Guardianes de Callandor: Página oficial de los Guardianes de Callandor Mud, con información tanto de ésta asociación como del mud en general y, por supuesto, de La Rueda del Tiempo.
Resulta como mínimo curioso que Lomat haya acabado en un mismo grupo con nosotros cuatro, sin ni siquiera la compañía del Ogier con el que tan buenas migas ha hecho. Agachado en cuclillas, mientras el resto se prepara para la partida, compruebo que todas mis cosas están en su sitio. El viento parece ganar en fuerza y en gelidez, alborotando mis cabellos y agitando mi shoufa a su capricho, mientras contemplo a través de las oscuras y altas copas las nubes que rápidamente estan cubriendo el cielo.
La Aes Sedai tampoco ha insistido más sobre el tema, a pesar del interés que muestra hacia Ariel. Casi me alegra la marcha de sus colegas, pues ello nos evitará tener que rendirle cuentas de ningún tipo en la Danza. Le dirijo una última y fugaz mirada, para luego posarla sobre mis Hermanos de Lanza, mientras prendo a mi espalda las dos lanzas que quedarán en reserva. Uno por uno, me cercioro de que todos los cuchillos siguen sujetos y dentro de sus vainas, y compruebo a continuación la adarga de piel de toro, que sigue bien amarrada a mi antebrazo.
Me incorporo, listo para ir al encuentro de aquellos que sirven al Marchitador de las Hojas. Hasta que no queden sombras, hasta que no quede agua, reza la canción, hacia la sombra enseñando los dientes con el último aliento. El vello de mi nuca se eriza, enardecido ante la perspectiva de la Danza. Luego respiro profundamente, y al expulsar el aire mi interior queda vacio, lo mismo que mis pulmones, en absoluta calma.
El resto de habitantes de las Tierras Húmedas marchan ya al amparo de la noche, hacia la parte más meridional de la zona de excavaciones. Justo antes de emprender nuestro propio camino, sin embargo, me reuno con mis Hermanos de Lanza y con el chico, y me dirijo primero a este último.
- Si has de venir con nosotros, muchacho, vamos a dejar ciertas cosas bien claras desde el principio. Sabe que espero de ti que seas de alguna utilidad allá delante, en las ruinas -digo, señalando con mi lanza-, o de lo contrario todos estaremos exponiéndonos más de la cuenta sin motivo alguno. Así que deja de hablar como si la cosa no fuera contigo, porque te aseguro que los trollocs no harán distinciones.
» Bastará con que cualquiera de nosotros dé la alarma, para que todos paguemos por ello. De modo que más te valdrá controlar esa lengua tan suelta, o la perderás, y no precisamente a manos de un engendro. Si crees que no puedes seguir el ritmo de mis Hermanos de Lanza, más nos valdrá a todos que te quedes en la retaguardia. No te ofendas, chico, pero hasta ahora no me has dado razones para pensar de otro modo.
» Ah, y mantén ese hierro tuyo lejos de mi. La vida no es sino un sueño del que despertamos al morir, pero si no te importa preferiría hacerlo en la Danza, rodeado de enemigos caidos, y no por un descuido de un supuesto aliado.
Mi semblante permanece todo el tiempo rayando en la inexpresión, pero al final aflora a mis labios una ligera sonrisa, y al fin asiento, conciliador. Acto seguido palmeo con fuerza sobre el hombro de Lomat, con intención de levantar su ánimo.
- Alegra esa cara, muchacho de las Tierras Húmedas, pues vamos a la Danza. Las lanzas están prestas y sus puntas son agudas, y con ellas golpearemos al Marchitador de las Hojas y a los engendros enviados en su nombre.
La sonrisa desaparece de mi rostro cuando hablo a continuación para todos los reunidos.
- Algai, Ariel y tú habeis reconocido antes la zona a la que nos dirijimos, así que será mejor que lidereis la marcha. El resto iremos en fila detrás de vosotros, con separación de cinco metros entre uno y otro, y nadie saldrá de la senda marcada por la cabeza del grupo. Si quedó oculta alguna trampa, habrán así menos posibilidades de que uno de nosotros la active. Yo iré en último lugar, y tú caminarás delante de mi -le digo a Lomat-. Sigue a Ishegan y no la pierdas de vista.
» Nos acercaremos a los trollocs en silencio y con el viento de cara. Una vez en posición, asignaremos los objetivos y atacaremos por sorpresa. Huelga decir que no podemos permitirnos el lujo de que escape ninguno de los tres, ni tan solo de que alguno de ellos brame y de la alarma. Así que no les demos oportunidad de hacerlo -digo, alzando una de mis lanzas-. Una vez nos hayamos deshecho de ellos, ocultaremos los cuerpos en el bosque y borraremos todo rastro de la reyerta.
» Esperemos que los trollocs no se hayan movido del sitio, y que estén tan indefensos como creemos que están. Mantened sin embargo los ojos bien abiertos, pues la situación puede no ser la misma que hace unas horas.
Sin más que decir, y a la espera de alguna respuesta, cubro de nuevo mi cabeza con el shoufa y me subo el velo, negro como la noche que nos engulle, ocultando con él mi rostro. Tan solo mis ojos quedan a la vista, pero apenas hay luz que se refleje en ellos. Luego partimos a la Danza con las bestais del Cegador de la Vista.
miro fijamente a Brei mientras le oigo instruir de manera tan sutil a Lomat sobre lo que debe o no debe hacer y sobre lo que piensa o intuye que este podría hacer, mi ceño se frunce ante el sermón, menos mal que lo culmina de manera algo mas agradable. Me vuelvo hacia Lomat y le comento alto y claro.
- sabes Lomat por que los hombres aiel no dan a luz hijos??? Por que algunos tienen la leche tan agria que si los amamantaran los bebes se convertirían trollocs. - digo con sorna dirigiendo mi mirada hacia Brei. con gesto mas serio continuo hablando- haz lo que te ha dicho Brei, yo pondría mi vida en sus manos y en la de ishegan sin lugar a dudas, solo hay una persona en la que confió mas -esto ultimo lo digo mirando cariñosamente a Algai.-
me acerco a Algai y casi sin que se note poso mi mano descuidadamente sobre su brazo acariciando sus músculos mientras una promesa asoma a mis ojos, sonrió cálidamente y sin esperar nada mas mi rostro se torna concentrado, me situó en primer lugar, camino con seguridad y en silencio, inspeccionando cada centímetro a mis pies en busca de cualquier trampa que se nos hubiera podido escapar en la ultima visita al terreno, me cubro con el shoufa. Cojo mi lanza con la mano drcha y la daga con la izda. Estoy totalmente concentrada a la espera de cualquier sonido o visión que pueda ser distinta de lo inspeccionado anteriormente. _________________ Dicen que los hombres son animales de costumbres, mas bien de costumbre los hombres son unos animales
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Publicado: Vie Ene 09, 2004 4:29 pmAsunto:
-Joer Brei, has estado imponente. Hasta he sentido un escalobrio y todo. jeje. Ariel es que con la leche tan agria que gastan, me extraña que puedan frabricarlos!! jejeje. Lo que no me acaba de quedar claro se eso de danzar, es que vamos a un baile? pero no ibamos a las ruinas? o es otra costumbre religiosa? En cuanto a lo de confiar en vosotros, si no lo hiciera ya no estaría aquí. Dicen que Tear hay unos paisajes fantasticos a estas alturas del año. _________________ ¡La vida esta para vivirla! Y quien intente convencerte de lo contrario... ¡¡¡Te está tomando el pelo!!!
___________________
Si la vida te da la espada...
Tocale el culo!!!
By Lain
Mientras mis hermanos hablan y se preparan,yo sigo enfrascado en la tarea de preparar algunas de mis flechas para poder prender fuego a su punta,esta claro q yo solo tardaria demasiado en arrojar la botella con la mezcla de alcohol y resina,prender fuego a una de mis flechas y atravesar a mi enemigo,necesitare la ayuda de mis hermanos...
-Brei toma el par de botellas q me dio el wetlander,en mi parecer,solo seran necesaria para el Ser de las Cuencas Vacias y ese tal Brancar,los trollocs y amigos siniestros no merecen tal exfuerzo.
Cogiendo una rama muerta del suelo preparo una rudimentaria antorcha,con un trozo de tela
-Tendremos q actuar con coordinacion,si queremos q el fuego consuma sus cuerpos,al igual q la Ponzoña del Corazon hizo con sus almas.
Brei tu eres el unico de nosotros q no tiene arco,por tanto lo mas acertado seria q fueras tu el q les lanzaras las botellas,llegado el momento de q tengamos q utilizarlas.
En ese caso clavare la antorcha en el suelo,Ariel tu prenderas el fuego de la antorcha,mientras Ishengan y yo preparamos nuestros arcos con las flechas incendiarias...
Por supuesto todo esto es de momento inecesario,pero llegado el caso quiero q estemos cordinados,para dar cuenta de nuestros enemigos lo mas rapido posible.
Mirando a Lomat le sonrio y le palmeo fuertemente la espalda
-Tranquilo pequeño wetlander no dejare q en la danza te ocurra nada,el placer de cortarte la lengua me lo reservo para mi.
-Ishegan toma estas flechas(5) que he preparado para prender su punta,las identificaras con facilidad por q he anudado un trocito de tela roja en cada una de las plumas,yo me quedare con otras 5,espero q hagas gala de tu buena punteria igual q hicistes en la posada.
Diciendo esto me aparto un poco con Ariel para susurrarle unas palabras.
-Sombra de mi corazon,ten cuidado en esta noche aciaga,la danza no sera tan facil esta vez como en las anteriores,tu sueño es mi sueño,procuremos no despertar.
Guardo la antorcha en el inteior de mi candisor,con el objetivo de q este seca a la hora de utilizarla en prevision de q pueda llover.
Sigo a pocos metros a mi hermana,q ya emprende la marcha hacia la cita q nos aguarda,despejo mi mente para centrarme esclusivamente en la danza y en el terreno por el q pisamos,buscando esa maliciosa trampa en nuestro camino... _________________ [img]http://www.usuarios.lycos.es/fzoneradio/bf.gif[/img]
Para no hablarme directamente, esta pequeña Doncella se las arregla muy bien a la hora de hacer llegar una puya hasta mis oidos. Los estudio durante unos segundos desde debajo del velo, a ella y a Lomat. El muchacho parece incorregible, y no parece haberle hecho ningún caso de nada de lo que le he dicho. Así que solo me queda vigilarlo y confiar en que se portará correctamente en las ruinas. O eso, o...
De modo casi inconsciente aprieto los puños en torno a las lanzas, pero rápidamente deshecho la alternativa, antes de dar un paso hacia el muchacho. Sonrio bajo el velo, y me vuelvo hacia Algai, que me tiende dos botellas llenas al tiempo que nos explica su plan. Espero que resulte, pero por el momento miro con reticencia los frascos de cristal, ambos con sendos trapos untados en la misma mezcla que contienen.
- Estoy de acuerdo en ser yo el que lance estos recipientes, llegada la hora. Pero por el momento, no me parece adecuado ir cargado con cristal cuando ataquemos a los trollocs. Sería un estorbo, sin contar que podrían tintinear en el momento menos oportuno o recibir un golpe en la refriega, y lo cierto es que no me gustaría acabar empapado con este líquido que tan fácilmente parece prender.
Con esto me vuelvo hacia Lomat y le tiendo a él las dos botellas.
- Si nosotros vamos a soportar el grueso de la Danza con las bestias -digo, refiriéndome claramente a mis Hermanos y a mí-, tal vez lo más apropiado sería que las llevases tú.
[Dathanna: supongo que resulta evidente, pero por si acaso, me gustaría aclarar que esta discusión (si se le puede llamar así) tiene lugar en el campamento, antes de nuestra partida hacia las ruinas, y no creo que nos retrase más que unos pocos minutos.]
Ultima edición por Brei el Sab Ene 10, 2004 4:16 pm, editado 1 vez
Escucho el comentario del tal Lomat con una sonrisa peligrosa pintada en mi cara.
-Escúchame hombre de las tierras húmedas. Estamos aquí con el objetivo de alcanzar una meta común entre todos nosotros, y no pienso permitir que una lengua vivaz y demasiado larga estropee la danza que se avecina- me acerco hasta él hasta mirarle fijamente a los ojos. No hay nada divertido en mis gestos-Si es necesario yo misma te empalaré en mi lanza y usaré tu cabeza como diana para practicar con mi arco. Trata de no molestar y puede que acabemos llevándonos bien- pronuncio estas palabras cargadas de ironía.
Escucho con atención lo que dicen mis hermanos de lanza, asintiendo a sus palabras. No puedo evitar levantar un poco el ceño al escuchar el intercambio de pullas entre Lomat, Aariel y Brei, el cual empieza a empuñar su arma con fuerza ante las palabras de mi hermana de lanza. Le apoyo una mano en el hombro y le digo:
-Debes reconocer que tu sentido del humor deja mucho que desear y que te alteras con facilidad Brei. Deberías controlarte más y aceptar mejor a la gente que se ha convertido en tu compañera de aventuras. Te guste o no, todos estamos juntos en esto y no podemos permitirnos errores por infantiles riñas. Eres mayor que yo, pero veo que aún te quedan muchas cosas por aprender- mi semblante está serio y mis ojos brillan con una pequeña dosis de contenida furia.
-Deja a un lado tus rencores y empieza a vernos como a tus amigos, no sólo como a tus compañeros de danza- digo esto mirando también hacia donde se haya Ariel. Le dirigo una mirada crítica, sacudo la cabeza y cubriendome del todo el rostro con el shoufa me dirigo con pasos firmes hasta mi posición. _________________
"Duerme con las estrellas y sueña conmigo. Porque algún dÃa dormirás conmigo y soñarás con las estrellas"
[NOTAS: Como el lunes estoy muy ocupado y me sera practicamente imposible poner un nuevo turno lo pongo ahora.
- A partir de ahora hasta que acabeis con estos trollocs estais en un combate, es decir, el tiempo se divide en rounds o turnos de 6 segundos donde solo teneis derecho a una accion o varias cortas. ]
Conseguis poneros en posicion para atacar sin que los trollocs os descubran, aunque no parece muy dificil ya que no estan por la labor, los tres estan apoyados en una pared semiderruida sin hacer nada.
Atacais por sorpresa a los tres trollocs, en medio de la oscuridad y los relampagos y truenos que hay entre las nubes, aunque por ahora no ha caido ninguna lluvia.
Los cuatro aiel salen de la espesura embozados y atacan a los tres trollocs
BREI moviendose con una velocidad cegadora llega junto al trolloc de la izquierda y le clava sus dos lanzas causandole graves heridas.
ISHEGAN ataca al trolloc del centro causandole una herida con su lanza.
ALGAI se lanza sobre el trolloc de la derecha clavandole sus dos lanzas sin tiempo a reaccionar causandole graves heridas
ARIEL ataca al trolloc del centro causandole una herida con su lanza.
LOMAT se queda en retaguardia vigilando con las botellas (si quiere atacar el proximo turno que lo diga).
Que haceis?
el master
_________________ La locura no siempre es enfermedad, el loco dice cosas que los demás no se atreven a expresar.
Observo que el trolloc del centro sufre heridas causadas por mi lanza y la de mi hermana Aariel, asi que no ando pensando mucho y vuelvo a atacarle dirigiendo mi arma hacia algún punto vital (preferiblemente hacia el cuello o un costado) haciendo alguna finta si veo que trata de atacarme con su arma para de este modo esquivar los posibles golpes.
[Si en este ataque el trolloc cae o queda muy herido me muevo rápidamente para situarme al lado de Algai y ayudarle] _________________
"Duerme con las estrellas y sueña conmigo. Porque algún dÃa dormirás conmigo y soñarás con las estrellas"
Vuelvo a atacar al trolloc con las dos lanzas girando mi cuerpo de derecha a izquierda,dirigiendo el impulso a la base del cuello de trolloc para intentar decapitarlo. _________________ [img]http://www.usuarios.lycos.es/fzoneradio/bf.gif[/img]
bueno, pues yo no me fio de tanta facilidad.... esto de tener tres trollocs pa cinco personas es un royo, por que antes de poder hacer nada ya hemos acabado con todos..... asi que mientras mis compañeros acaban su faena yo me dedico a vigilar los alrededores atentamente, inspecciono lo que se oculta tras la maleza por si no estamos tan solos como pensamos.... _________________ Dicen que los hombres son animales de costumbres, mas bien de costumbre los hombres son unos animales
Mis dedos presionan y se relajan, de un modo rítmico y pausado, en torno a las astas que sostengo a ambos lados. Una pequeña nube de vaho brota a través del shoufa con cada expiración, solo para disolverse acto seguido en el frío aire de la noche. Agazapado, oculto a los ojos de los trollocs por la noche y por la exhuberante vegetación, observo y vigilo, esperando la señal.
El silencio parece pesar sobre nuestras cabezas, tan solo roto de manera ocasional por los tres engendros, que permanecen recostados contra los restos de un muro a escasos metros de nuestra posición, ignorantes de lo que ya se cierne sobre ellos. Una guardia laxa sería un término muy benévolo para describir su vigilancia. Las luces de la excavación brillan tímidamente en la distancia. Vuelvo la cabeza hacia donde acechan mis Hermanos de Lanza. Bastan una mirada fugaz y unos gestos con las manos, y al momento todos sabemos qué hacer.
Los segundos parecen demorarse cuando, sin apenas levantarme, inicio el acercamiento con pasos leves y sigilosos. Despacio, rodeándolos por mi izquierda mientras apresto mis armas. El silencio ya no lo parece, es cada vez más pesado, a medida que disminuye el trecho que me separa de la bestia. Al fin, lentamente, mi cuerpo se flexiona.
Con una explosión, mis piernas se contraen y me proyectan hacia delante. Plantas y oscuridad se emborronan vertiginosamente hasta ofrecer tan solo formas vagas y difusas, que se pierden por el rabillo del ojo. Incluso las ruinas, más lejanas, desaparecen de la vista. Unos ojos que nada tienen de humanos se vuelven en nuestra dirección, y unas fauces bestiales hacen ademán de abrirse, pero tan lentamente como veloz crece su malhadado dueño a mis ojos.
Primero hiende mi diestra el vientre del trolloc, sin que éste haya reaccionado todavía. La bestia apenas tiene tiempo para encogerse, cuando con un solo movimiento una lanza se libera, y la otra se hunde profundamente en su costado. La sangre mana a borbotones de ambas heridas, y unas garras retorcidas se agitan por instinto, pero solo encuentran el aire. Sin detenerme, recupero mi arma y evoluciono alrededor del oponente herido, inmerso en la Danza, buscando un resquicio que me permita acabar con su vida.
[Dathanna: todo esto ha sido, en efecto, para decir que continuo con mi ataque. No creo que ocurra, pero si acabo con él en el siguiente asalto y todavía puedo seguir con mi acción, me lanzaré en apoyo de Ishegan, que danza a escasa distancia de mí.]
Tras el momento de sorpresa los trollocs, ya en pie de guerra os atacan tambien mientras vosotros intentais rematarlos.
LOMAT sigue por la espesura, asi que no sabeis lo que esta haciendo
ARIEL se echa atras del combate mirando a ambos lados buscando posibles nuevos enemigos mientras los demas siguen luchando.
BREI ataca de nuevo con velocidad cegadora anticipandose a todos clavando una de sus lanzas y acabando con el trolloc antes de que este pueda reaccionar. (que peazo iniciativa que tiene el niño)
ISHEGAN ataca con su lanza pero no consigue acertarle en ningun punto vital.
ALGAI ataca al trolloc de la derecha con sus dos lanzas una falla pero la otra consigue acertarle en el cuello, matando al trolloc en el acto.
TROLLOC (el unico que queda) ataca a Ishegan con su cimitarra consiguendo causarle una gran corte.
[DUDA: teneis que decirme si queries que os mande los puntos de vida que os quitan y si lo hago por privado o lo pongo en los post del foro]
El trolloc viendose solo contra todos los aiel intenta apartarse y salir huyendo de la lucha.
Que haceis.?
el master.
_________________ La locura no siempre es enfermedad, el loco dice cosas que los demás no se atreven a expresar.
Noto cómo una mordedura de afilados dientes de acero atraviesa el tejido de mi candisor, serrando la carne que hay debajo. Ahogo un grito de dolor y miro con ira a mi atacante mientras la sangre comienza a brotar de la herida que empieza en mi hombro izquierdo y acaba en el inicio del pecho.
Oleadas de rabia acuden a mí y haciendo caso omiso del pinchazo de la zona herida enarbolo mi arma y para evitar que huya, comienzo a bailar para encontrar un hueco o zona en la que clavar mi lanza para terminar con su miserable vida. _________________
"Duerme con las estrellas y sueña conmigo. Porque algún dÃa dormirás conmigo y soñarás con las estrellas"
Ultima edición por Ishegan el Vie Ene 16, 2004 12:30 am, editado 1 vez
El trolloc intenta defenderse con torpeza y desesperación, viéndose superado en número y herido de gravedad, mas ya no está en su mano prorrogar lo inevitable. No lleva demasiado conducirlo hacia el borde del abismo, y forzarlo a dar un paso en falso. Apenas se abre una brecha en su guardia, mi lanza penetra sus entrañas inmundas con una estocada certera, poniendo rápido fin a su sueño, a su pesadilla, en este mundo.
El cuerpo ya sin vida de la bestia se desploma ante mi. Ni siquiera una mirada de desprecio le dirijo cuando extraigo con celeridad mi arma, bañada en su sangre inmunda, pues mi mente se adelanta presta a donde mi cuerpo ha de seguirla sin demora. La noche pasa borrosa ante mis ojos cuando, girando sobre mis talones, encaro a mis Hermanos de Lanza. En ese instante el trolloc que danzaba con Algai se derrumba, llevándose la zarpa al cuello destrozado e intentando en vano retener la sangre que mana a borbotones de la herida.
Pero delante de mi, Ishegan presenta un feo tajo, y la sucia hoja de su oponente brilla con su sangre a la escasa luz de las lámparas distantes. ¿Y Ariel? Mis ojos se tornan en dura roca cuando la Doncella se perfila más atrás, apartada de la refriega y oteando alrededor mientras su Hermana de Asociación sufre heridas en la Danza. Maldita cria. Aprieto los dientes, aumento la presión sobre las lanzas, y clavo la mirada en el último de los trollocs. Herido, pero aun con fuerzas, intenta retirarse hacia su campamento, acosado por la furia y las lanzas de Ishegan. No debe dar la alarma.
Los árboles comienzan a dibujarse de nuevo a mis ojos, cuando un tremendo impulso de mis piernas los emborrona hasta hacerlos desaparecer. Mis ropas no bien han dejado de agitarse por el giro cuando el viento las golpea de nuevo. Corro para alcanzar a la bestia e impedir que huya y alerte al resto. Me lanzo veloz, para darle rápida muerte a aquél engendrado por el Padre de las Mentiras. Pero sobre todo vuelo, como vuela el relámpago catapultado desde las nubes, en auxilio de la Doncella.
De nuevo esa opresión en mi pecho. La calma se tambalea en mi interior, pero permanece firme.
[Dathanna: arremeto veloz por el flanco contra el trolloc que danza con Ishegan. La forma más sencilla de ayudarla e impedir que la bestia dé la alarma es acabar ya mismo con ella. Con esto en mente, caigo sobre el trolloc, en un ataque que pretende ser incontestable.
Con respecto a lo de los puntos de vida, a mí sí que me gustaría saber los que me quedan tras sufrir una herida, pero prefiero que me lo mandes en un privado.]
Viendo como el trolloc con el q danzaba cae inerme en un charco de su propia sangre,vuelvo mi vista hacia mi siguiente objetivo,Brei ha dado buena cuenta del suyo,solo queda uno,y acaba de herir a ishegan con su vil metal,he intenta escapar...
Me lanzo veloz en pos del engendro de la sombra q intenta huir.No alertara a nuestro enemigos...no si yo puedo evitarlo,con un veloz salto dirijo mis lanzas a sus flanco descubierto,intentando de esta manera alcanzar su negro corazon ponzoñoso.
La danza ha de acabar. _________________ [img]http://www.usuarios.lycos.es/fzoneradio/bf.gif[/img]
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