Buscar    en 
 

Menú

·Inicio
·Ayuda
·Top 10
·Noticias por Temas
·Archivo de Noticias
·La Rueda del Tiempo
·Asociación Cultural
·Juegos
·Relatos
·Publicaciones
·Galería de Imágenes
·Descargas
·Enlaces Web

Comunidad

·Tu Cuenta
· Foros
· Chat
· Mensajes Privados
· Libro de Visitas
· Lista de Miembros
· Contactar
· Recomiendanos

Servicios

·Enviar Noticia
·Correo gratuito
·Trivial
·Postales
·Diario de Usuarios
·Generador de nicks
·Calendario de Eventos

No te pierdas...

Traducción del Blog Oficial de Robert Jordan

Foros

Lista de Correo



Enlace del Momento

Wheel Game - Shadar Logoth: Esta página ha recuperado el espíritu de la vieja Shadar Logoth, una web dedicada al juego para pc de la Rueda y donde podréis encontrar noticias, clanes, foros, mapas, parches, utilidades, edición de niveles, estrategia... Sin duda merece la pena.

¿Conoces una página web interesante? Añádela a nuestra sección de enlaces.
Los Espejos de la Rueda :: Ver tema - Relatos de personajes
 Ayuda de los ForosAyuda de los Foros   BuscarBuscar   MiembrosMiembros   AfiliacionesAfiliaciones   PerfilPerfil 
 Ver tus mensajes privadosVer tus mensajes privados   EntrarEntrar  Normas de los ForosNormas de los Foros

Relatos de personajes
Ir a página 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8  Siguiente
 
Publicar nuevo tema   Responder al tema   IMPORTANTE: Leer antes de escribir    Ir al Indice de los Foros -> Foro General
Ver tema anterior :: Ver tema siguiente  
Autor Mensaje
Serendib
Jenn Hailene
Jenn Hailene


Registrado: Nov 15, 2002
Mensajes: 208
Ubicación: Spain

Afiliaciones:
Ninguno

MensajePublicado: Vie Ene 21, 2005 11:04 pm    Asunto: Relatos de personajes Responder citando

Saludos,

este hilo se abre para dar cabida a los relatos (ya sean personales o en grupo) de las aventuras de los personajes jugadores. A diferencia del postit de "Interpretacion de roles", donde ahi se copia directamente un fragmento de juego en el cual los jugadores interpretan sus personajes, en este hilo podeis mandar vuestras aventuras en forma de relato, objetivo o subjetivo.

Los buenos relatos son también susceptibles de ser premiados con puntos de experiencia.
_________________
Sometimes truth is stranger than fiction.
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor
BiBo
Jenn Jeade
Jenn Jeade


Registrado: Feb 02, 2002
Mensajes: 9
Ubicación: Afghanistan

Afiliaciones:
Ninguno

MensajePublicado: Sab Ene 22, 2005 12:47 am    Asunto: Responder citando

Ale, ale, la estreno icon_razz.gif
Una pequeña discusión entre La Torre Negra y Rand...

Era un caluroso mediodía de verano en el que me encontraba, como un día más, en lo más alto del edificio atendiendo varios de los asuntos habituales. Sin quererlo me vinieron a la mente recuerdos de tiempos pasados. La creación de esta zona apartada para ayudar a los hombres capaces de encauzar... Su bautizo como La Torre Negra, caricaturizando la Torre Blanca de las Aes Sedai... El aprendizaje de nuevos y poderosos tejidos ya olvidados... Un golpe corto y seco en la puerta me rescató de mis recuerdos. Un emisario polvoriento por la larga noche de camino traía una carta. Un rápido vistazo al sello lacrado me reveló cuanto tenía que saber. Lentamente lo rompí con cuidado y empezé la larga lectura. Sin duda alguna era lo que esperaba. De un salto me levanté del cómodo sillon en el que había estado todo ese tiempo, y organicé los preparativos. La voz se extendió como el fuego entre hierbas secas, y antes de una hora todos en la torre y en las granjas de los alrededores ya se preparaban para la marcha. Poco despues de finalizar mi lectura había enviado exploradores a todos los rincones conocidos situados a medio día de Caemlyn. Al anochecer todos los Asha'man estaríamos reunidos en Caemlyn. Eran las seis de la tarde cuando nos pusimos en marcha hacia la capital. Todos nos habíamos entrenado muy duro para este día. Yo mismo les había enseñado el uso del Saidin a muchos de los Asha'man que ahora caminaban a mi lado. A las nueve llegamos a nuestro destino. Había sido imposible ocultar nuestra marcha, y el rumor se había extendido rapidamente por todo Caemlyn. Mientras cruzabamos las calles en dirección al palacio, la gente se apartaba, los lugareños cerraban las puertas a nuestro paso y los comercios recogían sus mercancías. Ya en palacio, nuestros pasos retumbaban como truenos ensordecedores, mientras las Aiel lanceras nos observaban fijamente, ocultas y sin bajar la guardia. Subimos las escaleras hasta el segundo piso, donde Sulin y Nandera nos dieron el alto frente a los dormitorios Reales. De pronto, Sulin miró hacia mi y dijo: "Os estábamos esperando." Las puertas del dormitorio se abrieron, y allí estaba Rand, y junto a él Min. Entramos a los dormitorios. Eran bastante amplios, con lo que cabimos todos sin problemas. Pero había algo extraño en el ambiente, nadie se había dirigido aun la palabra, y Rand tenía un semblante extraño. En la carta de este mediodía, firmada por su puño y lacrada con su sello,nos convocaba a los Asha'man para la última batalla, pero su tono era bien distinto de lo que revelaban sus ojos. Un hormigueo me advirtió que alguien había empezado a abrazar el Saidin, pero apenas tube tiempo de girar la cabeza mirando alrededor para descubrir quien era, cuando toda la habitación se llenó de poder. Sin pensarlo, yo mismo abracé la fuente, pero mientras lo hacía la habitación se llenó de bolas de fuego. Los gritos de los hombres cuyos músculos se desgarraban por el poder eran ensordecedores. Un dolor de cabeza insportable me invadió. Líneas afiladas de poder destruían todo lo que se encontraban a su paso. Intensas luces cegaban la vista. El veneno se extendía rapidamente por la sangre. Hombres que habían sido escudados perecían rápidamente. Nadie sabía a quien atacaba, o quien era el enemigo, simplemente querían salir con vida de ese infierno...
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
BiBo
Jenn Jeade
Jenn Jeade


Registrado: Feb 02, 2002
Mensajes: 9
Ubicación: Afghanistan

Afiliaciones:
Ninguno

MensajePublicado: Sab Ene 22, 2005 12:48 am    Asunto: Responder citando

sorri me salio duplicado xD
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Serendib
Jenn Hailene
Jenn Hailene


Registrado: Nov 15, 2002
Mensajes: 208
Ubicación: Spain

Afiliaciones:
Ninguno

MensajePublicado: Sab Ene 22, 2005 1:50 am    Asunto: Responder citando

Buen relato! No te preocupes que salió bien.

Para los que no sepan de qué va, este relato narra de forma novelística la reunión de todos los Asha'man conectados hace unos días, incluido el M'hael (Golodhros, es decir Bibo), con Rand al'Thor en Caemlyn.

Hubo un combate donde empezaron a morir muchos Asha'man... icon_wink.gif

Por ser el primer relato te ganaste 1000 px!

Recordad que igualmente tenéis el hilo de "Interpretacion de roles" para postear fragmentos de juego!!
_________________
Sometimes truth is stranger than fiction.
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor
Moraine
Jenn A'vron
Jenn A'vron


Registrado: Jan 23, 2002
Mensajes: 4223
Ubicación: España

Afiliaciones:
Aes Sedai Club de Lectura

MensajePublicado: Dom Ene 23, 2005 12:47 am    Asunto: Responder citando

EL PRIMER DESPERTAR

Apenas era una chiquilla cuando empuñé por primera vez una lanza. Las coletas habían quedado atrás y mi camino como Doncella Lancera empezaba a dibujarse claramente ante mí. Había crecido en una tierra árida y que confiere a sus habitantes un carácter frío y apasionado ante la danza y yo no era una excepción.

Desde que tenía uso de razón me había preparado para este momento, sabiendo que el ji'e'toh debía regir cada uno de mis actos, cada una de mis palabras. Y ahora que era mi oportunidad una renovada fuerza latía con fuerza en mi interior, esperando poder desencadenarse en un vendaval de acero y muerte que demostrara mis cualidades como algai'd'siswai.

Uno de los Buscadores de Agua había localizado un pequeño afluente del agua en el límite de la Llaga con nuestro septiar. La noticia fue sencillamente inaudita, ya que esa zona era conocida por nuestro clan por su extrema secadez y duras condiciones de vida. Emocionada con la magnitud de tal evento, me ofrecí como voluntaria para examinar la zona junto con otras Doncellas más experimentadas de mi Asociación.

La marcha era ligera y no nos llevó mucho tiempo llegar a la zona señalada por los Buscadores Aiel. Pero antes de llegar allí una de las exploradoras adelantadas volvió sobresus pasos y empezó a hablar apresuradamente en el lenguaje propio de las Far Dares Mai, indicando la presencia de enemigos.

Los latidos de mi corazón se intensificaron ante la expectativa de lo que se avecinaba y sin pensármelo dos veces velé mi rostro y me dispuse a luchar con el enemigo. La noticia corrió rápidamente entre los que formábamos el grupo y segundos después estabamos preparados para el asalto. Nos fuimos abriendo en forma de cuña para caer por sorpresa desde diferentes flancos y cortar cualquier vía de escape o de socorro y a la señal acordaba, comenzó la danza.

Salí de mi posición privilegiada y comenzé a moverme en el mortífero baile por el que mi pueblo era conocido. Noté cómo la punta de mi lanza atravesaba carne y músculos y se clavaba en el corazón de mi víctima mientras un cálido torrente sanguíneo brotaba de su cuerpo y salpicaba mi cadin'sor. Una sonrisa despectiva se dibujó en la comisura de mis labios al comprobar la debilidad de mi oponente, pero esa pequeña distracción permitió que una lanza enemiga atravesara mi costado y me hiciera soltar un gemido de dolor.

Girandome sobre mí misma me puse cara a cara y sin pensármelo dos veces, ataqué de lleno. En esta ocasión la herida fue en el estómago, mortal de necesidad y lo que supondría un doloroso despertar.
No sé cuánto tiempo estuve moviéndome y fintándo para evitar la mortal estocada que acabaría con mi vida, pero cuando finalmente sólo se oían los gritos de los moribundos, comprendí que había finalizado. Y fue cuando salí de la locura que me había invadido, del ansia ciega por matar.

Mi arma permanecía clavada en la pierna del último caído bajo mi brazo. Desvelé mi rostro y observé el suyo. Sus verdes ojos estaban apagados y sin vida, y su cara contraída en un gesto de incredulidad. El velo negro todavía tapaba los labios, pero sus rasgos le identificaban claramente como un Aiel, posiblemente un Shaido.

Solté mi arma y mis rodillas flaquearon durante breves momentos en los que me veía desfallecer.

-La deuda de sangre con los Shaido continúa vigente, han osado intentar apoderarse de aquello que nosotros conseguimos con esfuerzo y sacrificio- la voz del jefe de clan era cruel y despiadada.
-Sin embargo, son Aiel, y como Aiel serán recordados- los siguientes minutos fueron una especie de sueño para mí mientras se entonaban los cantos por los muertos y se les rendía homenaje por su destreza en el combate. El camino de vuelta fue tranquilo, sereno y no se dijo nada. Mi cabeza bullía ante lo que era y debía ser por el bien de mi gente y de mi honor.

-"¿En esto es en lo que nos hemos convertido? ¿Meras máquinas de matar sin sentimientos o emociones? Estamos condenados, el perfecto soldado, el perfecto combatiente. Nuestro despertar estará lleno de gloria, pero el camino hasta él será solitario y doloroso"- con estas palabras resonando en mi cabeza, entré a formar parte de la nueva vida que me esperaba.


CONTINUARÁ...



P.D: Sé que no es dentro de lo roleado en el MUD pero ya que no pude mandar mi historia a tiempo pongo parte de ella aquí.
_________________
"Hermanito estúpido... Si deseas matarme, odiame, detéstame... y sobrevive de una forma miserable. Corre, corre y aferrate a la vida. Y un día, cuando consigas estos ojos, búscame"
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email Visitar sitio web del autor MSN Messenger
Harod_89
Da'shain
Da'shain


Registrado: Nov 23, 2004
Mensajes: 366
Ubicación: Santander

Afiliaciones:
Guardianes

MensajePublicado: Mar Ene 25, 2005 12:45 am    Asunto: Responder citando

Sin Escape
Participa: Ray y Harod(yo)
Lugar:Godan

Como buen Guardian que soy acompaño a mi Sedai doquiera que vaya. Pero hay momentos en los cuales es ocupación es nula y me da su permiso para salir por el mundo, e incluso en ocasiones ella viene conmigo.
Si hay algo que me gusta es pasarme por la casa de un viejo cazarrecompensas, en Tar Valon, y pedirle alguna misión o algo por el estilo. Esa vez me encargo ir al Territorio de Tear y matar a un joven soldado que al parecer creaba peligro de algun tipo.
Parti hacia alli pues, recorriendo varias ciudades tales como Nueva Braem, Caemlyn o Far Madding. Llegue a Tear y estuve entrenándome una semana, pues el haber estado viajando por un tiempo habia hecho que el cansancio se acusase en la batalla.
Al fin decidi salir en busca el soldado. Use todos mis contactos y di cin el. Esa noche, monte una tienda de campaña y espere. Espere a la madrugada, espere a que estuvieran todos dormidos. Entonces, y solo entonces entraria en su habitación del joven y le daria tiempo a coger su ropa y arma, para asi tener una lucha limpia.
Pero no fue tan facil. Consegui deshacerme de los guardias, eran simples hombres con espada. En ese momento percibi movimientos. Uno de los guardias habia dado la alarma al campamento antes de expirar. Yo estaba tranquilo, sabia que saldria de alli y lo volveria a intentar. Al acercarse a la puerta dos grandes soldados, armados con espadas de calidad me cortaron el paso. A pesar de que yo podia usar espadas en ambas manos ellos eran dos. Primeramente me deje llevar por sus estocadas, pero después invoque el vacio y todo fue mejor. Di cuenta de uno de ellos. Me quedaba el otro, pero yo estaba herido, y comenzaba a amanecer. No queria que me vieran, pues deberia volver a entrar.
Hui, muy a mi pesar, hacia la tienda de campaña que habia montado. Pero el hombre me seguia!! Escape pues, y al llegar a Godan entre en sus astilleros y me perdio la pista. En una semana me recupere de mis heridas e intente una nueva incursión. Esta vez seria mas discreto, no tenia por que morir los guardias. Sin embargo lo hicieron, pero no dieron la alarma. Me encontro el hombre que no pude matar la otra vez, pero este no se habia recuperado y no me habia visto, asi que aproveche y le aseste varios golpes mortales. Acechando como iba y con mi capa de Guardian fue facil moverme por alli. . Encontre varios soldados, pero ninguno era el que buscaba. Finalmente me fui de alli. NO encontraba mi objetivo y empece a pensar que necesitaba ayuda.
Mande un mensaje a mi Sedai, Ray, y vino de inmediato.
Llego a Tear Partimos hacia el campamento y entramos de noche otra vez. Buscamos y buscamos, pero esta vez un viejo defensor nos descubrio y nos lanzo un tejido al que no puedimos resistir, y quedamos muy heridos.
Ray pudo curarse y asi pedir ayuda. Conseguimos llegar de nuevo a Tear y desde alli otra vez a la Torre Blanca, donde espero el momento idóneo para partir en busca de ese soldado.
_________________
Kuklos trionmenon avenbíu
doru prentadurtaion eghei
to kelainón doru pursón en.
Anlá Tariman dheios ghalkéus
en tais Ptratus bhloxí bhriktu
tenaidhus mághairan eghálkeusen.
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email MSN Messenger
Moraine
Jenn A'vron
Jenn A'vron


Registrado: Jan 23, 2002
Mensajes: 4223
Ubicación: España

Afiliaciones:
Aes Sedai Club de Lectura

MensajePublicado: Mie Ene 26, 2005 12:28 am    Asunto: Responder citando

DANZA CONTRA EL ACERO

Participantes: Markusson e Ishegan (yo icon_lol.gif icon_lol.gif icon_lol.gif)
Lugar: Taberna "La Aleta del Tiburón" (Mayene)


Llevo tres años recorriendo las ciudades y lugares de los habitantes de las tierras húmedas. Cuando pisé por primera vez tierras extranjeras, mi mirada estaba cargada de odio y de desprecio hacia todo aquello que me era desconocido. Mi carácter estaba forjado en hielo y tenía por ley suprema el ji'e'toh, desconfiando de todo aquello ajeno a la tierra que me vio crecer como Aiel y como guerrera.

A medida que pasaba el tiempo comprendí que nuestro pueblo vive sumergido en su propio orgullo, ignorando que más allá de la árida tierra en la que vivimos existen hombres y mujeres de gran honor y fuerza que en muchas ocasiones no tienen nada que envidiar a nuestros propios guerreros.

Muchos son los kilómetros recorridos, el mundo visitado. Pero sin embargo cada día descubro algo que me hace ampliar unas miras que antes eran excesivamente estrechas, dándome cuenta, no sin cierto rubor, que nos queda mucho por aprender. Así me lo han demostrado numerosas personas que se han cruzado en mi búsqueda particular, personas cuyo nombre y presencia permanecerán grabadas a fuego en mi memoria.

No había ningún motivo especial que llevara mis pasos hacia aquella ciudad. La visión de la inmensa proporción de agua que lamía la arena a unos pocos metros de la ciudad, me producía un gran desasosiego y sin ser consciente de ello, aceleré el paso para llegar cuanto antes a mi destino.

Un asesino andaba suelto por la zona, un hombre cuyo peor crímen no era el matar por conseguir unas miserables monedas, sino que su odiosa labor se centraba sobre todo en seres débiles e inocentes que no podían alzar una mano para defenderse. Tal cobardía había encendido mi ánimo hasta un punto insospechado y decidí que semejante ser merecía un despertar lento y doloroso.

En la Puerta Oeste, mis armas se cruzaron de nuevo con uno de aquellos que había conocido una vez que atravesé la Columna Vertebral del Mundo. La habitual frialdad que normalmente me acompañaba se deshizo un poco al encontrarme de nuevo con una cara conocida en un sitio que tan poca tranquilidad me proporcionaba.

-Te veo, Markusson. Volvemos a encontrarnos, mucho tiempo ha pasado desde la última vez en que pudimos compartir agua y sombra- dirigo una medio sonrisa al hombre fronterizo. Después de los saludos de cortesía, ambos descubrimos que nuestros respectivos objetivos parecían conducirnos al mismo lugar. Como buena Aiel que soy, sabía valorar las ventajas ante los combates y ambos decidimos de mútuo acuerdo continuar juntos.

Mi sentido de la orinentación nunca ha sido excepcionalmente bueno más allá de los límites de la tierra que me vio nacer y formarme como algai'd'siswai, así que perdimos un tiempo relativamente valioso localizando el escondrijo de nuestra presa. Después de hacer algunas indagaciones, unos lugareños confesaron a Markusson dónde encontrarle. Creo que la presencia de un Aiel les intimida demasiado y prefieren hablar con uno que consideran de su "raza"
-"Estúpidos habitantes de las tierras húmedas"- pensé para mis adentros con irritación mientras un campesino acabada de dar las últimas indicaciones.

Con gran premura nos dirigimos a la calle que nos habíamos saltado hace pocos metros hasta que divisamos lo que parecía una taberna de mala muerte. Sobre su puerta desvencijada un letrero carcomido se mecía al compás del suave viento que se había levantado esa misma tarde. No supe distinguir el animal en el dibujado, y me enteré asombrada de que se trataba de alguna especie que vivía en el fondo del mar. La mera idea de vivir rodeada de tal cantidad del líquido elemento hizo que un escalofrío recorriera mi espina dorsal.

Sin decir una sola palabra le hice un gesto a Markusson con la mano mientras le señalaba la puerta que se alzaba a unos pasos por delante de nosotros. Sin importarme las expresiones y gritos de asombro que se alzaron a mi alrededor, velé mi rostro y presta la lanza, entré con celeridad en la concurrida estancia, seguida de cerca por mi obligado seguidor.

Mis ojos se movieron raudos por toda la estancia hasta que finalmente se posaron sobre un individuo mal afeitado y que sostenía lo que parecía una afilada daga. Sus ropas parecían de buena calidad y su rostro vestía un gesto de arrogancia y superioridad. Sonriendo de manera despiadada bajo la negra tela, comenzé la danza.

La embestida clavó mi lanza con fuerza en en el cuerpo del hombre, hiriéndolo de gravedad. Pero éste no parecía dispuesto a dejarse derrota con facilidad y empuñando su asqueroso acero, empezó a devolverme los golpes. Todo a mi alrededor desapareció y sólo quedamos él y yo, una figura imponente bajo los últimos rayos de sol que bailaba con mortífera eficacia. A mi alrededor vislumbraba la lluvia de acero que Markusson había entablado con algún miembro de la banda de mi enemigo, pero ignorando cualquier debilidad y las heridas que empezaban a empapar mi cadin'sor, continué en una desenfrenada danza.

Una espada se unió a mis golpes y el combate se vio bruscamente interrumpido cuando un último grito agónico surgió de la garganta de aquel que había osado desafiarme. Su cuerpo cayó exengue al suelo, como si de un muñeco de trapo se tratara mientras una rociada de color carmesí proveniente de una herida de su pecho manchaba mi rostro. Sus miembros quedaron inmóviles y un hilillo de sangre brotó por la comisura de sus labios. La danza había terminado.
_________________
"Hermanito estúpido... Si deseas matarme, odiame, detéstame... y sobrevive de una forma miserable. Corre, corre y aferrate a la vida. Y un día, cuando consigas estos ojos, búscame"
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email Visitar sitio web del autor MSN Messenger
Sardent
Jenn Jeade
Jenn Jeade


Registrado: Jan 25, 2005
Mensajes: 12
Ubicación: España

Afiliaciones:
Ninguno

MensajePublicado: Jue Ene 27, 2005 11:00 pm    Asunto: KATAR Responder citando

Aquí dejo el breve fragmento nuevo del diario de Sardent.
Este se va redactando completo (junto con las escenas de rol) en:

http://sardent-callandor.blogspot.com

(Por el momento seguiré postenado también aquí, aunque puede ser algo inconexo. Lo siento si es así.)
Un saludo,
Sardent

---------------------------------------------------------------------------------

Katar

Hoy he llegado ante las puertas de la Ciudad de Katar.
Ni en mis sueños más lúcidos he imaginado que Campo de Emond pudiera crecer tanto como para convertirse en una ciudad como Katar. La plaza que corona su centro es casi tan grande como el pueblo entero...
Me he tomado la libertad de concederme un día de reposo, descansando allí donde encontrara una sombra, respirando la tranquilidad de sus calles que apenas se rompía por el paso de algún soldado, contemplando las blancas casas... En general parece un lugar de riquezas. He visto, desde la fachada, claro está, las residencias de varios nobles o mercaderes, pero gente de dinero a buen seguro.
Pensé entrar en alguna de ellas, quizá de ahí pudiera obtener algún trabajo, breve y rápido, que me permita continuar 'mi misión' (sea esta cual sea, algún día lo sabré) pero que me proporcionara algo con lo que subsistir. Apenas me queda una solitaria moneda en el bolsillo y un puñado de nueces que llevarme a la boca. Pero he de ser fuerte, que lo que no ha derrumbado el camino escarpado no lo derrumbre tampoco el hambre...

Creo que me encuentro bien.

A última hora del día ha ocurrido algo de cuyas secuelas me voy a estar acordando bastante tiempo. Desde la plaza, caminando, accedí a lo parecían los barracones de la tropa de una ciudad, pudiera ser, bastante versada en la milicia. Vi un establo con caballos a la venta y pensé que quizá también podría allí hayar algo de comida, o al menos un catre donde reposar el día. Pero, válgame, ya me lo decía Madre: 'Demasiado curioso, Sardent, un día la puerta te pillará la nariz...'. Y cuánta razón tenía. Ahora sólo recuerdo que abrí una de las puertas, daba a los barracones de los soldados creo, pero apenas tuve tiempo de ver que el pasillo continuaba cuando el hombre de guardia en el lugar me asestó tamaño golpe que mi nariz empezó a sangrar a tal ritmo que, pienso, la sangre me llegó hasta el cerebro. O casi, por perdí el conocimiento.

Cuando desperté, estaba tirado cerca del mismo portón por donde hube entrado. Me dolía todo, y, ahora, mientras esto escribo, veo que tengo todos los rasgos (ropa, piel, suciedad) como para que reconozcan en mi a un mendigo. Quizá no sea otra cosa que un pordiosero sin hogar ni posibilidades.

No sé qué va a ser de mí...
_________________
Sandert Lethain, de Dos Ríos

f="http://sardent-callandor.blogspot.com" target="_blank">\
://sardent-callandor.blogspot.com
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor MSN Messenger
Dehran
Jenn Da'shain
Jenn Da'shain


Registrado: Oct 27, 2002
Mensajes: 918
Ubicación: Peñas Frias

Afiliaciones:
Aiel

MensajePublicado: Vie Ene 28, 2005 1:45 am    Asunto: Responder citando

Hacia la sombra, enseñando los dientes

Nos encontrábamos Nayla y yo en Lugard, discutiendo con unos simpáticos hombres rudos, un preso agresivo, algunos soldados del cuartel, y demás seres del lugar(d) cuando recordé que tenía una importante misión que encomendar a mis Siswai Aman. Sin pensarlo, les comuniqué el cometido de la empresa que les encargaba, que no era ni más ni menos que encontrar a AeriGatlas, señora de los asesinos, e indicarme su ubicación. Al poco tiempo, Lenwe, un joven Far Aldazar Din, me informó de que la había conseguido localizar en Ebou Dar, así que, raudos y veloces, la sabia y yo nos dirigimos hacia allá.

Efectivamente, allí estaba la dama del dolor, y tras arreglar los asuntos que tenía que tratar con ella, entregué su justa recompensa a Lenwe. Acto seguido, me comunicó que Halwin Norry, el secretario del Car’a’Carn, le había encargado que recuperara un valioso objeto que los Engendros de la Sombra habían robado, y que se encontraba nada más y nada menos que en la conocida como la Casa de los Horrores, situada en lo alto de las colinas Nemarellin, y solicitaba mi ayuda para poder cumplir su tarea.

Así que, para allá fuimos los tres, con la velocidad que caracteriza a todos los de nuestro pueblo, y nos pusimos allí antes de que cayera la noche. Trepamos por la montaña y llegamos finalmente al patio que da acceso a la mansión. Un habitante de las Tierras Húmedas sin duda habría tenido miedo ante lo que se avecinaba, pero nosotros, criados en la Tierra de los Tres Pliegues, no nos amedrentamos tan fácilmente.

Tras indicar que esperaran allí los demás, entre con sigilo en la casa, alerta a cualquier movimiento, en busca del objeto robado. Cuál no sería mi frustración al ser consciente de que nosotros solos no podríamos hacernos con él, pues, para llegar a la habitación en que se encontraba, había que atravesar otra infestada de trollocs y myrddraals (nota del autor: el número de enemigos puede haber variado en el momento de escribir el relato a fin de dotarlo de un mayor dramatismo). Así pues, decididos a no irnos de allí sin nuestro objetivo, solicité la ayuda de Golodhros, un poderoso Asha’man, y M’Hael de la Torre Negra.

El M’Hael acudió presto, pues somos viejos conocidos y nos hemos ayudado mutuamente en numerosas ocasiones, demostrando una vez más que las huestes del Car’a’Carn están unidas. Tras su llegada nos velamos el rostro y entramos en tropel en la casa, Golodhros lanzando terribles bolas de fuego que estallaban en el pecho de feroces myrddraals, Nayla congelando trollocs con sus poderosos rayos de escarcha, Lenwe hendiendo su lanza en el corazón de los draghkars de ojos saltones, y yo apoyando todas las maniobras en una mortal danza sin fin, con mi lanza en una mano y mi adarga en la otra, asestando punzadas y golpes de escudo por igual.

Los enemigos iban cayendo, y nosotros nos íbamos abriendo paso poco a poco hacia el interior de la temida mansión, luchando por nuestras vidas a cada paso que dábamos. Llegamos a unas escaleras, y en lo alto nos esperaban aún más engendros del Cegador de la Vista, que parecían reproducirse instantáneamente, de tantos que eran. Sabíamos que nuestro objetivo estaba cerca, así que seguimos hacia delante con ansias renovadas, hasta que finalmente llegamos a la habitación en la que se encontraba nuestro objeto buscado.

Cuando fuimos a salir nos dimos cuenta de un grave problema: Los trollocs y myrddraals restantes se habían reagrupado y se encontraban esperándonos. Nuevamente, salimos a base de fuego y acero (y hielo), hasta que llegamos a lo alto de la escalera, donde el enemigo atacó con todas sus fuerzas restantes. Golodhros y Nayla se encontraban ya muy agotados por el poder, y Lenwe y yo apenas nos teníamos en pie de tanto danzar. Los enemigos lo sabían y atacaron. Cayeron sobre nosotros en tromba. Myrddraal, trollocs, draghkars, Aiel, ashaman. Todos mezclados. Todos luchando por sobrevivir y por acabar con aquellos que querían acabar con ellos. No sé qué clase de truco usaron los malditos, pero de pronto el tiempo se detuvo, y nada se movía (más conocido como petada de mud). No veíamos nada, ni oíamos nada. Estábamos indefensos.

Cuando volví a ser consciente de lo que me rodeaba, el cadáver de Nayla se encontraba tirado en el suelo, Lenwe sangraba abundantemente, y Golodhros se batía con el último myrddraal que quedaba. La visión del cadáver fue demasiado para mí. Enloquecí y me abalancé sobre el ser de cuencas vacías, y no paré hasta no ver su cuerpo atravesado cien veces por mi lanza. En ese momento me di cuenta de que Lenwe también había caído. Con nuestras últimas fuerzas, Golodhros y yo arrastramos los cadáveres fuera de la casa, donde, por la gracia del Creador, volvieron a la vida.

Sin duda ésta es la prueba de que luchamos en el bando correcto, ya que el Creador, complacido con nuestra labor como exterminadores de tantos engendros, volvió a infundir la vida en los fríos cadáveres de mis hermanos, y nos iluminó a todos con su Luz.
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Serendib
Jenn Hailene
Jenn Hailene


Registrado: Nov 15, 2002
Mensajes: 208
Ubicación: Spain

Afiliaciones:
Ninguno

MensajePublicado: Vie Ene 28, 2005 10:31 am    Asunto: Responder citando

Queridos jugadores/as,

no puedo evitar dejar un post de felicitación ante estos relatos tan buenos y emocionantes. Fue una gran idea (de Golodhros) crear este hilo, y junto al de Interpretacion de Roles, son una demostración del buen hacer de muchos de vosotros y de la ambientación conseguida en el mud.

Felicidades, seguid así.

PD: Recibiréis noticias del Creador en forma de experiencia, por supuesto.
_________________
Sometimes truth is stranger than fiction.
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor
DATHANNA
Jenn Mahdi
Jenn Mahdi


Registrado: Feb 07, 2002
Mensajes: 2096
Ubicación: MURCIA, REINO DE MALKIER

Afiliaciones:
Asha'man

MensajePublicado: Vie Ene 28, 2005 9:11 pm    Asunto: Responder citando

Mi pequeña contribucion a este gran post.

Aquí va mi versión de una pequeña incursión en la Tierras Anegadas, famoso lugar por la cantidad de muertos que tiene.

Nota: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Aunque los echos aqui relatados ocurrieron en la noche del 27 al 28 de enero.


Estaba yo paseando de la mano de la bella y agresiva Ishegan, una doncella lancera con cierto gusto a empalar a la gente, pero bueno, nadie es perfecto y los que la conocemos se lo perdonamos, por la ciudad de Caemlyn pensando en ir a buscar algo de diversión a las tierras de Illian cuando por métodos solo accesibles a los Asha’man descubrí que dos compañeros, Golodhros el h’mael y Hikaru el vidente, estaban en las Tierras Anegadas luchando valientemente contra una horda de esqueletos y muertos vivientes y puesto que Ishegan y yo teníamos unas misiones pendientes en las Tierras Anegadas no cumplidas por falta de un buen cerrajero, decidimos que era el momento de aprovechar para ir y cumplirlas.
Tras reclutar a otra bella doncella lancera Nak (tiene un nombre muy complicado y no me acuerdo de cómo era) que nos serviría de cerrajera (vamos derribar las puertas a base de tortazos) y una gran guerrera, con la que nos encontraríamos en Mayene, salimos a toda velocidad, hacia las Tierras Anegadas tras una breve parada para descansar y encontrar a Nak partimos raudos hacia las Anegadas, tras dar mas vueltas que una peonza en esas tierras alejadas de la mano del creador Golo vino a nuestra ayuda y nos guío hasta la urbe destruida, nuestro objetivo ya que Hikaru había terminado y volvía a la civilización, llegamos los cuatro a la entrada a las catacumbas donde se encuentran los muertos vivientes, tras hacer un camino a base de pala y pico conseguimos entrar y empezó la masacre.
No hay palabras para explicar las hordas de esqueletos y zombis a las que tuvimos que enfrentarnos ni la estimable ayuda que golo y nak con su gran destreza y habilidad (joder que leñes pegan los jodidos, nota; apuntar en la agenda mandar flores a nak y ser amable con el jefe, por si acaso), incluso Ishegan con su lanzas (pero cuantas lanzas lleva encima esta chiquilla, ni que fuera a armar a un ejercito) y yo con mi ‘haz de puerza’ (que por cierto les despedazaba que daba gusto) matemos a docenas de esqueletos.
Tras recorrer todos los pasillos luchando por cada metro, poco a poco la lucha va cobrándose su precio en heridas y en poder, debilitándonos y obligándonos a ir mas despacio, tras pasar las salas donde zombis protegen la guarida de su líder conseguimos entrar en las dos salas de tortura, gracias a que nak las echa abajo (ahora comprendo cuando los aiel dicen que no hay quien detenga a una doncella encabezonada) conseguimos recuperar los objetos de nuestra búsqueda y matar a las criaturas que buscábamos.
Tras esto salimos de nuevo tras cavar una nueva salida (quedarse dentro sin pala debe ser una pesadilla) conseguimos salir de nuevo, heridos y debilitados pero de una pieza, la unión de Asha’man y Doncellas Lanceras ha resultado invencible. Tras unos pequeños problemillas para salir de las Tierras anegadas (supongo que nuestro intrépido líder debió recibir un golpe que le desajusto su sentido de orientación porque volvimos a dar mas vueltas que una peonza (OTRA VEZ) aunque al final conseguimos salir, mas por suerte que por otra cosa, pero salimos.

Mi agradecimiento a Nak y Golo por ayudarnos a Ishegan y a mi para hacer nuestros quest, esto no habría podido ser posible sin vuestra ayuda.


icon_loco.gif
_________________
La locura no siempre es enfermedad, el loco dice cosas que los demás no se atreven a expresar.
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email Yahoo Messenger
Sardent
Jenn Jeade
Jenn Jeade


Registrado: Jan 25, 2005
Mensajes: 12
Ubicación: España

Afiliaciones:
Ninguno

MensajePublicado: Sab Ene 29, 2005 1:35 pm    Asunto: Responder citando

Un paso más en el viaje de Sardent Lethain, pequeño, como deben ser los pasos en las grandes misiones.

Podéis verlo si quiereis en:

http://sardent-callandor.blogspot.com/

Hasta pronto.
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor MSN Messenger
Bael
Jenn Hailene
Jenn Hailene


Registrado: Nov 19, 2003
Mensajes: 218
Ubicación: España

Afiliaciones:
Aiel Club de Lectura

MensajePublicado: Dom Ene 30, 2005 3:12 pm    Asunto: Responder citando

El sol de la tarde sólo se percibía en las finas estelas de luz que los árboles de Haddon Mirk dejaban traspasar entre sus ramas y hojas, por lo que el entorno era una mezcla de zonas sombrías y otras tenuemente iluminadas, aunque las primeras eran mucho más comunes allí, en lo profundo del bosque. Por enésima vez en lo que iba de día, Aldrus se refugió en el hueco formado por las raíces de un enorme roble y las pequeñas plantas que había cerca, y permaneció así durante mucho minutos mientras observaba alrededor buscando la fuente del chasquido que oyó entre la quietud del bosque.

Un nuevo chasquido le hizo prestar atención a su alrededor, justo a tiempo de ver a un explorador, un teariano al parecer por sus ropas y la estúpida barba untada en aceites, que salía de detrás de un árbol con la espada en la mano, mirando en todas direcciones, buscando. Buscándole a él, de hecho. Por mucho que lo había intentado, había sido inevitable encontrarse con algunos exploradores que vigilaban las cercanías del campamento de los tearianos y cairhieninos rebeldes a ese tal Rand Al´Thor, un pueblerino que se había proclamado el Dragón.

Ese era un tema espinoso, pues era sin duda el peor de los Falsos Dragones que habían asolado la tierra en los últimos años. No sólo tenía seguidores entre el pueblo llano, sino que había conquistado la Ciudadela de Tear con la ayuda de los Aiel, y ahora Cairhien estaba también en su poder. Quién iba a decirlo; los Aiel luchando a favor de un hombre que se proclamaba el Dragón, y que podía utilizar el Poder Único, para colmo. Y sin embargo, él conocía las Profecías, sabía que la Ciudadela caería en poder del Dragón Renacido, y que esa sería una de las pruebas de su llegada. Todos en las Tierras Fronterizas conocían las Profecías del Dragón. La Ciudadela había caído, y Al´Thor gobernaba Tear. Eso era preocupante. El no sabía si era realmente el Dragón Renacido o no, pero le habían llegado noticias desde Shienar, su país natal, de que Al´Thor había sido huésped de Agelmar Jagad, y de que Moraine Sedai y Lan Dai´Shan le apoyaban... Y eso eran puntos a favor de Al´Thor. Moraine y Lan no podían estar equivocados en algo así.

El explorador se agachó y tocó el suelo, en una zona en la que Aldrus había estado minutos antes. Era buen rastreador, sin duda. Y eso era un problema, estaba demasiado cerca para esquivarlo, y había encontrado su rastro de sangre. Aldrus había resultado herido en los enfrentamientos anteriores con otros exploradores, y no había podido atender adecuadamente sus heridas por la sencilla razón de que si se quedaba quieto, a buen seguro le encontrarían. El bosque estaba infestado de esos exploradores, y era muy difícil esquivarlos a todos. El teariano levantó la mano y se frotó los dedos; había encontrado su sangre. Se levantó con cuidado y siguió buscando, mientras Aldrus se agazapaba más aún en la escondrijo esperando inútilmente que no le viera. Pasaron dos minutos más, pero el explorador era listo, y empezó a trazar círculos por la zona, buscando más rastros recientes. Tres veces más se agachó cuando encontraba una nueva pista, y las tres veces continuó rastreando, cerrando el cerco.

Al final el explorador, inesperadamente, se alejó siguiendo un rastro hacia el oeste, en la dirección que Aldrus había seguido más de media hora antes. Tal vez no fuera tan bueno, después de todo. Esperó aún cinco minutos más, y después abandonó poco a poco su escondite. No había rastro del teariano, y Aldrus respiró tranquilo.

La súbita quietud del bosque y un ligero olor a aceites perfumados en el aire le pusieron alerta, y se giró a tiempo de ver al teariano abalanzarse sobre él con la espada por delante. Desenvainó su propia arma rápidamente, y detuvo el golpe en el último instante. El escudo que embrazaba le resultaba más una molestia en ese momento que una ayuda, atrapado como estaba contra el tronco del roble, por lo que fintó a un lado intentando salir por el contrario y así disponer de más espacio para combatir. Si no lo conseguía, estaría muerto. El teariano cayó en la trampa y se lanzó a la derecha intentando derrarle el hueco, pero Aldrus se movió con rapidez hacia el lado contrario y rodó sobre sí mismo alejándose del roble, para ponerse d epie con la espada y el escudo listos unos metros más allá. Sonrió levemente par así; los tearianos solían caer en esa trampa demasiado a menudo. Eran demasiado orgullosos para creer que alguien podía engañarles, o al menos lo eran los soldados normales. Los nobles y mandos militares ya eran otro cantar.

El teariano recuperó el equilibrio con rapidez y se giró para hacerle frente, todo ello en un segundo, y Aldrus vió claramente el rictus de odio plasmado en su rostro. Los tearianos odiaban hacer el ridículo. El explorador se lanzó sobre él con rapidez, descargando golpes en una rápida sucesión que conseguía evitar a duras penas; las heridas y el cansancio hacían mella en él desde hacía ya un rato, y un combate no era precisamente lo que necesitaba para recuperarse. El teariano era consciente de su ventaja, pues siempre lanzaba los golpes más peligroso hacia su lado ileso, sabedor de que su brazo herido no podría reaccionar con la suficiente rapidez siempre. Era bueno, tal vez un noble menor. "Estupendo", pensó Aldrus con ironía.

Las espadas subían y bajaban, chocaban y volvían a retroceder para chocar de nuevo milésimas de segundo después. Pasados los primeros minutos Aldrus tenía dos nuevos cortes, uno en el brazo hasta ese momento ileso y otro más en la pierna herida, mientras que el teariano tenía una cuchillada en la manga y una herida menor en el abdomen. El Guardián tenía problemas para defenderse con eficacia debido a las heridas y el cansancio, y vió claramente que sólo le quedaba una salida. El gato baila sobre el muro consiguió detener el acoso del teariano, cuyo rostro pasó de la victoria prevista y el odio a la perplejidad y la concentración. Aldrus siguió danzando, moviendo sus espada en rápidos molinetes y golpes cruzados mientras una y otra vez intentaba distraer al teariano para que diese un paso en falso. Desconcertado, el teariano redujo el ritmo de su ataque, no sabiendo qué hacer para romper la defensa de su enemigo. Y entonces Aldrus dejó de defenderse y pasó al ataque. El gato baila sobre el muro dejó paso a El jabalí baja corriendo la montaña, y a continuación cambió a La golondrina surca el cielo. Las figuras sucedían rápidamente, y era ahora el explorador quien tenía problemas para detener el ataque de Aldrus.

La hoja en la brisa puso fin al combate. El teariano estaba defendiéndose aún de la golondrina, con su espada moviéndose de un lado a otro en arcos bajos cuando Aldrus cambió de posición y lanzó el golpe. La cabeza del teariano cayó al suelo con un golpe seco y rodó un metro antes de detenerse contra un pequeño matojo. El cuerpo aguantó en pie unos segundos antes de desplomarse también. Aldrus no perdió el tiempo y miró en derrerdor, con los oídos tan alertas como los ojos, buscando a cualquier otra amenaza. El olor de los aceites del teariano aún flotaba en el aire, y Aldrus no pudo menos que agradecer al Creador por esa costumbre sureña. De no haber captado ese olor a tiempo la pelea podría no haber llegado a producirse.

Seguro ahora de que nadie le observaba y al parecer la pelea había pasado inadvertida, Aldrus envainó la espada y se alejó por la espesura en dirección sur. Ravenna esperaba, y debía comunicarle que había encontrado el objeto robado. Después de eso sería hora de visitar la Torre y descansar un tiempo...

Ojalá Sayuri estuviera allí.
_________________
Lo que debe hacerse, ha de hacerse.
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Sardent
Jenn Jeade
Jenn Jeade


Registrado: Jan 25, 2005
Mensajes: 12
Ubicación: España

Afiliaciones:
Ninguno

MensajePublicado: Lun Ene 31, 2005 11:38 am    Asunto: Responder citando

Sardent Lethain ha logrado reunir, por fin, algo de dinero y planifica sus próximos pasos. Poco a poco se escribe esta historia.
En:

http://sardent-callandor.blogspot.com

Mis saludos,
_________________
Sandert Lethain, de Dos Ríos

f="http://sardent-callandor.blogspot.com" target="_blank">\
://sardent-callandor.blogspot.com
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor MSN Messenger
pollo
3D Master
3D Master


Registrado: Apr 29, 2002
Mensajes: 968
Ubicación: Bilbao,Vizcaya

Afiliaciones:
Aiel Club de Lectura

MensajePublicado: Lun Ene 31, 2005 1:26 pm    Asunto: Responder citando

Bueno , voy a aprovechar para presentarme soy Arislan en el mud. Presento este pequeño relato inspirado en mi aventura por el Yermo aiel. Me he permitido alguna licencia novelística y he omitido la ayuda de Golodhros para matar al objetivo para que la cosa cuadrara bien. Fue básicamente golodhros el que recibió los palos, mientras yo atizaba al objetivo.

==================================================

El camino había sido duro y largo, tras pasar unos meses en la ciudad de lugard había decidido cambiar de aires. Sinceramente me había cansado de la rutina diaria de perseguir a gente y ajustar cuentas para otros. Así que un buen día sin previo aviso, ensillé a mi caballo y me dispuse a regresar hacia mi ciudad natal, Caemlyn. El viaje fue tranquilo y apacible, el mes de jumara había echo presencia. Parecía el inicion de unanueva vida.
La ciudad de Caemlyn no había cambiado demasiado desde la última vez que estuve, por lo menos físicamente. Los mismos edificios y los mismos nobles lechuguinos, estirando el cuello cuando me veían pasar. No hacia más que reirme por dentro. ¡Ay, si ellos supieran! Mantenía la el alfiler asha´man oculto a la vista de la gente. Por mucho que la gente se hubiese acostumbrado a que el Dragón Renacido pudiese encauzar, la gente seguía mirando con recelo y temor a los asha´man. Una cosa era ser el Dragón renacido y otra un soldado de la Torre Negra. Atravesé la ciudad sin enterarme, casi como si fuese un pueblecito más. Como si no llamase mi atención. Sin darme cuenta dirigí mis pasos hacia el pueblo de Aringill. Allí descansé un día y disfrute de una buena comida, ya que mis ahorros eran altos y sin duda podía permitirme una buena cena con cordero y una jarra de cerveza. Atravesé el río en una barcaza, de dudosa estabilidad. Y en un par de días me planté en Cairhien, la ciudad era un hervidero. Los comerciantes y los mercaderes habían vuelto a comerciar después de la batalla contra los shaido, el único clan aiel que no sigue al Dragón. Deje a mi caballo en los establos y alquilé una habitación en una de las muchas posadas de Cairhien. No sabía que hacer, era como si estuviese esperando un golpe del destino. Y sin duda así debió de ser porque sin ningún interés me encaminé hacia el puerto de Cairhien, donde llegaban los barcos procedentes de las Tierras Fronterizas y de Tar Valon. Aún me sigo preguntando que me hizó entrar en aquella lonja donde estaba sentado un viejo aventurero, y lo que era más intrigante por qué él me confesó tan terrible secreto. La hegemonía del dragón en el yermo estaba en peligro. Para los aiel nuestro Dragon Renacio el es Car´a´carn, una especie de rey de reyes de los aiel. Al parecer había una conjura contra él, se estaban haciendo movimientos entre los clanes que se habían quedado al este de la Pared del Dragón. Al parecer ahora había una ciudad en el yermo con abundante agua, y claro esto era mirado por ciertos clanes aiel con envidia.
Así que me vi envuelto en una aventura de la cual tenía muy pocas dudas de que fuera a llevarse a su fin, por lo menos con agradables resultados para mí. Compré alimentos de sobra para el viaje, en el yermo no esperaba encontrar un restaurante y una posada, así como una gran cantidad de agua. Ensillé al caballo y el 8 de jumara me enfilé hacia el este, en dirección a la Pared del Dragón y el Paso Jangtai. El camino lo hice rápido ya que por el discurría la antigua ruta de la seda, y en un par de día me planté en la aldea de Tain, al otro lado de las montañas y la última aldea antes de entrar en el Yermo. Sin duda el calor era axfisiante y necesitaba beber constantemente de la cantimplora, procuraba moverme de día ya que perderse en aquel mar de arena significaba la muerte. Además me había alertado el viejo aventurero de la posible presencia de trollocs y myrdraall en la zona.

Seguí las indicaciones del aventurero. Vete hacia el este, luego hacia el sur y luego de nuevo hacia el este. En unos tres dias habrás llegado a unas colinas escarpadas, seran visibles desde lejos ya que no hay demasiadas colinas en el yermo que produzcan sombra. Encontré un pequeño paso hacia el este y entre en un llano pedregoso. Allí me encontré con los primeros aiel, aunque me miraban con cautela y suspicacia no me atacaron. Conseguí entrar en el dominio aiel, y para mi sorpresa me acogieron. Había oído cosas terribles osbre los aiel y la forma con la que tratan a los Habitantes de las Tierras Húmedas. Quizás fue la enseña asha´man, que me identificaba como soldado del Dragón o qui´zas fuese que los aiel estaban cambiando. Pasé varios días en el dominio deleitandome con sus costumbres y forma de vivir, mientras hacia esto mantenía los ojos abiertos para decubrir el gusano dentor de la manzana. Una tarde pasó algo increible e insospechado, llovió. Los aiel miraban el cielo con extrañeza y curisidad, sin duda debía de haber mucho que no habían visto tal fenómeno en toda su vida. Fue una fina lluvia que casi se evaporaba al tocar el suelo, pero lluvía al fin. Entre tanto ya había localizado a mi objetivo, una bonita y joven doncella lancera. Esperé durante varios días para encontrar el momento propicio. La verdad es que la lucha no duró mucho a pesar de que la joven se resistió. Ví como se apagaban sus ojos y enterré el cuerpo lo más rápido posible, quizás los aiel habían cambiado sus costumbres hacia nosotros pero seguro que si descubrían que yo había matado a una de las suyas, no iban a ser tan amables. Así que espere a que el sol saliera para ponerme en marcha en dirección a tierras más seguras. Ni siquiera mire atrás, y azuzando al caballo hasta casi reventarlo conseguí llegar de nuevo a la Pared del Dragón en dos días. En cuanto puse pies de nuevo en Cairhien me sentí más seguro. Sin duda esperaba no volver al Yermo en mucho tiempo. Lo primero que hice fue visitar al viejo aventurero para decirle que el encargo había sido realizado. Después de soltarme un maravilloso sermón sobre lo bien que había servido al Dragón me pago una generosa cantidad de dinero. A mi parecer demasiado exigua por haberme arriesgado de tal forma en una sitio tan peligroso como el yermo.

Arislan, Asha´man de la Torre Negra.
_________________
Vive bien que has de morir
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email
Mostrar mensajes de anteriores:   
Publicar nuevo tema   Responder al tema   IMPORTANTE: Leer antes de escribir    Ir al Indice de los Foros -> Foro General Todas las horas son GMT + 1 Hora
Ir a página 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8  Siguiente
Página 1 de 8

 
Cambiar a: