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 En esta ocasión os presentamos otra interesante entrevista. Esta vez realizada a la traductora actual de la saga, Mila López. En ella nos habla sobre su trabajo y sobre el proceso de traducción, entre otras cuestiones. ¡Imprescindible!
1. ¿Cómo empezaste en esto de la traducción de libros? ¿Llevas mucho tiempo en ello? Comencé en esta especialidad de traducción de literatura fantástica de manera casual. Una de mis aficiones es la lectura, y entre esas obras que, por un motivo u otro, pasan a la estantería donde guardas tus libros favoritos -esos que se leen una segunda vez o incluso una tercera-, se encuentra la trilogía de El Señor de los Anillos. Años después, mientras echaba una ojeada en una librería, encontré una trilogía editada por Timun Mas titulada Crónicas de la Dragonlance. Me gustó, porque, después de mucho tiempo, volvía a entrar en un mundo de fantasía, con hechiceros, dragones, elfos, enanos... Seguí leyendo los títulos que se publicaban sobre esa serie. En un viaje a Londres, encontré en una librería especializada una trilogía de relatos cortos sobre la serie. Para entonces, tanto familia como amigos se habían aficionado también a Dragonlance, y esperaban que saliesen los cuentos en castellano. Al cabo de un tiempo, me puse en contacto con la editorial para preguntar si iban a traducirlos o no, informándoles que los había leído en inglés y que a pesar de ser relatos cortos resultaban interesantes para los seguidores de la serie. Recuerdo que para animarles envié a la persona con la que había hablado una traducción de dos o tres de esos cuentos, a fin de que comprobaran que eran muy entretenidos. Y, hete aquí, que un mes después se pusieron en contacto conmigo preguntándome si me interesaba encargarme de la traducción del siguiente volumen que pensaban publicar. Me lancé y... aquí sigo. Eso fue a finales del 89. Desde entonces, han sido 34 libros de Dragonlance y el "Atlas"; 5 de Reinos Olvidados, y revisión del "Atlas"; la trilogía de La Sombra Carmesí, parte del libro Homenaje a Tolkien (corría prisa, eran relatos cortos, y los repartieron entre tres traductores); revisión del volumen 2 y traducción del 3 de la trilogía El reino de Darwath; cuatro pequeños libros con lo básico sobre Quiromancia, Astrología, Numerología y Tarot; y, por último, la serie de La Rueda a partir del libro 4. Creo que no me olvido de nada. (Prefiero no recordar traducciones técnicas sobre anclajes de contenedores de barcos y cosas por el estilo, anteriores a esta nueva etapa de mi trabajo como traductora de narrativa fantástica). 2. ¿Cuál es el proceso de traducción de un libro?¿Cuánto tiempo puede llevar traducir un volumen de... pongamos por ejemplo quinientas páginas? El proceso de traducción en sí es simple. Te envían el original con el contrato, donde se indica la fecha en que ha de entregarse el volumen traducido. Imagino que cada traductor tendrá su propio procedimiento para realizar el trabajo. En mi caso, me marco un número de hojas diarias calculando los días de que dispongo para hacerlo, reservando una o dos semanas, dependiendo de la extensión del volumen, para realizar una lectura de la traducción. Ahí es donde hago las últimas correcciones, ya que mientras se traduce hay expresiones y giros lingüísticos que te "suenan" bien en castellano, pero cuando cambias el "chip", dejas de pensar en inglés y te pones a leer como cualquier lector que abre ese libro, empiezas a ver cosas que te chocan o que no te gustan, y surgen los retoques. Hecho esto, se envían las hojas de la traducción y el soporte informático y... a esperar el próximo. Un volumen de unas 500 páginas suelo traducirlo en dos meses y medio aproximadamente, dependiendo del número de líneas de cada página y del tipo de letra impresa (más o menos pequeño). Imagino que habrá traductores que lo harán en menos tiempo. O quizá también los hay que tardan más. No lo sé, sinceramente. 3. Cuando tienes problemas con alguna expresión o algún nombre de difícil traducción ¿cómo te las arreglas? Cuando aparece alguna expresión o nombre que no tiene una traducción fácil, en el primer caso examino a fondo el contexto de la frase o del párrafo, para captar la intención del autor al utilizar esa expresión. Por lo general, la solución es pura lógica y más fácil de lo que parecía al principio. Si me queda alguna duda, entonces lo comento con amigos, algunos de ellos ingleses, para pedirles opinión. Resulta divertido que, en algunas ocasiones, cuando ves la cara de desconcierto de esas personas, aumenta la seguridad en ti mismo y parece que la mente se aclara; entonces también encuentras la solución. En último extremo, llamas a la editorial, informas de lo que has encontrado en el texto, expones las posibles soluciones que se te ocurren y actúas de acuerdo con lo que te digan. Esto suele ocurrir principalmente cuando aparecen nombres de plantas, por ejemplo. La mayoría de las veces, en este tipo de literatura fantástica, son nombres inventados por el autor, pero antes de llegar a esa conclusión has consultado varios diccionarios y libros en inglés sobre el tema en cuestión. Si hay suerte y aparece el nombre en la enciclopedia de plantas, tratas de localizarla por el nombre en latín. En caso contrario hay dos soluciones: o te inventas a tu vez el nombre, como seguramente ha hecho el autor, o buscas una planta que tenga las características y los efectos descritos en el libro. Con los nombres de personajes, ciudades, instituciones, etc., si es factible la traducción, se hace, aunque en ocasiones nombres que en inglés son cortos por lo general, en castellano se alargan y pierden ese sonido tan conciso. Un ejemplo: the Kin. Las Allegadas. Además, siempre hay que tener en cuenta, por ejemplo en este caso, qué es realmente ese grupo, cuáles son sus finalidades, o si tiene alguna connotación con algún otro grupo. En cuanto al proceso que sigue la obra una vez que la entregamos los traductores, el siguiente paso es pasar la traducción a un corrector de estilo, que se encarga de pulir el texto, principalmente en lo que se refiere a la construcción de las frases y "pescar" lo que en un libro recientemente publicado se llaman "Falsos amigos". Creo que su designación correcta es "cognados equívocos", y que son esas palabras en inglés que, por su sonido, se puede caer en el error de traducirlas a castellano por el término cuya fonética es muy semejante, pero cuya denotación es completamente distinta. O vicios lingüísticos adquiridos, principalmente -¡curioso!- a través de la televisión y las películas dobladas. Por ejemplo, hay quien traduce "ignore him" por "ignórale", cuando en castellano "ignorar" significa no saber algo o no tener noticia de algo, nunca "hacer caso omiso de alguien". (Vamos, "pasar" de él.) En mi caso, me siento muy satisfecha cuando recibo el ejemplar ya impreso en castellano y al repasarlo veo que son muy, muy pocas las cosas que han tenido que tocar. (Algunas, en ocasiones, son más por preferencias del corrector que por existir error en la composición de la frase.) Tengo entendido que cuando revisan mi traducción tardan menos que en otros casos (un par de semanas). En cuanto al resto del proceso, lo ignoro. Si queréis saber algo sobre ello tendréis que preguntar a la editorial. 4. ¿Cómo cayó en tus manos La Rueda del Tiempo? / 5. Teniendo en cuenta que comenzaste con La Rueda del Tiempo en el cuarto volumen, seguramente tuviste que leer los tres primeros. ¿Qué te parecieron? ¿qué opinas de la saga de la Rueda hasta el momento? La Rueda del Tiempo llegó a mis manos en una época en la que mi trabajo habitual en las series Dragonlance y Reinos Olvidados tuvo un parón de meses. Me llamaron, comentándome que se ponía de nuevo en marcha una serie de la que ya se habían publicado tres volúmenes hacía tiempo, que me los enviaban, en inglés y en castellano, y que informara cuanto antes si me interesaba. Recuerdo que era verano. Cogí el volumen 1 y empecé a leer. Y no lo pude dejar. Me pareció que era la obra de narrativa fantástica que más se acercaba al legendario Señor de los Anillos en cuanto a la cuidada estructura de la historia, su sólida base en un pasado remoto, su estudio profundo del carácter de los personajes. Es decir, no todo se limitaba a batalla sangrienta tras batalla sangrienta. Ahora, al cabo de varios libros traducidos, la veo como si alguien de nuestro mundo hubiera decidido relatar, por ejemplo, la Segunda Guerra Mundial, pero comenzando a estudiar el pasado de cada país con las peculiaridades de su gente y su historia, llegando a los años inmediatamente anteriores al conflicto y deteniéndose en esas personas relevantes en el devenir de lo ocurrido posteriormente, con sus intereses nacionales o personales, de todos y cada uno de los países que luego entraron en conflicto. Y en medio de todo, un "cordero de Dios" que ha de ser sacrificado. Y espero no herir la sensibilidad de nadie con este comentario. Ciertamente, el comienzo fue arduo; tuve que leerme los tres libros (al tiempo que iba pasando hojas en los ejemplares del inglés) e ir tomando notas de traducciones de nombres, características de personas, frases que se repetían, etc. Fue un mes y pico de muchas horas de trabajo. Creo que con lo anterior ya he contestado lo que opino de la saga, ¿verdad? Un saludo a todos los seguidores.
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