* Esta historia es anterior al encuentro de Heran Al'Feger con el Paiel.
1ª Parte: La llegada al mundo.
Era una fria noche de invierno, una mujer joven estaba cargando un caldero de
agua vacio para cargarlo de agua en el pozo de la granja. Sus moviemientos eran
lentos y dificultosos, no solo por la nieve que habia caido durante la madrugada
anterior. El bulto que indicaba su avanzado estado de gestación era realmente
incomodo.
Apoyo el caldero en el suelo junto al muro del pozo, y se dispuso a agarrar la
cuerda. Un mareo la hizo apoyarse el la fria piedra del muro. El bulto de su
vientre se movio, ella sonrió pensando en la criatura que nacería en poco tiempo.
Por fin, tirando de la cuerda saco el agua y la vertió al caldero.
Su marido habia salido temprano a Campo de Emond, necesitaban mas provisiones, y
teniendo en cuenta el estado de su mujer avisaria a la zahori para que asistiera
a la mujer en el parto. El camino fue duro, el estado del camino nevado lo habia
hecho pesado y mas largo de lo habitual.
En el pueblo hizo todas las transacciones lo mas rapido posible, nunca le gusto
dejar a su mujer sola en la granja, menos desde el asalto trolloc de hace unos
años. Por entonces su hermano, Heran Feger, y él eran poco mas que chiquillos.
Chiquillos que empuñaron una espada o un arco y habian matado decenas de engendros.
Las ultimas noticias de Heran, eran que estaba en una campaña con el General
Keiven del ejercito Cha Rahien como Capitan y segundo al mando.
La Zahori estaba esperandole cuando la fue a recoger, tendría que pasar unos dias
en la granja, esperando que el parto no se retrasara demasiado. Igual que era capaz
de predecir el tiempo, nunca se habia equivocado en predecir un parto. Naceria
durante esta noche.
El camino de vuelta tambien resulto duro y pesado, el frio, la nieve,... Pero de
todas maneras no tardaron mas de 2 horas en recorrerlo. Al aproximarse a la granja
el ladrido de los perros alerto a Jamie Feger, corrio a la granja temiendose lo
peor. Pero no se veyan incendios ni alborotos, solo los perros ladrando. Por si
acaso no bajo la guardia y se acerco con la espada desenvainada.
La puerta de la casa estaba abierta, delante su mujer yacia en el suelo, por la
luz, el mundo se empezaba a derrumbar para Jamie. Entonces la mujer movio un brazo
y empezó a levantarse. Jamie respiro un poco mas tranquilo pero no paro de correr
hasta que estuvo a su lado. La ayuda a acabar de levantarse, un hilillo de sangre
recorria la cara de ella, pero parecia que no tenia nada mas.
Rapidamente la cogio en brazos y la metio en la casa, mientras ella medio aturdida
le contaba que se habia mareado. La zahori entraba por la puerta cuando la estaba
acostando en la cama. Jamie visiblemente nervioso no hacia mas que importunar a la
zahori mientras esta revisaba a su paciente. Con un grito contundente de la zahori
Jamie salio fuera a descargar el carro.
- ¡¡Fuera!! ¡Tu mujer esta bien! ¡El niño tambien! ¡Dejame trabajar!
Mientras descargaba las provisiones, su mente era un torbellino de imagenes. El
susto no se le habia pasado del todo. Pero se estaba convenciendo que todo estaba
bien... Vaciado y ordenado todo, caballos en la cuadra, carro en su sitio,
provisiones, ... dio de comer a los animales y se puso a preparar la cena. No lo
hacia casi nunca, pero hoy alguien tenia que hacerla.
La zahori le explico que el parto habia comenzado, que ella habia roto aguas y que
las contracciones habian empezado. Jamie volvio a empezar a ponerse nervioso, su
primer hijo. Intento comer algo de su cena medio quemada, los nervios le hacian
despistarse tantas veces que su intento de cena fue bastante fustrante. Pero por lo
menos tubo algo que comer aparte de embutidos, queso y pan.
La noche fue larga y el parto complicado. El nacimiento del primogenito Feger.
Jamie habia intentado ayudar en todo momento, pero se paso mas tiempo a la intem-
perie, tranquilizandose por orden de la zahori, que dentro de la casa. Justo antes
del alba, en el ultimo paseo alrededor de la granja Jamie escucho el primer llanto
de la criatura.
- Jamie, ven!! Ahora si te necesito.
La zahori le hizo sugetar al bebe mientras ella hacia algo, Pero Jamie dividia sus
miradas orgullosas entre su hijo y su mujer. Era un niño, la zahori ya se lo habia
dicho unos meses antes. Heran Al'Feger, en honor a su tio. De echo tenian cierto
parecido, parecia un Feger, ojos grises, con el brillo de los ojos de su mujer.
La zahori hizo las curas necesarias a la mujer, y acomodo a Heran cerca de su madre.
La alegria desbordo la casa de los Feger en aquel amanecer. _________________ - Aingeru -
Jamie cuido de su mujer y su hijo los primeros dias, ella tardo un par de semanas
en recobrar fuerzas, el parto habia sido de los mas duros que recordaba la zahori.
Esta decidio irse al día siguiente, poco mas podia hacer ya. Lo que necesitaba
era reposo y buena alimentación. El pequeño Heran parecia que tenia un apetito
insaciable, se tragaba hasta la ultima gota... muchas veces Jamie tenia que ordeñar
a una cabra para acabar de satisfacer al pequeño.
La vida en la granja se normalizo cuando Leira se recupero. Empezo poco a poco a
recuperar su actividad diaria. Pero Jamie intentaba que hiciera lo menos posible.
El invierno pasó, y las labores primaverales empezaron. Labrar, sembrar, ... Se
notaba una alegria mayor que otros años. Heran iluminaba el rostro de sus padres
y les llenaba de orgullo.
Pasaron los años, y todo seguia igual por Dos Rios. Las estaciones pasaban, y los
años tambien, Heran absorvia todo el conocimiento que le transmitian sus padres.
Jamie le contaba historias de su tio, el excapitan de la compañia y gran capitan
de Cha Rahien. Heran se empapaba de todas las historias y cuentos, inventados,
reales o tan antiguos que ya no se sabia. La historia del intento de invasion
trolloc era la que mas le gustaba al joven... Hinchaba el pecho de orgullo sabiendo
que su padre y su tio habian defendido su tierra.
En pocos años nacieron los 3 hermanos de Heran, 2 niñas y el pequeño. La vida a los
Feger les sonreia. Los hijos crecian y aprendian rapido. Sin darse casi ni cuenta Heran
haabia cumplido catorce años. En su interior empezo a crecer un semilla, la semilla
de buscar nuevas aventuras. Su granja se le hizo pequeña y aburrida, aunque nunca se
escaqueo de sus tareas.
Fue a los catorce cuando Heran pidio permiso a sus padres para salir a ver mundo.
Durante toda su vida no habia dejado de repetir su intencion, pero sus padres pensaban
que se le pasaria con la edad. En principio Jamie y Leira no cedieron, pero veian que
el brillo de la vida de Heran se empezaba a apagar. La alegria que habia desbordado
durante toda su vida se esfumaba. Y sus padres sabian la razon. No podian por mucho que
les doliese permitir que Heran se apagasé.
Tomaron la decision de enviarlo con un mercader conocido del tio Heran. Una decision
dura, pero el brillo que se habia ido apagando recupero todo su brillo en unos minutos.
En ese momento Heran perdió el cocimiento y se golpeo contra el suelo. Sus padres no
comprendian que habia pasado. Toda su vida paso por su mente con todos los detalles. Y
una luz en su interior se ilumino, de pronto se sintio mas sabio y experimentado...
Se recupero enseguida y espeto:
- ¡Alguien cercano ha muerto! _________________ - Aingeru -
Heran preparo sus pocas pertenencias y con una sonrisa en la cara partio hacia Baerlon.
La despedida fue dura para los padres. Tam acompaño a Heran hasta Baerlon, el viaje fue
corto y Tam le dio buenos consejos para moverse por el mundo.
Al poco de partir Heran, un chico del pueblo llego corriendo traiendo un mensage. "El
general Keiven ha llegado a Dos Rios y ha mandado en tu busca". Jamie se preparo y partio
con su caballo al pueblo. En Campo Emond todo eran caras tristes. Oyendo la historia de
Keiven de como Heran Feger habia muerto luchando contra Myrdraals y Trollocs. Traian los
restos a su lugar de origen.
El mercader era un tipo campechano pero con una mirada afilada. Los negocios le iban
bien y se notaba muy claramente. Se habia encargado durante muchos años en transportal
mineral de Baerlon y esa zona a las forjas y fundiciones del centro de Andor.
Heran estubo viajando durante algun tiempo con las caravanas del mercader, este le
enseño a negociar. A Heran los negocios no le importaban, pero cada lugar que visitaba
le llenaba el alma de energia. Cada region, ciudad o rio que cruzaban llenaba de gozo
sus ojos.
Un guardia del mercader se encargo de entrenar a Heran en la lucha con la espada y las
mejores tecnicas de lucha. Heran aprendio rapidamente todos los conocimientos y todo
lo que pudo. Este guardia, además, le explico las tecnicas de lucha de los ejercitos
del norte, de los aiel, de la caballeria,... No eran muy extensos sus conocimientos
pero lo suficiente para encender otra chispa en el interior de Heran.
Heran conocio muchos lugares del mundo en los viajes que hacian las caravanas... Un
buen dia llego un encargo estando en Cairhien, un cargamento cruzando el yermo. Heran
se ofrecio para acompañar a la caravana, tenia mucha curiosidad por conocer aquella
tierra de la que habia tantas leyendas.
La caravana partio, y cruzo el paso jangai, viajaron durante dias por las tierras yermas.
Calor durante el dia y frio durante la noche. Ni un riachuelo donde refresarse, tan solo
arena y rocas. No habia ni rastro de animales, tan solo algunos reptiles e insectos. Era
un terreno practicamente llano.
Un grupo de engendros cayo entonces contra la caravana. Era un grupo numeroso, la defensa
fue insuficiente el numero de engendros era demasiado numeroso. Uno a uno los guardias
fueron cayendo. Heran que nunca habia luchado, y su en su primera ocasion iba a morir.
Era lo unico que pasaba por su cabeza, el miedo lo atenazaba. Intento superarlo y morir
con cierto honor. Un trolloc se le acerco y cargo con toda su fuerza contra el joven
inexperto. Fue un reflejo de supervivencia el que mando la orde de esquivar el ataque. Un
rapido movimiento al lado derecho junto con un paso atras. Algo en su interior tambien lo
empujo a avanzar paso y medio y asestar un golpe de espada en el costado del trolloc,
justo en la asila. El metal abrio un gran corte cerca de la axila, un buen lugar para
evitar la armadura. El trolloc sintio el corte y lleno de furia lanzo otro ataque. Esta
vez el golpe con el escudo dio de lleno contra Heran y este cayo al suelo.
Heran quedo alli tendido en el suelo, moribundo. El trolloc se olvido de el y cargo
contra otro.
Un grupo de aiel encontro la caravana, La sabia Lainer y Nayla encontraron a Heran al
borde de la muerte y consiguieron salvarlo.
*Esto ultimo se cuenta por ahi en algun foro Y Sería la 4ª Parte de la historia de Heran Al'Feger _________________ - Aingeru -
Heran dejo el caluroso yermo después de haber aprendido mucho de las sabias y
de los fieros guerreros. Las sabias que habian aprendido el tejido para abrir
agujeros en el aire, que se recorren miles de Kilometro de un paso, le dejaron
cerca de Dos Rios.
Apenas recordaba nada de su infancia, parece ser que el ataque de los engendros
le habia hecho olvidar casi todos sus recuerdos. O tal vez fuera otra cosa, no
lo sabia. La región en la que estaba le era muy conocida, pero no tenia recuer-
dos de ella. Era como si sus recuerdos hubiesen dejado sitio a otras cosas. Era
todo tan confuso, por eso habia decidido ir a Dos Rios, para saber quien era.
Recordaba un ataque de Trollocs, miles, en el prado de Dos Rios. Disparando un
arco largo, con una daga larga en las manos... y recordaba historias de trollocs
atacando Dos Rios, y su padre y su tio luchando contra ellos. Quizas era que le
habian gustado tanto aquellas historias que las fiebres le hacian pensar que las
vivio en primera persona.
Estaba en Dos Rios, la viga seguia en su sitio... Un mareo, sin llegar a caerse,
la imagen de un trolloc en el suelo y sacando un arma del cuerpo muerto en este
mismo lugar. Un destello de luz, un trolloc con una cimitarra corriendo hacia el,
en medio segundo un giro y un salto, el trolloc al ver su ataque fallido lanza
una patada que le da de lleno, la sangre brota por una herida... tan real como
que lo habia vivido, apenas unos metro de alli. Eso era imposible...
Pensando en su locura Heran saludo al pueblo, Campo Emond habia crecido, de echo
crecia practicamente a diario. Entre murmullos se oya al pasar el parecido que
tenia con su tio Heran. La visita de Keiven y Arais, que conocian al tio habia
desconcertado todavia mas al joven Heran.
Keiven, si, recordaba al general Keiven hablando de un ejercito, de desenmascarar
a Amigos Siniestros, de una lucha activa contra los engendros. No podia ser eso
no lo habia vivido Heran. Una idea paso por la cabeza de Heran, su tio vivia en
su interior, dandole la experiencia de toda una vida. Era imposible, solo los
heroes de leyenda revivian, y su tio estaba vivo cuando habia nacido.
Camino hasta la granja de los Feger, intentando olvidar todos esos pensamientos
estupidos. Esperaba recordar a su familia, al menos el camino si lo recordaba, no
habia cambiado nada. Castaños, Manzanos y robles en su mayoria, los manzanos en
perfecta linea y bien cuidados. De castaños y robles eran los bosques que rodeaban
la región.
Con alegria le recibieron en el hogar, solo habian pasado un par de años, pero
el cambio se notaba, por lo menos en sus hermanos. El pequeño lo reconocio y salio
corriendo a recibirle, habia crecido un monton. El trabajo en la granja lo habia
fortalecido y ensanchado sus jovenes espaldas. Las "niñas" eran mujeres practica-
mente.
Heran paso un tiempo en casa, pero no averiguo lo que le tenia atormentado. Y aun-
que aguanto unos buenos meses, en su interior volvia a pensar que Dos Rios se le
habia hecho pequeño.
Sin rumbo y con tristeza volvio al camino, tristeza? No! No estaba triste estaba
loco... o eso pensaba. Algun día encontraria a alguien que podria ayudarle, por el
momento viajaria sin rumbo y conociendo nuevos lugares. Caemlyn, Tear, ... grandes
ciudades donde aprender cosas nuevas, pero en ninguna encontro lo que buscaba.
El camino nunca se acaba para un caminante incansable como Heran. Sus pasos sin
destino le llevaron a un lugar que le enamoro. Shangtai lo cautivo, la vida de los
ogier le impresiono y decidio que nunca saldria de alli... era todo ideal en el
stedding. _________________ - Aingeru -
* Prueba de ascenso para Heran en Cha Rahien () Consiste en recuperar un tomo en una zona un poco peligrosa para un PJ de nivel 11. Hay mucha invencion y poca realidad
El sargento habia sido muy claro:
- Parte hacia Sholl Arbela y evita que los planes del oscuro se cumplan!!
Prepare mi pequeño equipaje y les di un ultimo reequilibrio a mis armas.
Me encontraba relativamente cerca de la ciudad y el camino fue sencillo.
El entrenamiento en Cha Rahien era muy duro, pero me adapte correctamente
y si el general decia que estaba preparado por qué pensar los contrario?
Además en mi corta vida habia vivido con los aiel, los ogier, comerciantes
y mercenarios. Y de todos ellos habia aprendido cosas, también a pelear.
Me encontre con un informador que me dio los detalles de la misión. Debia
seguir a un Amigo Siniestro y evitar que hiciese una entrega. No se sabia
nada mas, solo que entregaba periodicamente tomos y libros, supuestamente
con explicaciones de artes oscuras, a alguien.
Intente pasar desapercibido, me vesti mi capa de bardo y hice pequeñas
actuaciones por la calle hasta dar con el tipo. El retrato era bastante
preciso y sus vestimentas descuidadas me ayudaron a reconocerlo mejor.
Una vez encontrada su residencia, una pequeña casa en una calle apartada,
tocaba cambiar ligeramente de apariencia. Cambie la apariencia de bardo
por la de un mercenario, con mis espadas enfundadas y mi cota de mallas.
El hombre parecia que llevaba una vida normal, nadie sospecharia de sus
oscuras aficiones. Mi vigilancia continuo durante unos dias, el hombre no
tomaba precauciones por si lo vigilaban, pensaria que el marchitador de
hojas, como dicen los aiel, le protegia siempre... Seria facil eliminarlo,
demasiado facil, pero queriamos llegar un escalon mas arriba, entonces el
golpe sería mas duro. Seria una buena victoria.
En la mañana de quinto dia de vigilancia el tipo salio de su casa con un
paquete rectangular bajo el brazo. Con paso decidido se dirigio hasta unas
caballerizas y a caballo salio de la ciudad por la puerta este. Me parecio
que seria alguna entrega y me dispuse a seguirlo. Corri un rato equipado
con la cota de mallas y parte de mi equipaje, no aguantaria mucho. Me pare
y busque una referencia alrededor, rapidamente me dirigi a unos arbustos
junto a un arbol y cave un agujero. Me puse una ligera armadura de cuero y
el resto del equipo, menos mis armas y algo de comida y agua, lo deje
enterrado.
Con mi carrera, al estilo aiel y ogier, recorte poco a poco distancias. El
rastro habia cambiado, ahora se dirigia al norte, a la llaga. Despues de
un tiempo cambio otra vez hacia el oeste... Al final si que tomo algunas
precauciones, pero por suerte no logro despistarme. El camino transcurria
por el lecho de un viejo rio, habia troncos de arboles muertos, el paisaje
era bastante triste. La distancia que me separaba de el era bastante corta.
Serian unos 10 minutos.
Habia oido que por esta zona habia un complejo de cuevas, donde los trollocs
campaban a sus anchas. Cuando me di cuenta de esto, tome mis precauciones
borrando casi todo mi rastro. El ir a pie me supuso muchas ventajas, sobre
todo para pasar desapercibido.
El rastro dejo el lecho reseco y se interno un unas extrañas colinas con
poca vegetacion. Al poco tiempo me encontre al caballo atado delante de una
casucha con la puerta destartalada, se oian voces y algunos gruñidos. El
olor me trajo a mi mente recuerdos, recuerdos de hordas de trollocs atacando
una empalizada, pero yo solo habia luchado una vez contra trollocs y habia
sido en el yermo no en Dos Rios, como mis recuerdos de me decian.
Rodee la casa a distancia, encontre un par de trollocs de vigilancia, con la
ayuda de mi arco largo y un par de flechas clavadas en sus gargantas evitaron
que el resto se enterara de algo. Deje el arco y con mi par de espadas me
aventure a acercarme a la casa a finalizar el trabajo. La puerta estaba
abierta, cruce el umbral... El primer trolloc estaba de espaldas, de un solo
movimiento, en lo que adoptaba la pose del viento arrecia, su cabeza caya
sobre el suelo, y el cuerpo muerto le seguia dejando un gran charco de sangre
oscura... El hombre parecia que habia intercambiado el paquete y se disponia
a irse. El fado y el par de trollocs que quedaban se avalanzaron contra mi
y el hombre pudo escapar con cierta tranquilidad. Pensaba que mi despertar
habia llegado.
Tarareando entre dientes mi cancio favorita, la dama de las sombras, luche por
mi vida y por la luz. Cambiar de pose, un paso atras, otro adelante, parar y
esquivar... Durante un rato estuve calibrando a los tres que me tenian rodeado,
estaba claro que el fado seria el rival del dia... En un momento los trolloc se
adelantaron lanzando un ataque directo sobre mi, que con un giro y dos golpes
certeros cayeron al suelo moribundos. En ese momento el fado con su oscuro
acero oso atacarme, y mi brazo sufrio un corte feo cerca del hombro. El dolor
me hizo soltar la espada, tendria que matarlo con mi otro brazo bueno... Con
un par de heridas de mas y con bastante cansancio el fado caio a muerto entre
temblores, me separe de el para evitar nuevas heridas...
Saque una de las bayas que me dieron los ogier que me ayudarian a recobrar las
fuerzas y evitar las infecciones de las heridas, aunque no estaba seguro que
sirviesen de mucho contra las heridas del oscuro acero de thakandar. El caballo
y el hombre habian desaparecio, las huellas del galope del caballo indicaban
que se habia ido hacia Shol Arbela si demorarse. Mire alrededor y vi que cerca
del pozo, en un charco de barro habia una huella reciente.
Me acerque al pozo, los bordes tenian unas marcas como si alguien se hubiese
rozado en el con mucha prisa. En la parte interior una piedra tenia un color
dirente, con mucho cuidado me incline y pude mover la piedra. Dentro encontre
los dos paquetes... mision cumplida la entrega habia sido interceptada. Por un
tiempo me olvidaria del Amigo Siniestro, si salia con vida por supuesto, y
cuando menos lo esperase, su cabeza se despegaria del resto del cuerpo.
El camino de vuelta fue realmente duro, las heridas sufridas contra un fado
son mortales si no se tratan como es debido. Y en medio de la nada y con un
camino largo y frio... pronto las fiebres viniero, aunque no detuve mi caminar
enfermo y febril, tarde demasiadas horas en llegar a la ciudad. Busque una casa
con flores amarillas, solian ser las casas de las sanadoras, pero yo no recordaba
de donde me venia este recuerdo.
Casi desmayado toque la puerta de la casa, esta se abrio me cai a los pies de
la sanadora. Me desperte al de dos dias, por ciertas casualidades que suceden
en ocasiones yo seguia vivo, segun me dijo. Escuche la palabra Aes Sedai. Tan
cortes como pude deje la casa y fui a enviar las correspondientes notas a mis
superiores... Despues recupere mi equipo y me encargue que la sanadora recibiera
un cargamento extra de plantas medicinales.
Hasta la proxima aventura de Heran Al'Feger _________________ - Aingeru -
Registrado: Apr 17, 2007 Mensajes: 25 Ubicación: España
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Publicado: Mie Jun 04, 2008 10:08 amAsunto: El Secreto de Telmar
Era una noche calida del mes de Saven, y un hombre de cabellos blancos
y ojos grises comerciaba en Bandar Eban, siempre mirando a su espalda,
como si esperara un intento de agresión pero no es para menos este
hombre es Drael Telmar, antigua Cabeza Insigne de la Casa de Telmar, y
hace mucho fue declarado Amigo Siniestro por el Cha Rahien, gracias a
una traición de un miembro de su familia, su ex-cuñada, pero eso es
otra historia.
Sus proveedores parecían dar mejores precios por temor a que los rumores
de que este hombre fueran ciertos, que había vuelto de la muerte varias
veces, que incendio el centro de reunión del Cha Rahien, que podía
encausar y que usaba tejidos prohibidos, tantos rumores ponían nerviosos
a los domanis pero esa era la menor preocupación de Drael.
Al terminar sus negocios, Drael llega a su tienda, donde su empleado
Lesak le dice: Lord Telmar, lo están esperando tres elegidos, tienen
mucho rato esperando y no están de buen humor. Drael se quito la capa y
entro a la habitación oculta atrás de la tienda, al entrar vio a tres
figuras encapuchadas, dos de ellas tan altas como para ser Aiel.
El mas alto se levanto y dijo: Drael Telmar, tus días como proscrito
están por terminar, pero haz de pagar el precio de tus errores de igual
modo. Drael se sienta, haciendo un gran esfuerzo para parecer confiado y
dice: ¿acaso vamos a acabar con el Cha Rahien de un solo golpe? Una voz
de mujer dice: pero no has cambiado nada querido, sigues siendo igual de
impertinente que siempre, creo que demasiado para tu propio bien.
Lesak entra a la habitación y ofrece vino a los elegidos y a Drael, todos
toman la copa y Lesak sale rápidamente, Drael dice: puede ser, pero no
veo forma de librarme de las acusaciones, desconfianza y sospechas. El
otro elegido dice: esa es la diferencia entre tu y nosotros, donde tu
no ves soluciones, donde no ves salidas y tomas malas decisiones
nosotros vemos oportunidades y el Gran Señor ya ha ordenado un nuevo
curso de acción.
Drael se abre al Saidin y enfría un poco más su vino, y pregunta:
¿entonces cuales son mis ordenes? La mujer responde: primero has de
reconocer tu paternidad del hijo que tienes con esa mujer de Cairhien,
acto seguido, mandaras una nota a Jiler explicándole los orígenes de tu
hijo, el lo acogerá como un Telmar.
El hombre menos alto, dice: para este momento ya deberías tener muy bien
estudiados los libros que te mandamos a leer, ¿hiciste tu tarea? Drael
dice: si y le preste el libro de las profecías a un posible futuro siervo
del Gran Señor, bueno no el original sino una copia que hizo Kasel para mi.
La mujer se ríe y dice: cuidado, esas profecías no pueden caer en manos del
Cha Rahien, ni de las Torres, menos con la reaparición del Hijo de la
Perdición en puerta. Drael dice: de eso quería hablarles, las profecías
hablan de mí, o al menos de la caída de un Amigo Siniestro, encausador
previa a la aparición de ese Hijo de la Perdición, si mal no recuerdo, El
fue un elegido que vivió y murió antes de la guerra en que el Gran Señor
fue apresado.
El mas alto dice: Si, el fue un hombre salvaje, arrogante y sanguinario,
maestro al igual que tu en el manejo de los látigos, al igual que tu, su
misión era acabar con los Arcanos, un grupo similar al Cha en estos días,
pero su falta de precaución le costo la vida y como castigo el Gran Señor
no lo revivió después de destruir a los Arcanos, o al menos a la mayor
parte de ellos.
La mujer dice: pero El ha renacido, en un nuevo cuerpo, sin recuerdos pero
con grandes poderes que aun no termina de descubrir, y pronto ha de
levantarse tan poderoso como antes o mas, para aplastar al Cha Rahien.
El otro hombre dice: sin embargo, te contaremos un poco más de la historia
para que evites cometer el error que cometió el, Mordecai Fatalis debía
esperar a que todos los Arcanos estuvieran reunidos, y lanzar un ataque a
gran escala en unas cuevas subterráneas cercanas a Paran Disen, pero su
ansiedad le gano y ataco antes de tiempo, sobreviviendo así, la esposa
embarazada del líder de los Arcanos y algunos de sus soldados.
Bebió un trago y continuo diciendo: ese error permitió que durante poco mas
de mil años los descendientes de los arcanos siguieran los pasos de sus
ancestros, pero siempre cazados por nosotros, disminuyeron en numero hasta
que solo quedaban dos, Drael el lobo de quien tienes su nombre, y tu madre
una encausadora que iba a entregaros a la Torre Blanca a ti y tu hermano.
La mujer dice: pero claro que yo no iba a permitir que los Gemelos de la
profecía cayeran en manos de Tarvalon, así que atacamos con varios trolloc
la caravana donde ella y ustedes dos venían ocultos, ella salio a
enfrentarnos mientras ese repugnante hombre de ojos amarillos huyo con
ustedes, eventualmente logramos abatirla, no fue fácil, era muy fuerte,
pero no invencible.
El más alto dice: luego encontramos a vuestro rescatador fuera de Caemlyn,
y lo eliminamos, muriendo con el legado de los Arcanos, pero pasó mucho
tiempo para que pudiéramos saber del paradero de ti y de tu hermano, hasta
que tuvimos noticias del incendio que provocaste cuando descubriste tu
habilidad de encausar, luego de varias preguntas constatamos que eras uno
de los gemelos de la profecía y el resto ya lo sabes.
Drael siente como el odio y la ira se apoderan de el, pero respira profundo
y con una expresión risueña dice: la profecía habla de que uno de los
gemelos seria una espina en la mano del Dragón y de las marionetas de la
luz, mientras que el otro seria una marioneta, una de la que habría que
cuidarse pero Jiler es tan patético, inseguro y débil que dudo que pueda
ser un peligro.
La mujer lo interrumpe y dice: por eso has fracasado muchas veces, subestimas
al enemigo, tu arrogancia es casi tan grande como el Océano Aricio, Jiler es
un León Dormido, uno que no debe ser despertado, y tu al igual que Mogdhien
eres una alimaña despreciable, pero el Gran Señor tiene planes para ti, y
solo por eso vivirás.
El mas alto se levanta, deja la copa y los otros dos hacen lo mismo, luego
dice el menos alto: Ya tienes tus ordenes, y estas casi listo, haz lo que se
te ha ordenado y pronto recibirás lo que mereces. De pronto Drael sintió que
los tres encausaban, y antes de que pudiera articular palabra, tres portales
se abrieron y entraron…
Drael se levanta, toma su capa, y mira el sitio donde estaba sentada la
elegida, parece que ha dejado un papel, Drael lo toma y las letras parecen
aparecer, al leerlo dice:
Tu eres el Hijo de la Perdición que ha renacido para destruir a los nuevos
Arcanos, asegúrate de no cometer los errores del pasado, para que puedas
recuperar tu status de elegido.
Al soltar la nota, esta se deshace como si fuera polvo, pero eso lleno a Drael
de alegría, y comienza a atar cabos, a entender muchas cosas, parece que Andor
aun no ha visto su hora mas oscura pero esta no esta muy lejana.
Registrado: Apr 02, 2007 Mensajes: 11 Ubicación: España
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Publicado: Vie Jun 06, 2008 3:24 pmAsunto: Mi primer trolloc
Aprovechando una noche de insomnio y en la que tenia la inspiración y mi pequeña veta de escritor activa y luego un día entero con la sesión telnet caída, pude ocuparme de confeccionar este pequeño relato, revisarlo luego y enviarlo mas tarde. Aunque la historia esta “desfasada” pues ocurrió ya hace un buen tiempo atrás, es ahora cuando la pude subir. Que la disfrutéis y sed generosos con las críticas.
Mi nombre es Canrith y pertenezco a la Torre Blanca, soy uno de los Guardianes y combato a las fuerzas del Oscuro cada vez que tengo oportunidad. Pero gracias a la Luz no me había enfrentado (hasta el momento) con los trolloc. No me avergüenza reconocer que siempre los traté de evitar. Son engendros del mal, casi siempre andan en grupos y además son tan agresivas que apenas entras en su área visual se lanzan sobre ti empuñando sus armas y gritando como posesos, sin darte la mas mínima oportunidad de observarlos ni mucho menos de aquilatarlos como contrincantes, en fin… que nunca los busqué.
Pero, hace poco, en uno de mis viajes, custodiando una caravana con mercancías en dirección a Bandar Eban, que queréis, hay que ganarse la vida y hacer de custodio es un trabajo como otro cualquiera; y aunque odio las mulas de las caravanas, animales tozudas y extremadamente lentas hay que buscarse el sustento. Pues como contaba, iba yo con mis mulas en la noche caminando tranquilamente por un atajo, cuando de repente una sombra se abalanzó sobre mí. Logré esquivarla y presentando mis dos espadas le brindé combate. La sombra era muy fuerte físicamente, pero poco conocía del arte de la esgrima, así que pocos golpes después caía muerta a mis pies. En ese momento me acerqué con precaución para observar que era lo que me había atacado y con gran sorpresa veo que era un trolloc con cabeza de lobo. Lleno de orgullo por mi fácil victoria lo despellejé y continué con mi viaje.
Este encuentro disipó completamente mi temor para con los trolloc, ahora cuando me entero de un lugar amenazado por esas bestias, pues hacia allí me dirijo para abatirlas…. Y también porque con sus pieles (correosas y duras) se pueden hacer excelentes armaduras tachonadas de cuero, las cuales puedo vender a muy buen precio a los guarnicioneros y curtidores de los pueblos.
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Publicado: Mar Jun 24, 2008 6:00 pmAsunto: Otro Drael?
La Rueda del Tiempo gira, y las eras llegan y pasan y dejan tras de sí recuerdos
que se convierten en leyenda. La leyenda se difumina, deviene en mito, e incluso
el mito se ha olvidado mucho antes de que la era que lo vio nacer retorne de
nuevo. En una era llamada la tercera por algunos, una era que ha de venir, una
era transcurrida hace mucho, comenzó a soplar un viento sobre las llanuras de
Cairhien. El viento no fue un inicio, pues no existen ni comienzos ni finales
en el eterno girar de la Rueda del Tiempo. Pero aquél fue un principio.
El viento frío del mes de Choren levantaba la capa de Drael haciéndolo pensar
en calentarse con el poder, pero no llamar la atención con el uso del Saidin
no era la acción mas prudente y debía cabalgar rápidamente a cierta granja en
las llanuras de Cairhien.
Soportando el frío y las ganas de abrazar el Saidin, Drael llego a la granja
buscada, el caballo estaba exhausto pero bien había valido el sacrificio de ese
animal, los mozos tomaron la montura y la llevaron al establo, Drael se dirigió
a la residencia principal, donde un niño de ojos grises a recibirle, el pequeño
debería tener como diez años, y abrazo a Drael con un profundo cariño.
El escorpión se quito la capa y la entrego al pequeño, luego le dijo: Drael haz
que los mozos lleven mi equipaje a mi habitación, avisa a tu madre que estoy acá
y haz lavar mi capa, luego avisa a tu madre que he venido, quiero verla, tenemos
que hablar. El niño, con los ojos llenos de alegría pregunto: y luego vamos a
jugar? El escorpión mira al pequeño Drael y dice: en la noche tal vez un rato.
El escorpion llega a la habitación se cambia, y toma una taza de te, al sentir
que ya esta frio lo calienta con el poder y alguien toca su puerta, Drael grita:
entra. Una hermosa mujer de ojos azules, baja estatura, y cabellos oscuros como
la noche entra y dice: Saludos Mi Lord, Gran Cabeza insigne de la casa
de Telmar, haciendo una profunda reverencia para ocultar su sonrisa sarcastica.
Drael dice: mira grandisima idiota, tu bien sabes que no soy ya cabeza insigne,
y que me descubrieron y por eso me persiguen, toma un sorbo del te y pregunta:
acaso te hace gracia mi situación precaria? Sabes que podría pasarte a ti
también?
La mujer se encoge del miedo, y dice; querido, tenemos un hijo juntos, y sabes
que aun tengo un mal sabor de boca por la forma en que terminaron las cosas
entre nosotros, tú sabes que aun siento… Drael alza la mano y la mujer cierra
la boca abruptamente, Drael bebe otro sorbo del te y dice: deja de parlotear,
que tu no amas ni a tu propio hijo, y solo vine a traerte unos documentos para
que firmes, he reconocido el niño, y he hecho preparativos para que este tenga
acceso a los bienes de la familia Telmar, pero no vine solo por eso, tengo la
impresión de que El Gran Señor tiene planes para el, si mi presentimiento es
correcto pronto vendrán a buscarlo.
La mujer hace una reverencia y dice: yo escucho y obedezco Mi Lord. El escorpion
pregunta: el niño encauza? La mujer asiente afirmativamente, Drael le responde:
id por el, debo ver cuanto poder puede manejar y que puede hacer.
Drael termina el te, y sale a buscar quien le traiga un poco mas, una jarra de
ser preciso, el podría calentarla con el poder, en el camino encuentra al
pequeño y le dice: Drael ve a mi habitación, tengo que mostrarte algo.
Una vez en la habitación Drael se sienta frente al muchacho, extiende su mano
y hace flotar una pequeña llamita frente a él, y le dice: concéntrate en la
llama, se la llama, el pequeño se abre a la fuente y siente el saidin, los
ojos del Escorpion Dorado se abren con la impresión. Drael dice: basta, busca
el juego jugaremos un rato, mañana he de partir.
El pequeño, puso cara de tristeza, pero no dijo nada, El escorpión comenzó a
jugar y un rato después dijo: me quedare dos días más pero no hagas más caras,
y juega que es tu turno. El pequeño se le ilumino el rostro con mucha alegría
pero ¿Cuánto durara?
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Publicado: Vie Jun 27, 2008 12:58 amAsunto: Drael ha Reencarnado
Había pasado una semana desde que Drael cumplió con la orden de reconocer a su
hijo y preparar todo para cuando este viniera a Caemlyn a reclamar lo que por
derecho de sangre le pertenecía. Después de recibir los reportes de Lesak,
Drael fue a dormir en el cuarto oculto en su tienda en Arad Doman.
Mientras dormía soñaba con escenas de viejas batallas, antiguas guerras que
precedieron al mismo Lewis Telamon, bueno aunque el en su vida pasada no lo
conoció, murió antes de que el naciera, en su batalla contra los Arcanos.
Al despertar, Lesak estaba frente a su cama mirandolo fijamente y dijo: mi Lord,
hoy es el ultimo día que he de estar con usted, se me ha ordenado regresar a
Altara para entrenar a nuevos amigos de la sombra, y antes de irme os he dejado
información útil y las cuentas de vuestros negocios en ese cofre, pero es
importante también que sepa que en tres dias Kromael vendrá justo cuando caiga
la noche, espérelo, esa fue su orden.
Drael deshizo el disfraz de Lesak, dejando al descubierto su verdadera identidad,
Kasel, y le hizo otro, uno que lo hacia parecer un hombre mucho mas joven, de
ojos oscuros y piel bronceada, y le dijo con este nuevo rostro no te asociaran
conmigo, este disfraz te durara unos días, pero ten encuentra que ahora que no
estas a mi servicio no podré renovarte el disfraz con regularidad como he hecho
hasta ahora, mi habilidad de atar tejidos es pobre. Kasel miro en el espejo su
nuevo rostro, sonrio complacido, hizo una reverencia y se fue.
Drael comenzó a revisar los informes y las cuentas, pero se quedo dormido entre
los papeles y el sueño trajo el recuerdo del final de los Arcanos, cuatro fados
a su mando, doscientos trollocs en 4 batallones avanzando por las cuevas, y
otros tres elegidos en otras posiciones con cantidad de trolloc similares para
cortar la retirada de los Arcanos y acabarlos de un solo golpe.
En el ardor de la batalla en las cuevas casi todos los miembros del batallón del
Hijo de la Perdición habían muerto, quedaban dos fados y unas decenas de trolloc,
el líder de los Arcanos comenzó a tejer un portal para que algunos escaparan,
no había salida, pero un terremoto causado por el poder único derribo las cuevas
y mato a todos.
Drael despertó, y cayo en cuenta de que no fue un sueño sino un recuerdo, atando
cabos, cayo en cuenta porque el talento canto a la tierra le era tan difícil de
manejar, si el tejido de terremoto le había costado la vida una vez.
Volvio a dormir y vio como mientras el hacia temblar la tierra varios portales
se abrían y por ellos huían trolloc, otros de sus compañeros y por otros los
últimos Arcanos sobrevivientes, justo antes que una roca cayera en su cabeza
volvió a despertar.
Drael se sentó en la cama, llena de papeles, y dijo: eso explica porque se cazo
a los miembros de los arcanos hasta hace unos años, pero no porque, tengo la
sensación de que hay algo importante que no recuerdo, algo que debo conocer de
esa época que es importante.
Los días pasaron y los sueños continuaron, cada vez mas claros, mas nítidos,
conversaciones de esa época y parajes perdidos para siempre después de la
Guerra del poder, hasta que llego el día señalado.
En la habitación de Drael los tapices estaban recogidos, todos los objetos de
valor en cofres, el mismo estaba vestido con ropas sencillas de algode y lana,
vestido como un granjero, sus joyas también estaban guardadas y protegidas por
salvaguardas. Sentado esperando hasta que escucho la vos de Kromael que venia
desde la tienda, que estaba cerrada, pues Kasel que era quien la atendia no
estaba.
Drael salio a recibirlo e hizo una profunda reverencia, Kromael dijo, cierra
todo esto, hemos de ir a un lugar, el cerro todo y al dar la vuelta un portal
de contornos verdes estaba abierto, Drael paso seguido de Kromael.
Al atravesar el portal, vio que estaba en una cueva apenas iluminada por unas
bolas de luz flotando a unos metros unas de otras, camino por la cueva hasta
llegar a una habitación con dos camas de piedra blanca resplandeciente, cada
una con 4 pilares y en una de ellas un niño atado con cadenas, llorando y
gritando, al ver al niño, lo reconoció, era el pequeño Drael, en ese momento
el Escorpión perdió la compostura y dijo: pero es un niño, por piedad no le
hagáis daño, es mi hijo, yo he sacrificado todo por el Gran Señor, perdonadle
cualquier cosa y haré lo que me pidáis.
Jelarix al ver los ojos de Drael llenos de lágrimas, dijo: Bien que has servido
al Gran Señor, pero has cometido muchos errores y todo tiene un precio. Acto
seguido un escudo hecho con el saidar se poso sobre el, y pudo ver como Kromael
y Azariel tejían flujos de aire que lo postraban en la otra cama vacía,
mientras lo encadenaban.
Drael solo lloraba, temiendo lo que iba a pasar, y Azariel pregunto: ¿tenéis
listo al pequeño? Jeralix dijo: si, hemos colocado los shireis en su cuerpo,
no podra encausar a libertad. El escorpion trato de desatarse inútilmente y
pregunto: ¿Qué le habeis hecho al pequeño?
Jeralix dijo: tranquilo querido, todo pronto terminara, esto es para limitar
su uso del poder único, son unos pequeños terangreales que lo mantienen
escudado, dentro de unos años ellos se disolverán y podrá liberar su verdadero
poder.
Kromael los interrumpió y dijo: basta de charla, Drael te tengo una mala
noticia, volverás a pasar por la pubertad, no se consiguió otro cuerpo para ti
y requerimos tus servicios ahora, no podemos esperar mas, este será tu nuevo
cuerpo, el niño se encogió de temor, y comenzó a llorar y luchar para tratar
de liberarse.
Todo se oscurecio para Drael, sueños de viejas batallas contra los Arcanos, el
Cha Rahien, otras batallas contra Gaidines,algunos legendarios Aiel como Lainer
la doncella y Entok el Siswai o la poderosa Sirei misma, todos esos rostros y
recuerdos pasaban por su mente, como si volviera a vivirlos atormentandolo
hasta que al despertar vio su cuerpo sin vida desde el pequeño cuerpo de su
hijo, inevitablemente las lagrimas salían de su cuerpo y en su mente juro
matar a estos tres asi fuera lo ultimo que hiciera en su existencia.
Kromael dijo: esta hecho, tienes un nuevo cuerpo, y deja de llorar, tu primera
misión será averiguar lo que puedas sobre el Cha Rahien, e informarnos, si
puedes hacer alo contra ellos hazlo pero sin que se sepa que tu mano esta en
esto, cuida tu identidad, y recuerda que no podrás encauzar a voluntad como
antes, estas limitado por los shireis, cuando uno de los shireis se disuelva
sentirás un frío intenso en un punto especifico del cuerpo, tienes seis en
total, eso es también para que te adaptes al nuevo cuerpo.
Un portal se abrió, e inmovilizado por el poder pudo verse a si mismo flotar
hasta atravesar el portal, una vez de nuevo en su tienda sintió como el escudo
desaparecía y lloro amargamente la perdida de su hijo hasta quedar agotado por
tanto llorar y se durmió, pero ni en sueños tenia paz, visiones de nuevas
guerras y mas dolor atormentaron su mente toda la noche.
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Publicado: Vie Jun 27, 2008 2:43 pmAsunto: Quest Mob y mi primer fado
Era un caluroso día del mes de Tammaz y decidí pasar por el local del cazarrecompensas de Tar Valon, a ver si podía beneficiarme de algunos de sus encargos. Pensado y hecho: me dirigí hacia su local y apenas entre en la habitación, me alargo una pequeña nota:
Debes ocuparte de un Myrddraal herido que esta en la zona de las Montañas Niebla Norte y ha acabado con la vida de varios aldeanos.
Apenas la leí, sentí como mis piernas se volvían gelatina y solo mediante un gran acopio de voluntad no me desplome en el suelo, aunque si tuve que apoyarme contra la pared.
Un Semihombre! Por la Luz! A mi mente acudieron las palabras de experimentados guerreros de las tierras fronterizas diciéndome que “La mirada del Ser de Cuencas Vacías es la personificación del miedo” y que soldados de toda una vida se paralizaban ante uno de estos engendros.
También recordé aquella fatídica noche en que me extravié saliendo del Yermo de Aiel y fui a dar de bruces contra aquel maldito fado que casi acabo con mi vida y del cual, a duras penas y casi agonizante, logre escapar.
Otro recuerdo que acudió a mi mente fue una conversación entre mis mentores y amigos guardianes, refiriéndose a cuan letal podía ser una herida producida por las armas de aquellos engendros.
Luz! Pero, que podía hacer? La pega de los cazarrecompensas es que cuando te dan un encargo, no te ofrecen otro hasta que culminas con su misión y su sistema de mensajeria por palomas desafía en velocidad hasta el de la Torre Blanca, así que en pocos instantes hasta en el extremo más lejano del continente el resto de los cazarrecompensas sabrían de mi tarea y no me brindarían trabajo en ninguna ciudad. Así que apreté los dientes, trague en seco y con una mueca que pretendía ser una sonrisa agradecida me despedí y salí en busca del funesto ser.
Varias jornadas mas tarde y después de haberme entrevistado con varios amigos indagando sobre la peligrosidad y características de los fados, llegue a Bandar Eban, allí comencé a prepararme. Afile mis armas, arregle mi vieja armadura y el resto de mi equipo, me apertreche de provisiones y vistiéndome con una capa que me ayudaba a confundirme con el paisaje salí en busca de mi objetivo. Lo encontré con bastante facilidad, mi aprendizaje en el arte del rastreo cada vez es mejor y aprovechando la ventaja del camuflaje logre aproximarme sin que se percatara de mi presencia y lo observe fijamente.
Luz, que alegría! El engendro no portaba espada, ni empuñaba arma alguna y aunque su presencia intimidaba un poco y conocía de su gran fuerza y agilidad, creí que podría apañármelas bien y mas porque tenia a mi favor la ventaja de la sorpresa. Los dos trolloc que lo acompañaban… en realidad, ni pensé en ellos, ya son tantos los que han caído bajo el filo de mis espadas, que los empiezo a subestimar. Además confiaba en que estuvieran vinculados al fado y si me movía con rapidez y lo eliminaba, los trolloc morirían sin haber tenido que darles ni un golpe. Sin esperar un segundo más, no fuera que me descubrieran y perdiera la iniciativa, tome aire y me lance al combate con mis dos espadas por delante. El fado dio un grito al sentir mis armas hundirse en su cuerpo y dio un salto alejándose de mi, para instantes después abalanzarse sobre mi; yo lo espere con una sonrisa, seguro de mi triunfo y nos enzarzamos en la pelea. Lo que pensé que seria fácil se empezaba a complicar, si la pareja de trolloc salía de su asombro y me atacaba, pues podía salir mal parado, pues tres contra uno es un mal negocio. Trate de apresurarme sin descuidar mi defensa y siempre tratando de no dejar que los trolloc me rodearan y atacaran por la espalda y comencé a utilizar tácticas no muy limpias tales como las zancadillas, pero no me importa pelear sucio contra las bestias de la sombra. A pesar de las numerosas heridas que le propinaba, el ser no acababa de caer y fui pasando de pose en pose hasta que logre propinarle una gravísima herida en el vientre; el semihombre dio un alarido de dolor y bajo los brazos, instante en el que yo aproveche y de un tajo le corte la cabeza apresurándome a retirarme unos pasos con precaución, pues es sabido que estos seres tardan en morir y seria estupido recibir un golpe habiendo finalizado mi trabajo. Por el rabillo del ojo observe como los dos trolloc empezaban a dar gritos y a convulsionar escupiendo sangre. Tenía razón, estaban vinculados al semihombre. Saque mi cuchillo de caza y los descuartice, sus pieles me servirían para arreglar los pequeños golpes sobre mi equipo. Luego limpie mis arañazos y me los cure con vendas que llevaba, limpie mi espada en las ropas de los cadáveres y cogi la cabeza cortada como prueba de mi victoria para regresar en busca del cazarrecompensa a por mi bien merecido premio. Ahora a tomarme un pequeño descanso y ya veremos que nuevos retos y aventuras tendré.[/i]
Publicado: Dom Jun 29, 2008 5:11 amAsunto: ENCARGOS
La Mayor Kareth se acercó a mí, y sin dejarme hablar, me espetó: -Halar! necesito flores de Loto para unas tinturas medicinales que estoy haciendo, ¿puedes mandar a alguien a por ellas? Es urgente!. -Si, por supuesto! ahora mismo envío a alguien. Miré alrededor y no vi a nadie adecuado para hacer el encargo, por lo que decidí dar una vuelta para localizar a alguien y endosarle la tarea, al fin y al cabo soy el Consejero Mayor, !No voy a ir por ahí haciendo encarguitos!.
El siguiente paso fue acercarme a almacen general a ver si había algún pariente (primo) que se diera el paseo. Le pregunté a Talan si había visto a alguno de los ogieres mayores o a algún nym y me respondió que no.
-¿Por qué?- me preguntó a su vez.
-La Mayor Kareth necesita unos lotos y me ha pedido que envíe a alguien a Anegadas a por ellos.-
- Mmmm...¿y ese alguien podría acercarse en un momento a Mayene y ver si han llegado unos anzuelos que dejé encargados?. Es urgente!
- No creo que pongan pegas.- Le respondí.
Tras despedirme de Talam me dirigí a la herrería por si estuvieran por los alrededores, pero Urue me informó que tampoco había visto a nadie para hacer los encargos, y ya de paso, pidió unos martillos de cabeza gorda de la serrería de Mayene.
-¿Que si iba a haber problemas para ir a comprarlos?.
-No, no creo que vaya a haber problemas con los martillos.
No recuerdo si me despedí o no de Urue pero salí pitando de allí.
La "cosa" se iba complicando y mi ceño iba en aumento.
Pasé por el establo casi corriendo y mirando hacia otro lado no fuera a ser que también hubiera algo "urgente".... ¡Que lo había! ¡Algas azules de la bahía de Godan para la Crianza de animales!.¡Mi humor podría definirse como de cánido!
Dando un rodeo por zonas poco transitadas llegúe a la posada por si hubiera allí alguien a quien soltarle el mochuelo de los encargos. Allí, el Mayor Ivo me informó, todo amabilidad (para eso es posadero) que no había visto a nadie en toda la mañana.....y que necesitaba "urgentemente" alimentos con consistencia (carne o pescado) para unos extranjeros de visita poco aficionados a las verduras.
-Por cierto, Halar, ¿has mirado en el huerto por si estuvieran allí?.
-¿En el huerto?, ¿en el huerto?, en el huerto va a mirar la Sede Amyrlin con todas las Sedais de la Torre Blanca en procesión!!.
Me marché de allí como alma que lleva un fado, echándo chispas por los ojos y exprimiendo la vara de como la apretaba.
-¿Donde narices estarán todos?
Refunfuñando, fuí a por Yerbas al corralón donde estaba encerrado, le abrí la valla, cogí la silla de montar, que estaba en el tronco superior de la cerca, y se la fuí a poner al caballo...que dió dos pasos adelante y me dejó con la silla en el aire, lo intenté otra vez...y otros dos pasos. Tras recorrer unos 50 metros así, arrojé la silla a unos arbustos y, tras echar a Yerbas una mirada asesina, me encaminé (nunca mejor dicho), con toda la dignidad que me quedaba (escasita), camino de Mayene.
El maldito caballo empezó a seguirme a distancia. Yo ,en esos momentos era mas peligroso que un Aiel herido.
Mayene: martillos para Urue(comprados con mi dinero pues al herrero se le "olvidó" dármelo), anzuelos para Talam.
Playa: algas para el establo y un atún de 25 kg para Ivo que pesqué con los anzuelos de Talam.
Anegadas: loto en cantidad para que la Mayor Kareth tenga para mucho tiempo.
Y de vuelta a Shangtai.
Yerbas siguiéndome a distancia, yo cargado con las alforjas llenas a reventar y con una rabia que me hacía maldecír y renegar de todo y todos.
¡Y de pronto sale un trolloc hambriento con unas botas altas negras de un terraplén que hay al borde de las Anegadas y se dirige hacia mí enarbolando una espada mellada! ¡Ni me acordé que llevaba mi vara! ¡Tal como llegó hasta mí, le dí con las alforjas en todos los morros u hocicos, o lo que sea que tuviera el bicho, porque ni me fijé!
Le tuve que dar con la alforja en la que llevaba los martillos porque sonó como cuando se cae una sandía al suelo, y el trolloc voló unos 5 metros quedándose inmovil.
Con toda la rabia acumulada lo decuarticé en trozos menudos, dejándome relajado, tranquilo y satisfecho. Envolví toda la carne en unas grandes hojas, lo guardé junto al atún y, por el camino le fuí echando cuantas hierbas aromáticas iba encontrando. Los cerdos son muy quisquillosos y si les da el menor olor a trolloc no se comen la carne.
Llegué al stedding a última hora de la tarde, ya casi anocheciendo.
Dejé los lotos, los anzuelos y los martillos, y me fui a la posada a dar el atún a Ivo y descansar bebiéndome una jarra de vino.
En cuanto Ivo me vió se acercó corriendo a preguntarme si le había traido
algo para cocinar y poder servirle a los extranjeros. Metí la mano en la alforja para coger el atún y en ese momento Ivo me dijo:
-Oye Halar, espero que no te enfades, pero antes te mentí cuando dije que no había visto a los chicos. Estaban todos aquí escondidos porque se habían enterado que la mayor Kareth buscaba a alguien para que le recogiera loto. Me hicieron prometer que no te diría que estaban aquí. Supongo que no te habrá molestado la pequeña broma, ¿verdad?.
- ¿A mi? ¡Que vaaaaaa!...jajajajajajja
Cogí el paquete envuelto en hojas y se lo dí.
- Toma, te he traido pollito!.
Primera entrada del Diario de Abordo de Adisa din Naerr.
No recuerdo donde naci, ni como fue mi vida antes de que unos Seanchan me capturaran y me pusieran un a'dam en el cuello. Los que me salvaron de Cantorin me dijeron que era una atha'an miere, el Pueblo del Mar. Me dirijo hacia Tremalking para poder reencontrarme con el pasado que me robaron los Seanchan. Mi odio hacia ellos no ha disminuido y aumenta con cada segundo que pasa. Mi venganza sera cual Tempestad.
Pasé tres largos meses en poder de los Seanchan con el nombre de Duna, no me gusto nunca ese nombre, pero la suldam que "cuidaba" de mi me dijo que asi me llamaba y asi iba a llamarme el resto de mi vida.
Al principio no comprendia mi situación, estaba en un shock perpetuo, no recordaba mi vida anterior a mi captura, no sabia si tenia familia o amigos que me estuvieran buscando... Hasta que un dia sentí una emocion muy fuerte hacia la suldam, odio, si, esa era la emoción. Un odio tan profundo que no podia pensar en otra cosa que no fuera mi odio contra ella y contra el pueblo que me tenia atada. No pense en escapar, no. Solo en vengarme.
Pase el resto del tiempo observando a mi suldam, a las suldams de las otras damane, a cualquier seanchan que pasara cerca de mi. Los observaba y iba recordando cualquier cosa que me ayudara con mi venganza... Para mi suldam era una damane perfecta, rota, sin pasado, una mascota fiel a su dueño. Pero solo lo aparentaba, cuanto menos desconfiababan de mi, mas "libertades" tenia.
Un dia mi suldam me desperto dos horas antes de lo normal, teniamos que ir a hacer un reconocimiento en barco al oeste de cantorin, un barco no seanchan se acercaba, y aunque no parecia peligroso, podia llevar marath damane a bordo.
Nunca habia subido a un barco antes de que me capturaran, o eso era lo que yo recordaba. Pero solo de observar el barco que nos iba a llevar al encuentro de ese otro barco, sabia como funcionaba, cuantos tripulantes se necesitaba para maniobrarlo, donde estaban sus puntos fuertes y sus puntos debiles, ... Me estremeci al pensar que quizas estos conocimientos eran de mi vida anterior a los Seanchan, que quizas antes habia sido una tripulante de algun barco comercial, como el que ibamos a reconocer.
Era una emboscada, nos habiamos alejado lo suficiente para que no nos vieran desde tierra cuando de repente algo estallo en nuestro barco. Yo estaba en cubierta, mi correa en el suelo, ya que la suldam habia ido a hablar con el capitan. Al ver el alboroto ella corrio hacia mi, y yo sin alejarme del sitio donde estaba sujeta, la empuje por la borda, la satisfaccion que tuve al ver que no volvia a la superficie aumento al ver los seanchan que morian a manos de los supuestos comerciantes.
Al final se hizo el silencio. Los Seanchan yacian en el suelo muertos o moribundos o en el mar ahogados por unas olas que prevenian tormenta. Los supuestos comerciantes iban de un lado a otro ayudando a sus compañeros heridos, comprovando que los seanchan estaban muertos,... Ninguno se fijo en mi. Empeze a reir, a reir y reir y reir y reir y reir...
De repente un bofeton me callo. Una mujer que no podia tener mas de treinta años me miraba con una sonrisa amable. Se acerco a mi cuello y me libero del a'dam, la correa que me habia sujetado durante largos meses. No llore, ni grite, ni rei. Mire a los ojos a esa mujer, le di las gracias y posando mis dedos sobre mis labios, lleve mis dedos a sus labios. No sabia donde habia visto ese gesto, pero me parecio lo correcto en esa situación.
Pase dos semanas a bordo de su barco, el Viajero. Me contaron que eran un grupo de gente de distintos paises y condición que se habian unido por el odio hacia los Seanchan, No les importaba morir, solo les importaba matar a tantos seanchan como pudiesen y rescatar a los prisioneros o damane que pudieran. La mujer, Shine, me ofreció quedarme con ellos, ella tambien habia sido damane. Y entendia mi odio hacia las suldam y los Seanchan.
Mi odio hacia los seanchan no habia disminuido y estuve a punto de aceptar, pero la idea de que tuviera familia o alguien que me estuviese buscando me decantó hacia negarme a su proposicion