan bruscamente como llegó. Y me invade el vacío... Miro nuevamente a Gav. Quizá él tenga respuestas... ¿gav? ¿por qué le llamo Gav si su nombre es Gavlan? ¿Gavlan? ¿Por qué su nombre me resulta lejano, extraño? Este es Gav, mi compañero de a bordo, mi amigo, mi compinche en las más diversas correrías... mi maestro... Me río, ¿Mi maestro? Definitivamente el golpe debe de haberme transtornado. Voy a dejar de escribir, la tinta se termina y me quedo sin fuerzas. Mejor será que me acueste junto a... a... Gav... Gavlan.... y descanse un poco...
Publicado: Mar Mar 25, 2008 4:00 amAsunto: Yerbas no es tan travieso....o si?
Giras haciendo un molinete con la vara y apartas la espada del trolloc para luego aplastarle el yelmo con cuernos..o es la cabeza?
¡Ya sólo quedan dos! ruedas por el suelo, golpeas con la vara la rótula y derribas al engendro con la rodiila destrozada, das media vuelta y con con el otro extremo aplastas la nuez del trolloc. !ya sólo queda uno!
-¿donde estará el .....?-
-!Arrrrrghh!-, -detrás estaba detrás-
El lanzazo del trolloc te derriba al suelo boca abajo, el dolor en el costado es insoportable, pero es una tonteria pensar en ello cuando vas a reunirte con la Madre en breves instantes.
Oyes un relincho, y al girar la cabeza ves a yerbas alzado de manos pateando el hocico del trolloc con los cascos. Ese trolloc ya no se levantará mas.
Suspiras aliviado, y cuando Yerbas se acerca te agarras al estribo, te levantas y te aupas encima del caballo de cualquier manera.
-Yerbas, sácame de aquí, que donde hay tres seguro que hay muchos mas!-, -Al rio, llevame al rio, que si lo cruzamos tal vez podamos despistarlos-
Con los ojos cerrados y transido de dolor te agarras a las crines de Yerbas lo mejor que puedes mientras el caballo te aleja del lugar de la escaramuza.
Cuando Yerbas se detiene abres los ojos y ves que estas en la orilla del rio, entre los arboles. Desmontas cuidadosamente y coges la bolsa con las vendas, unguentos y yerbas curativas, y la cantimplora. Te dejas caer con el costado sano apoyado contra un arbol, descubres la zona dañada, y lavas y vendas la herida lo mejor que puedes.
-Yerbas, no queda agua,¿ la llenas?-
Yerbas coge la correa de la cantimplora con los dientes, se acerca a la orilla y deja que se vaya llenando el recipiente.
Pierdes el conocimiento. y al rato te despiertas al notar unas gotas de líquido en tu cara. Está empezando a llover. Al mirar a tu alrededor ves la cantimplora (llena) a tu lado y a Yerbas a unos pasos.
El caballo te mira y se acerca hasta ponerse sobre tí protegiendote del agua que cae como un improvisado puente caballuno bajo el que resguardarse.
Miras la barriga de yerbas, la cincha,el estribo....y la gota de agua que se va formando y que apunta directamente a tu nariz....¡Ploc!
¡Me desperté sobresaltado y mojado! ¡Por la luz pero si cuando me eché a dormir la siesta entre las raices del arbol había un sol precioso!
Quité la piedra que se me clavaba en el costado y que no me había dejado dormir bien mi siesta diaria y ojeé a mi alrededor.....Yerbas estaba a unos diez pasos de distancia, con las patas abiertas para mantener bien el equilibrio (aún así se tambaleaba), con las orejas caidas cada una hacia un lado, los ojos entrecerrados y baba cayéndole por la boca. -¡Yerbas!-
Me levanté de un salto y me acerque al caballo. En el suelo pude ver trozos de algo que habia masticado el animal...-mmmm, marrón con pintas amarillas- reconocí de inmediato al hongo que la Mayor kareth utiliza, en pequeñas cantidades, como sedante y que si se abusa tiene efectos alucinógenos. Por los trocitos que hay en el suelo, el caballo se ha debido de comer un par de kilos ¡como poco!.
-¿Otra vez,Yerbas?, ¿pero no lo habias dejado?-
-¡Esto si que es una pesadilla!, ¡Llueve a mares y veremos a ver a qué horas de la noche llegamos Shangtai contigo en ese estado!.
Empieza a entrarme hambre.
*suspirar!