 Loial escribió: En el Principio fue La Oscuridad es una de esas novelas con las que a veces los lectores más ávidos tenemos intuiciones especiales. Sabemos que tienen algo especial, algo que nos atrae irremisiblemente incluso antes de iniciar el rito literario de abrir las paginas del libro y sumergirse en su lectura. A veces, como ocurre con todas las intuiciones, nos sentimos defraudados ante nuestras expectativas iniciales, y a veces, como me ha sucedido al leer la novela de R. Scott Bakker, nuestras expectativas se ven colmadas más allá de lo que en un principio esperábamos. En el Principio fue La Oscuridad es una espléndida novela de fantasía épica, pero al igual que las novelas que ayudan a marcar un punto de inflexión en los géneros literarios a los que se adscriben, es algo más; es una honda reflexión sobre la naturaleza humana en torno al "eterno" conflicto entre Fe y Conocimiento. Una novela que a través de la épica fantástica nos ayuda a reflexionar sobre nuestro propio pasado (Las Cruzadas y las llamadas Guerras Santas), pero que también nos ayuda a vislumbrar con más claridad nuestro propio y reciente presente marcado por el terrible conflicto de culturas y religiones con el que hemos iniciado el siglo XXI. En el Principio fue la Oscuridad es la primera novela de la Trilogía Príncipe de Nada que a su vez está enmarcada en un proyecto literario más amplio del autor, una serie llamada El Segundo Apocalipsis. De todo ello hablaremos con mucho más detenimiento en este artículo, pero no quiero terminar esta breve introducción sin hacer hincapié en que además del indudable trasfondo cultural e ideológico que subyace en la novela, es ante todo una estupenda novela de Fantasía Épica, que une la mejor tradición del género heredada de Tolkien en lo que respecta a la creación de mundos fantásticos junto al talento y la habilidad de Frank Herbert en su mítica Dune a la hora de introducir elementos sociológicos, políticos y religiosos en la narrativa de ficción, todo ello desarrollado con un estilo propio por R. Scott Bakker que logra hacer disfrutar al lector habitual de la fantasía y abre las puertas a que otros lectores, ajenos al género pero dispuestos a descubrir novelas de calidad, encuentren una más que atractiva opción en este libro.
Apartados del Artículo: El Autor El Mundo de Eärwa La Trama Análisis de los Personajes Análisis de En el Principio fue La Oscuridad Enlaces de Interés El Autor R. Scott Bakker nació el 2 de febrero en Simcoe, Ontario, Canadá. En 1986 fue a la Universidad de Ontario Occidental donde se licencio en Lengua Inglesa y Literatura, tras terminar un curso de dos años de Postgrado sobre "Teoría y Critica" se traslado a Nashville en Tennessee para realizar un doctorado en Filosofía en la Universidad de Vanderbilt, en el año 2000 regresó a London (Ontario) para completar su Tesis Doctoral llamada "Verdad y Contexto". Aun vive allí con su compañera Sharron y su gata Scully. En sus comienzos el hecho de escribir era simplemente un hobby, una manera de relajarse trabajando en algo productivo mientras continuaba sus estudios y su formación. Ante la insistencia de un amigo finalmente envió a un agente literario de Nueva York el manuscrito de En el Principio fue La Oscuridad, que vendió los derechos de la novela a la editorial Penguin de Canadá. A partir de ahí el crecimiento del fenómeno literario de la obra de R. Scott Bakker ha ido paulatinamente aumentando, su obra se publicó a lo largo del 2005 en los EE.UU., Francia y España (entre otros países) alcanzando un amplio reconocimiento de público y crítica, pasando de ser un autor de culto a una de las grandes esperanzas de crecimiento del género. Es por tanto un claro ejemplo de un autor que va despertando el interés de los lectores a través del boca a boca y que cada vez va adquiriendo más reconocimiento por su obra. Posiblemente estemos ante uno de los autores que vaya a protagonizar el interés editorial y de los lectores en los próximos años debido a la calidad de su trabajo y sus interesantes propuestas. Novelas: - En el Principio fue La Oscuridad (The Darkness that Comes Before. 2003) - El Profeta Guerrero -en castellano en abril del 2006- (The Warrior Prophet. 2005) - The Thousandfold Thought (Se publica en inglés en los próximos meses del 2006) - Neuropath. Novela de temática diferente a la serie "El Segundo Apocalipsis" en la que esta ahora trabajando el autor. - The Aspect Emperor (Orbit ha contratado a R Scott Bakker para la edición de los dos siguientes libros de la serie del Segundo Apocalipsis. Aun no hay fecha de publicación en inglés) El Mundo de Eärwa Si es sólo después cuando entendemos lo que ha sido antes, entonces no entendemos nada. Así pues, definamos el alma como sigue: lo que precede a todo. AJENCIS, El tercer analítico de los hombres Durante más de veinte años, R. Scott Bakker ha venido desarrollando las ideas de lo que se convertiría en Eärwa, el mundo donde se desarrolla la acción narrada en las novelas de El Segundo Apocalipsis. Con su imaginación el autor ha creado un complejo mundo lleno de historia, magia, culturas, religiones, filosofías y extrañas criaturas en la mejor tradición de las narraciones míticas que la literatura fantástica ha heredado desde sus orígenes en la rica literatura de Homero o en las narraciones de antiguos textos sagrados hasta la creación literaria de la Tierra Media por Tolkien en la primera mitad del siglo XX . Conozcamos un poco más detalladamente la cultura, la historia y los pueblos que componen Eärwa tal y como aparece En el Principio fue La Oscuridad. Muy poco sabemos de las eras oscuras de Eärwa y lo que sabemos procede los textos sagrados de la Crónica del Colmillo, los primeros escritos en lenguas humanas. A través de ellos sabemos que hasta la ruptura de las Puertas y la migración de las cuatro naciones de Eänna, los hombres de Eärwa, llamados emwama en los escritos del Colmillo, estaban esclavizados por los nohombres y solo hablaban lenguas derivadas de la lengua de sus amos, lenguas que hoy día han desaparecido. Nada se sabe de la historia y lengua de los hombres antes de la Era de esclavitud a manos de los nohombres. La gran historia de los Nombres sugiere en las Isûphiryas que los emwama hablaban la misma lengua que sus parientes del Gran Kayarsus, de ahí que se crea que el Thoti-Ëannoreano es en realidad el primigenio idioma humano. Durante el segundo siglo del segundo milenio en la historia de Eärwa, en pleno apogeo del Imperio del Hombre, cuando reinaban los Grandes Reyes kûniüricos, una terrible guerra y oscuridad se abatió sobre ellos; el conflicto que posteriormente se llamaría el Primer Apocalipsis. El No Dios aliado con El Pueblo de la Guerra, los Scylvendios, con las terribles criaturas llamadas Sranc y los nohombres, arrasaron las tierras de Eärwa hasta que finalmente lograron ser detenidos con la ayuda del hechicero Seswatha. Al norte del continente, bajo las montañas de Yimaleti se alza Golgoterah, en Agongorea, refugio y centro de El Consulto. Hechiceros y generales que sobrevivieron a la muerte del No Dios en el 2155 y que han trabajado durante siglos para propiciar su regreso en un Segundo Apocalipsis. Hoy día, dos milenios después nadie cree que aun existan, se han convertido en el pálido reflejo de una leyenda mítica. Un poco más al sur de Agongorea, pero aun en el lejano norte y manteniéndose desconocida para los habitantes de los Tres Mares (Mar de Meneanor, Mar de Oncis, Mar de Nyranisas), se encuentra la fortaleza de Ishuäl. último refugio de la corte del Rey Anasûrimbor Ganrelka II, Ultimo gran Rey Kûniuri. Allí se refugiaron los dûnyainos huyendo del Apocalipsis y encontrando únicamente vivo a un descendiente de Anasûrimbor, ya que todo el resto de la población había muerto victima de la peste. Durante siglos los dûnyainos se aislaron del mundo convirtiéndose en una secta monástica secreta que ha repudiado la historia y los instintos animales en la búsqueda de una explicación absoluta de los deseos y las circunstancias. Para ello entrenan su cuerpo y su mente, expandiendo hasta limites insospechados su agudeza mental, llegando a controlar y conocer los cientos de pequeños músculos que controlan las facetas de la expresividad humana. Dos mil años después del Apocalipsis, este ha quedado prácticamente en el olvido. Principales facciones de En el Principio fue La Oscuridad: Los Dûnyainos: Orden monástica secreta a los ojos del resto de los hombres que tienen su fortaleza en Ishuäl, en cuyo interior se encuentra el laberinto de los Mil Veces Mil Pasillos. Esta Orden monástica han desarrollado su cuerpo y su mente en busca de un control absoluto. El Consulto: Orden que se cree desaparecida hace siglos formada por Hechiceros y Generales que confabulaban para provocar el regreso del No Dios, Mog-Pharau, y provocar un Segundo Apocalipsis. Escuelas de Hechicería: Surgieron en respuesta a la condena de las Sagradas Escrituras del Colmillo, utilizan artes mágicas muy poderosas y son temidas por sus poderes e independencia de las fuerzas religiosas y seculares. Entre ellas se encuentran: - El Mandato: Escuela Gnóstica fundada por Seswatha en 2156, tras la muerte del No Dios para proseguir la guerra contra el Consulto y proteger las tierras de los Tres Mares del regreso de Mog Pharau. Se caracterizan porque sus miembros reviven cada noche los terribles recuerdos de Seswatha del primer Apocalipsis, lo que los hace mantenerse alerta de la amenaza del Consulto mientras el resto de la humanidad cree que son solo un antiguo mito o que ya han desaparecido definitivamente. Su Magia se basa en la Antigua Gnosis del Norte, lo que hace que sus secretos sean perseguidos por las otras Ordenes de Hechicería. A pesar de su ascendiente en algunos Reinos Humanos, han ido perdiendo progresiva influencia mientras se olvidaba la amenaza del Consulto y únicamente se les respeta por su poderosa Magia. - Los Chapiteles Escarlatas: Es la escuela anagógica más poderosa de los Tres Mares. Además de su magia controlan políticamente el Alto Ainon, manteniendo en el poder civil a reyes títeres. Tienen un larvado enfrentamiento con los Cishaurim desde hace años. - El Saik Imperial: Escuela Anagógica vinculada al Emperador de Nansur. - La Myunsai: Escuela Mercenaria de Hechiceros que vende sus servicios al mejor postor. - Los Cishaurim: Hechiceros-sacerdotes de los fanim, con base en Shime. Se sabe muy poco de las bases de su magia, excepto el inquietante hecho de que los Escogidos no pueden notarla y que es al menos tan poderosa como la de las Escuelas Anagógicas. Los Inrithi Religión basada en los escritos revelados y en la fe del Último Profeta, Inri Sejenus (2159-2202). Es la Fe dominante de las Tierras de los Tres Mares. Sintetizan elementos Politeístas y monoteístas al manifestar que las deidades individuales no son sino diferentes Aspectos de Dios. Las antiguas escrituras del Colmillo son infalibles. Su institución religiosa es llamada Los Mil Templos y tiene su sede en la ciudad de Sumna. Su máximo dirigente espiritual es llamado el Sriah. Tienen un brazo militar llamado los Caballeros Sriah, orden monástica-guerrera fundada en 2511. Entre las naciones de Fe Inrithi se encuentran: - Conriyanos: Nación ketyai situada en el oriente de los Tres Mares fundada tras el colapso del Imperio Ceneiano oriental en el 3372 - Nansur: Pueblo que forman el antiguo Imperio Nansur, actualmente en decadencia pues ha ido perdiendo progresivamente terreno ante los ataques de los kianene. Se consideran herederos del antiguo Imperio Ceneiano. - Galeoth: Nación norsirai del Medio-Norte de los Tres Mares, fundada en 3683 por refugiados de antiguas guerras. - Tydonios: Nación norsirari de los Tres mares orientales. Fundada tras el colapso de la nación ketyai de Cengemis en 3742. - Ainonios: Alto Ainon es la principal nación ketyai de los Tres Mares orientales. Fundada tras el colapso del Imperio Ceneiano en 3372 desde el final de la Guerra Escolástica. Los Fanim Religión estrictamente monoteísta fundada por las revelaciones del profeta Fane (3369-3742) y restringida a los Tres Mares sur occidentales. El corpus esencial de su doctrina está basado en la singularidad y trascendencia de Dios. La falsedad de los Dioses que pasan a ser en lugar de diferentes aspectos de Dios en los Inrithi considerados demonios. Se repudia a los Hombres del Colmillo como herejes y se prohíbe cualquier representación de Dios. Los Kianene La más poderosa nación ketyai de los Tres Mares, se extiende desde la frontera meridional del Imperio de Nansur hasta Ninnamesh. Fundada en la estela de la Jihad Blanca, la guerra santa emprendida por el primer fanim contra el Imperio de Nansur entre 3743 y 3771. A los kianene les apoyan la poderosa Escuela de Hechicería de los Cishaurim. Los Scylvendios El llamado Pueblo de la Guerra, que no ha variado un ápice sus bárbaras costumbres en miles de años. Habitan el Oeste de Los Tres Mares, en las fronteras del Imperio Nansur y lindando con tierras controladas por los Sranc. Antes del primer Apocalipsis su fe era la del Colmillo, pero durante el Apocalipsis combatieron al lado de los Sranc y Mog Pharau, el No Dios. Son poderosos guerreros y se consideran invencibles. Combaten tanto entre ellos como contra los Fanim o los Inrithi. Consideran a aquellos que no son de su pueblo simplemente como ganado, como presas que hay derrotar y destruir. Los Nohombres Llamados también cûnuroi, son un misterioso y antiguo pueblo no humano que esclavizó en los tiempos oscuros a los hombres. Son muy poderosos tanto físicamente como en las artes mágicas. Actualmente dominan a los Sranc. Los Sranc Denominados en la Isûsphiryas como los anyasiri o "aulladores sin lengua", su idioma original es el Aghurzoi. Son unas criaturas terriblemente violentas y sanguinarias que combatieron en el Apocalipsis a las ordenes del No Dios. La Trama Ésta es la historia de una gran y trágica guerra santa, de las poderosas facciones que trataron de poseerla y pervertirla, y de un hijo en busca de su padre. Y como con todas las historias, somos nosotros, los supervivientes, los que escribiremos su conclusión. DRUSAS ACHAMIAN, Compendio de la Primera Guerra Santa. En el Principio fue La Oscuridad es una novela de "capas", de varios niveles que se superponen, tanto en el plano narrativo de la historia, en los intereses de los personajes como en el marco de los hechos que se narran en la trilogía Príncipe de Nada y más allá, en la serie del Segundo Apocalipsis. Y por supuesto, en la pléyade de significados que nos proporciona la ficción de la novela, en confrontación con el contexto social y cultural de nuestros tiempos y que permite al lector reflexionar sobre cuestiones muy interesantes de nuestra historia real y de nuestra actualidad. A la hora de analizar los personajes, sobre todo al comentar y analizar la novela, entraremos a desarrollar estos diferentes planos y sus significados. Ahora voy simplemente a tratar de poner sobre el tablero un marco de referencia que permita al lector del artículo comprender el punto de salida de la novela sin que se desvele nada esencial. De esta manera podrán leer sin problemas este resumen de la trama tanto aquellos que hayan leído la novela como los que tengan curiosidad por conocer cuál es su contenido. Han pasado dos mil años desde el ya olvidado Primer Apocalipsis y las tierras en torno a los Tres Mares hierven de agitación. Ésta es la historia de un terrible conflicto impregnado de fanatismo religioso; la lucha por recuperar lugares santos que los fieles de una religión creen tener derecho a poseer y se encuentran en manos de los fieles de otra religión. Por supuesto se trata de una lucha por el poder y la supremacía, tanto en el plano político como geográfico de los Tres Mares, entre el Imperio Nansur y sus enemigos durante siglos, los Fanim. Una lucha por el poder entre las naciones aliadas en el bando Inrihi en su cruzada por recuperar los Santos Lugares. En el plano de la Religión, una lucha por la supremacía entre los Inrithi y los Fanim, una lucha de las Escuelas de Hechicería que utilizan esta Guerra Santa para saciar su propia lucha por el Poder y la supremacía, o por servir sus intereses particulares. Pero todos estos elementos del tablero estratégico son solo piezas de un juego mucho más complejo, en el que los personajes principales y las propias naciones y religiones se mueven a oscuras de algo mucho más importante, puesto que los hechos narrados en En el Principio fue La Oscuridad son aquellos que llevaron a la Guerra Santa entre los Inrithi y los Fanim por la posesión de la sagrada ciudad de Shimeh... pero esto es solo la punta del Iceberg, ya que esta novela trata sobre todo del comienzo del Segundo Apocalipsis, de las primeras señales del posible regreso del No Dios, Mog-Pharau, que hace dos mil años asoló Eärwa. La historia comienza en la secreta fortaleza de los dûnyainos, en Ishüal, donde son acosados por sueños lanzados por Anasûrimbor Moënghus, antiguo miembro de la Orden que les dejó hace tiempo. Esos sueños, intolerables para los monjes que rehuyen cualquier contacto con el mundo exterior y cualquier intervención que les relacione con la historia que transcurre más allá de los muros de su fortaleza, exigen la presencia del hijo de Moënghus en Shimeh. Debido a ello, Anasûrimbor Kellhus, es el segundo miembro de la orden que tras siglos de reclusión abandona Ishüal. Marcha en busca de su padre. Los Anasûrimbor son los descendientes directos de los grandes reyes que gobernaron en Los Tres Mares durante el Primer Apocalipsis y que se enfrentaron al No Dios, pagando un terrible precio. A través de su camino a Shimeh, Ciudad Santa de la fe Inrithi en poder de los Fanim, Kellhus irá descubriendo muchas cosas de la fragilidad y la débil voluntad de los seres humanos, a los que con su formación y disciplina le resultara muy fácil manipular para servir a sus propios intereses. En su camino se encontrará también con las terribles criaturas llamadas Sranc que viven para cazar y matar hombres y también con sus amos, los antiguos y poderosos nohombres. Pero también encontrará en su camino hacia Shimeh una agitación y un conflicto latente como hacia siglos no se veía en Los Tres Mares. La Guerra Santa esta a punto de estallar, y esto parece interponerse en su camino al reencuentro con su padre, pero si es necesario, Kellhus, en su análisis de las infinitas probabilidades de los hechos causales, habrá de decidir si este conflicto de los débiles humanos, que carecen de su formación y disciplina, es solo una pieza más que pueda serle de utilidad. Mientras Kellhus sigue su propio camino, El Mandato percibe que hay algo más en el aire que la nueva Guerra Santa que está a punto de ser convocada por el nuevo y poderoso Sriah de los Inrithi. Un misterioso personaje que ha aparecido de la nada, llamado Maithanet y que se ha convertido en el Sriah de los Mil Templos en muy poco tiempo, haciéndose con las riendas de la Iglesia y agitando a los fieles de las naciones Inrithi. Pero el Mandato, que cada noche revive en pesadillas la terrible tragedia del Primer Apocalipsis tal y como lo vivió su fundador Seswatha, cree que el Consulto puede estar detrás de los acontecimientos que se están desarrollando. A pesar de que hace más de trescientos años que el ancestral enemigo no ha dado señales de vida y que las naciones cada vez se burlan más de la tarea que El Mandato se ha arrogado de defender Eärwa de un Segundo Apocalipsis, El Mandato decide enviar a uno de sus miembros, un Maestro hechicero que hace de espía a investigar los hechos en Sumna, sede de Los Mil Templos y del Sriah. El elegido no es otro que Drusas Achamian, un Maestro del Mandato que a pesar de los sueños que cada noche le atormentan ha llegado a dudar de la Misión del Mandato y de si El Consulto aun existe. Atormentado por los medios empleados por su Escuela, aun cuando los fines fueran los adecuados... se le pide que traicione a un antiguo y querido alumno, que actualmente es un sacerdote Inrithi, si con ello puede obtener la información que El Mandato desea obtener. En el Imperio de Nansur, que se encuentra en decadencia desde hace decenas de años, perdiendo terreno día a día ante el empuje de los infieles Fanim, creen que la Guerra Santa proclamada por Maithanet para recuperar Shimeh, lugar santo del Último Profeta en manos de los infieles, puede serles de utilidad para recuperar antiguas glorias. Para ello el Emperador utiliza a su sobrino y heredero -que a su vez ansía también el poder de la Corte-, como instrumento. Ikurei Conphas, un genio militar como el Imperio no conocía hace siglos se lanza a una campaña militar contra El Pueblo de la Guerra, los Scylvendios a los que nunca antes habían derrotado. Mientras en la Corte de Momemn, el Emperador intriga y presiona a las diferentes naciones Inrithi que envían sus miles de tropas, para garantizar la gloria de su sueño de un Imperio Renacido. Tendrá que enfrentarse e intentar aprovecharse del fervor religioso y las propias ambiciones de otros lideres del resto de naciones. A este conflicto se unen los Chapiteles Escarlatas, la más poderosa Escuela de Hechicería, que tiene un enfrentamiento larvado con los sacerdotes hechiceros de los Fanim, los cishaurim. A pesar del odio y desdén de la institución religiosa hacia las Escuelas, en esta ocasión parecen encontrar un lugar común, aunque cada uno defienda intereses diferentes. Pero todo esto, y algunos elementos más, son solo fichas de un tablero en el que no sabemos quién realmente está jugando y qué se está jugando. ¿Ha vuelto El Consulto? ¿Tiene algo que ver en estos acontecimientos? ¿Cual es el papel de Anasûrimbor Moeghüs? ¿Qué se está jugando realmente en este juego y que papel tiene la Guerra Santa? Mientras esto sucede, por el tablero se van moviendo personajes como Esmenet, una prostituta enamorada de Achamian; Cnaiür, un bárbaro scylvendio en busca de la salvación personal a través de la venganza; una esclava cortesana... y otros personajes, todos ellos al arbitrio de poderosos intereses y bajo el poderoso influjo de ese enigmático personaje llamado Anasûrimbur Kellhus. Análisis de los Personajes Hay tres, y sólo tres, clases de hombres en el mundo: cínicos, fanáticos y Maestros del Mandato. ONTILLAS, Sobre la locura de los hombres. Una de las cosas que más gratamente me ha sorprendido de la novela ha sido la fuerza en el dibujo de los personajes. El autor demuestra una gran habilidad en transmitirte las vivencias de los mismos, y logra algo realmente complicado: marcar a cada uno con tantas capas de personalidad, al igual que realiza con lo misma historia, que mientras más lees acerca de las acciones y motivos de un personaje más vitalidad este adquiere. Las acciones de cada personaje aparecen marcadas por sus vivencias y su personalidad, y como personajes "reales", son siempre complejas. No están nada claro los estereotipos, por ejemplo Cnaiür podría parecer simplemente a primera vista un personaje violento y bárbaro, pero todas sus acciones se muestran coherentes en su marco cultural de referencia. El autor es capaz de hacernos ver, que al igual que a nosotros nos resulta complicado entender el sentido del honor, las acciones y la vida de un héroe Homérico, tan alejado de nuestra cultura y nuestros valores, a las demás civilizaciones les resulta tan complicado entender las motivaciones de una cultura tan ajena a la que han simplificado como salvaje y violenta. Lo realmente curioso, y así me sentía mientras leía sobre el personaje, es cómo a pesar de mi rechazo instintivo a varias de las violentas acciones de Cnaiür -como la brutalidad que demuestra dando muerte a toda la familia de un enemigo de su tribu-, no dejaba de entender al personaje atormentado dentro de su propio marco de referencia. Todos los personajes aparecen -como nosotros en nuestra vida- prisioneros de sus pasiones, ambiciones, dudas, contextos, sociedad... todos excepto Kellhus, claro, pero es que éste es un personaje especial, como pocos me he encontrado en una obra de fantasía. No podía dejar de leer las páginas en las que aparecía, fascinado por su personalidad y sus acciones, casi tanto que a veces me preguntaba si el personaje no me manipulaba a mi como manipulaba y utilizaba a los personajes con los que se iba cruzando. Normalmente en este tipo de lecturas suelen atraernos los estereotipos, ya sea el bueno "superpoderoso" que es muy hábil con la espada o la magia, ya sea ese personaje malvado que en el fondo tiene buen corazón, o aquel personaje atormentado que mezcla acciones buenas o malas en búsqueda de la redención. Pero Kellhus es... diferente, es amoral, como amoral es el concepto tan comúnmente mal entendido del superhombre nitzscheano. No actúa por bondad o maldad, o por la fuerza de sus pasiones. Se sitúa por encima de ellas, en tanto se sitúa por encima de cualquier pasión o cualquier marco de referencia cultural que pueda aprisionar a los hombres, y desde ese punto de vista de águila, les conoce y cuando se llega a conocer las ultimas motivaciones humanas de los personajes con los que se cruza, estos pasan a pertenecerle. Aun así hay algunas preguntas sobre este personaje y otros que habrán de ser respondidas en las próximas novelas. Estoy deseando leer más sobre su evolución y sus acciones, incluida la manera que tiene Kellhus de "ver" el mundo, pues para el todo es nuevo, pero a su vez todo es conocido. Veamos ahora algunos de los principales protagonistas de En el Principio fue La Oscuridad: - Anasûrimbor Kellhus: Hijo de Anasûrimbor Moënghus, descendiente de los antiguos reyes de kûniuri. Fiel representante de las habilidades intelectuales casi sobrehumanas de los dûnyainos, gracias al perfecto control que ejercen sobre su cuerpo y su mente, al dominio total de las pasiones y al control de las probabilidades. El control del proceso de casualidad les permite vislumbrar y controlar los acontecimientos más allá de las pasiones que dominan a los seres humanos. - Anasûrimbor Moënghus: Padre de Kellhus, abandonó a los dûnyainos hace varios años. Sólo le conocemos a través de la impronta que sus manipulaciones han dejado en las tierras y las personas que ha conocido antes de desaparecer en Shimeh, donde parece encontrarse. - Anasûrimbor Gsanrelka II: Ultimo rey kûniuri que sobrevivió al Apocalipsis refugiándose en Ishuäl. - Cnaiür: Caudillo scylvendio de la tribu Utemot, gran guerrero que sin embargo es despreciado por su propio pueblo ya que le acusan de haberse sometido a los deseos de un extranjero como Anasûrimbor Moënghus y conspirar con él para asesinar su propio padre. - Skiötha: Padre de Cnaiür. Su muerte marcó profundamente a su hijo, producto de la manipulación a la que fue sometido por Anasûrimbor Moënghus. - Esmenet: Prostituta Sumni, amante de Drusas Achamian. Otro personaje central en la novela, más importante de lo que en un principio parece ya que a través de ella el autor nos ofrece un punto de vista mas "neutral" de otros personajes como Drusas Achamian y de las motivaciones de las Escuelas. Personaje marginal por su condición social, que no se resigna a ello. - Serwë: Bella concubina Nymbraciana, unida de una manera muy extraña al destino de Cnaiür y de Kellhus. - Drusas Achamian: Maestro - Espía del Mandato. A pesar de revivir cada noche en sus pesadillas los acontecimientos del Primer Apocalipsis, se mantiene cada día más escéptico sobre la naturaleza de la misión de su Escuela, pues duda de la existencia aun del Consulto, ya que no ha habido noticias sobre ellos hace muchas decenas de ellos. Además discrepa de los medios de su Escuela. Es un personaje clave en la novela. Representa el "escepticismo" del conocimiento frente a la certeza de la fe. - Leweth: El primer humano con el que se encuentra Kellhus en su peregrinar desde la fortaleza Ishuäl. A través de la manipulación de su personalidad empezamos a comprender las capacidades intelectuales de Kellhus... y su sangre fría. - Nautzera: Antiguo miembro del Quórum de El Mandato. - Simas: Miembro del Quórum de El Mandato y antiguo profesor de Drusas Achamian. - Seswatha: Poderoso hechicero que lideró la guerra contra el No Dios durante el Primer Apocalipsis junto a los antiguos reyes Kûniuri. Fundó El Mandato para continuar la lucha contra el Consulto tras la muerte del No Dios. A través de los sueños, los miembros de El Mandato reviven noche tras noche los hechos que acontecieron durante el terrible Primer Apocalipsis. - Eleäzaras: Gran Maestro de los Chapiteles Escarlatas. - Geshrunni: Soldado esclavo al servicio de los Chapiteles Escarlatas. Se siente amargado por su suerte. - Maithanet: Sriah de los Mil Templos. Suma autoridad de la fe Inrithi. Nadie sabe como ha podido acceder al cargo en tan poco tiempo. Muestra una gran carisma y unas grandes dotes de persuasión. - Paro Inrau: Antiguo discípulo de Drusas Achamian. Tenia las dotes para ser Hechicero de El Mandato, pero su fe religiosa y el desencanto en los medios de El Mandado hicieron que les abandonara ayudado por su maestro que no deseaba para el la suerte que su Escuela reservaba a los desertores temerosos de que desvelasen el más insignificante de sus secretos. - Incheiri Gotian: Gran Maestro de los Caballeros Sriah. - Curtias Sarcellus: Primer -Caballero Comandante de los Caballeros Sriah, brazo armado del Sriah de los Inrithi. - Nersei Proyas: Príncipe Coronado de Conriya. Antiguamente fue uno de los alumnos más querido Drusas Achamian, debido a un acuerdo de su familia con El Mandato para proporcionar tutores. Se fue alejando de su maestro a medida que su fe en el Colmillo -y sobre todo su devoción por Maithanet- fue acrecentándose. - Krijates Sinemus: Mariscal de Attrempus, fue maestro en las artes de la guerra de Nersei Proyas. Es amigo de Drusas Achamian. - Nersei Calmemunis: Primo de Nersei Proyas, Príncipe Coronado de Conriya. Enemistado con su primo fue uno de los desencadenantes y dirigentes de la llamada Guerra Santa Vulgar. - Ikurei Xerius III: Emperador de Nansur. Sueña con recuperar los territorios y la gloria perdidas durante sus decenas de años de combate con los fanim. No le importa en absoluto aprovechar la oportunidad de la Guerra Santa para que sirvan a sus propios interés. Astuto y cruel. - Ikurei Comphas: Exalto-General de Nansur, sobrino y heredero del Emperador que ha demostrado tener una habilidad militar como hacia siglos no se veía en el Imperio. Mantiene una relacion tirante con su tío y Emperador, aunque ambos no pierden como perspectiva el común deseo de refundar el Imperio y volver a glorias pasadas. - Ikurei Istriya: Madre del Emperador, que sin embargo conspira para poner en el trono a Ikurei Conphas. - Skeaös: Anciano Primer Consejero del Emperador. Su influencia se ha hecho sentir durante décadas en las decisiones políticas del Imperio. - Hoga Gothyelk: Conde de Agansanor y líder del contingente Tydonnio - Coithus Saubon: Principe de Galeoh y líder del contingente de ésta nación norsirai - Chepheramunni: Rey-regente del Alto Ainon y líder del contingente Ainon .Recordemos que quien realmente gobierna el Alto Ainon son los Chapiteles Escarlatas - Skaiyelt: Príncipe de Thunyerus y líder del contingente thunyero. Sus tribus solo recientemente se han convertido al inrithismo y como suele suceder con los recientes conversos a una causa se ven en la necesidad de mostrar mas fervientemente su fanatismo. - Kascamandri: Padirajah de Kian. - Skaras: Sapatishah-gobernador de Shigek. Tiene una especial relación con Ikurei Conphas, quien fue su rehén durante algunos años. - Mallahet: Poderoso hechicero de los cishaurim. Análisis de En el Principio fue La Oscuridad ...pese a que confraterniza con el hombre, la mujer y los niños, pese a que yace con bestias y se burla de sus semilla, nunca será tan licencioso como el filósofo, que yace con todas las cosas inimaginables. INRI SEJENUS, Maestros,36,21, El tratado Hay dos maneras de afrontar la lectura de En el Principio fue la Oscuridad, porque hay claramente dos planos de referencia en los sentidos que la misma despierta. El primero y más evidente es disfrutar de su lectura como una más que entretenida novela de fantasía épica; encontramos un mundo mimado por la imaginación del autor en la mejor tradición del género, cuidando mucho la creación de un trasfondo histórico-mítico de miles de años que sostiene con credibilidad las culturas y naciones que vemos desenvolverse en la novela. Encontramos magia, con una hábil descripción de los hechiceros y sus Escuelas. Por supuesto no pueden faltar extrañas criaturas y poderosos seres míticos, ajenos a la naturaleza humana. Hay hábiles guerreros y hay terribles conflictos y guerras a los que se añaden suficientes dotes de intrigas políticas que enriquecen la trama. Sobre el tablero están pues, todos los elementos que han configurado el género que hoy día conocemos como Fantasía Épica y que tanto hace disfrutar a los aficionados. Desde este punto de vista creo que esta novela es una de las mejores publicadas en los últimos años, compleja en el estilo narrativo, con atractivos personajes, muy diferentes entre sí. Lo suficiente para llamar la atención sobre la pléyade de alternativas más "normales" que en los últimos tiempos asolan las estanterías de las librerías. Y además hemos de tener en cuenta que En el Principio fue La Oscuridad es sólo la puesta en escena. Quien haya disfrutado con la magia, la acción y la épica de la novela no podrá dejar de entusiasmarse con lo que se le viene encima con el desarrollo de los acontecimientos en El Profeta Guerrero, segunda novela de la trilogía. Y no hay duda de que el autor escribió la novela pensando en los aficionados a la Fantasía Épica, pues como deja ver en la entrevista de la que disponéis en el artículo inmediatamente anterior, el mismo autor siempre se ha sentido orgulloso de ser aficionado al género y de escribir novelas de fantasía épica, al fin y al cabo como se define el mismo es solo un "escritor de fantasía épica perdedor". Pero no es este plano el que más me ha hecho disfrutar de la novela. Si únicamente hubiera encontrado este tipo de entretenimiento, sin duda hubiera pasado buenos y agradables momentos, lo que me suele pasar con cierta frecuencia ya que me encanta la fantasía, y por supuesto la fantasía épica. Pero lo que me ha hecho entusiasmarme con la novela es que he encontrado mucho más; una honda reflexión sobre conceptos esenciales para comprender la naturaleza humana, una reflexión sobre los conceptos de Verdad, de conocimiento, de Fe, sobre la religión y también una reflexión sobre nuestra propia historia pasada y nuestro propio presente. Porque más allá del marco mítico con que el autor ha revestido la novela, encontramos desnudos referentes que solo están unos siglos lejos de nuestra historia actual. Cómo no reconocer en la Guerra Santa y su fanatismo, el nuestro propio que llevó al terrible y estéril conflicto de las Cruzadas en el medioevo. Cómo no reconocer en la Guerra Santa Vulgar narrada en el libro, la manipulación que desde los poderes de los grandes reyes y de las instancias eclesiásticas se utilizó con el pueblo llano y que llevó a la muerte y esclavitud de miles de inocentes. Y cómo no reconocer en las intrigas políticas y las luchas de poder internas de la propia facción Inrithi, las luchas y desencuentros que llevaron a las naciones occidentales a aumentar la tragedia y el sin sentido de las sucesivas cruzadas. Todo eso está desarrollado de manera inteligente. Pero hay mucho más. El autor ha pretendido no contarnos, sino proporcionarnos de forma directa la manera en la que se crea un Profeta. Desde luego alejado de todo orden sobrenatural, indagando en los mecanismos psicológicos de la naturaleza humana que permite que el fanatismo se apodere de la voluntad de cientos de miles de personas. Y el autor también reflexiona sobre el concepto de Verdad, sobre la apropiación absoluta del mismo, sobre la aplicación dogmática de las propias normas y el desprecio de aquellas que nos son ajenas. El autor nos está hablando del conflicto de culturas y civilizaciones que estamos viviendo hoy día en nuestras propias carnes y sobre el que aun estamos indecisos sobre su futuro desarrollo. En pues, una novela clásica de fantasía épica pero a su vez es mucho más. Pocos personajes he visto desarrollados como el de Esmenet, la prostituta de Sumna. Personaje que el autor utiliza para ofrecernos una visión más distanciada de los intereses políticos que se encuentran dentro del gran juego del poder de las naciones y las Escuelas de Hechicería. Aquí no tenemos al típico personaje femenino que es poco más que una excusa para introducir elementos sensuales (o sexuales) que atraigan a un público adolescente. Es un personaje mucho más complejo, porque el autor en una de las cosas que más destaca es en hacernos ver las motivaciones de las acciones de los personajes. Quizás en otro autor un personaje como Esmenet se hubiera disuelto como un azucarillo; aquí no. La fortaleza de esta mujer -dentro del terrible patetismo de su vida como paria social-, sus relaciones afectivas, enriquecen mucho al personaje, de tal manera que me parece esencial para comprender uno de los ejes de la novela, a pesar de no ser a priori una de los principales centros sobre los que gira la trama, como podrían ser Achamian, Kellhus o Cnaiür. El proyecto de El Segundo Apocalipsis sin duda es de una ambición literaria y de un complejidad que pocos autores hoy día deciden afrontar. En primer lugar tenemos la Trilogía Príncipe de Nada que narra los acontecimientos que sucedieron veinte años antes del Segundo Apocalipsis y se centra en la terrible Guerra Santa que fue elemento central en los acontecimientos. El Segundo Apocalipsis se desarrollará en lo que posiblemente serán dos duologías cuyo títulos de momento son "The Aspect Emperor" y "The Book that shall not be named". Pero centrándonos en la Trilogía Príncipe de Nada, que se mantiene por si misma argumentalmente; los grandes ejes narrativos en los que el autor se centran son los siguientes: - Narrar con gran realismo psicológico todo lo que envuelve a la Guerra Santa, de tal manera que ésta se convierte en un personaje en sí mismo. En El Profeta Guerrero el autor adoptará, al narrar los terribles conflictos, un punto de vista "omnisciente" en tercera persona (que reconoce inspirado en el espléndido libro de Harold Lamb sobre la Primera Cruzada Iron mens and iron saints). Sobre todo asistiremos con detalle y "realismo" a todo aquello que envuelve un conflicto tan brutal que enfrenta a los hombres por sus creencias, y asistiremos a ello observando ya sea el terrible precio pagado por la manipulación del fanatismo religioso, como el disfraz de los intereses puramente políticos de obtención de poder, disfrazados de "buenas intenciones" al amparo de la fe. - Explorar qué mueve a los seres humanos en situaciones tan extremas. Para el autor, la voluntad que nos hace actuar suele estar marcada por las pasiones, por los deseos, por las creencias que en muchos casos se convierten en marcos de referencia absolutos, y suele ser por esto por lo que las grandes tragedias suceden en estos acontecimientos. Y sin duda la Épica que acompaña a este tipo de fantasía, es un instrumento muy poderoso para que el narrador (como ya demostró en sus tiempos Homero) ponga sobre el tablero todos estos elementos, los desarrolle y a su vez permita que el lector se sienta parte del desgarrador conflicto, que ame y luche con los personajes, que se deje devorar por las mismas pasiones, por la fragilidad de la vida y el destino humano... y quizás también con la esperanza de que el lector reflexione más allá de sus pasiones, de sus deseos y de sus creencias y acepte la inevitable pluralidad que abarca nuestro mundo y el eterno proceso nunca terminado de búsqueda de verdades más allá de certezas absolutas, siempre un interminable proceso de aprendizaje y revisión. Ya hemos hablado con anterioridad de los diferentes planos que encontramos en la novela, el Segundo Apocalipsis como marco referencial, aun algo intangible, la Guerra Santa, con el enfrentamiento de naciones unidas y divididas por sus diferentes marcos de creencias religiosas; el ascenso y el funcionamiento psicológico de los llamados Profetas, la descarnada lucha por el poder político en las naciones, por el conocimiento en las Escuelas, que desvirtúa aun más las pasiones utilizadas para llevar a los hombres a la Guerra Santa. Y por supuesto, no dejan de tener interés planos aparentemente mucho menos "épicos", pero igualmente interesantes; la pasión por la vida y el conocimiento de una paria social como Esmenet, de la que ya he hablado; la lucha entre el deber y el amor de Achamian, la duda y el escepticismo inherente a los hombres que abogan por el conocimiento, siempre provisional, frente la certeza de la Fe y las creencias, cuyo timón son las pasiones más instintivas frente a la razón . Cnaiür, tan extraño en sus salvajes costumbres para el resto de "civilizadas naciones" y que a pesar de la crudeza de sus acciones nos hace pensar en quiénes son los verdaderos bárbaros. Agobiado y atrapado entre el odio por la conciencia de haber sido terriblemente manipulado y sin embargo a su vez atrapado por la fascinación de quien realmente ha aprendido a ver en nuestro interior. Y por supuesto, Kellhus, tan ajeno a los deseos y las absolutas certezas, pero no menos frágiles que adoptan los hombres "comunes", capaz de controlar sus voluntades simplemente por el hecho de conocer sus intimas motivaciones. Todo ello y más, enmarcado en ese conflicto épico que une el pasado del Primer Apocalipsis, el presente de la Guerra Santa y el futuro por venir de un Segundo Apocalipsis. No quiero dejar pasar uno de los aspectos de la novela, del estilo narrativo del autor, que más me ha llamado la atención; estamos acostumbrados a que hoy día haya sexo y violencia por doquier en las novelas, en muchas ocasiones sin venir especialmente a cuento y más como un reclamo para atraer a un determinado tipo de lector. Sin embargo, Bakker ciertamente introduce sexo y cruda violencia en la mejor tradición de otros autores que han sabido hacer que este recurso se ponga al servicio de la narración, y no aparezca como una mera excusa. De hecho, lo que más me asombró como lector fue darme cuenta del distanciamiento que el autor era capaz de provocar a la hora de narrar actos atroces, como la violación de una esclava capturada, por parte de uno de los personajes principales. O la carnicería que se produce por causa de una venganza de Cnaiür. Todo ello sin que el autor juzgue desde nuestra moralidad estas acciones. Desde luego nos siguen pareciendo repugnantes, pero no contamina la creación del personaje con un punto de vista moral a vista de pájaro. Desde luego las batallas (y eso que las principales las veremos desarrollarse en El Profeta Guerrero) están muy logradas. Un punto y aparte merece también a este respecto el personaje de Kellhus. Su amoralidad resulta fascinante, y no es nada fácil lograr un personaje atractivo con estas cualidades, más aun con lo que estamos acostumbrados en el género. El desarrollo de Kellhus como personaje, tan endiabladamente listo y al margen de las convenciones y reglas sociales y morales humanes merecería por sí mismo el elogio al talento del autor. Antes de finalizar estos comentarios voy a entrar en algunos aspectos muy particulares que creo pueden ayudar a comprender mejor la novela. Por ejemplo, para explicar algo más de la personalidad y las dudas del personaje de Drusas Achamian, al que el autor dibuja como un hombre amante del conocimiento, y por lo tanto lleno de dudas y escepticismos, marcado por su fracaso con sus dos más queridos discípulos, a los que intentó inculcar su propia visión y que acabaron en manos del fanatismo religioso, precisamente lo más alejado de sus enseñanzas. Un tormento que se refleja en estas palabras de la página 45 "(...) había ganado, y lo había hecho como siempre lo hacen las putas, sin comprender por qué. A fin de cuentas, los espías y no eran muy distintos de las putas. Y los hechiceros, todavía menos . (...). Drusas Achamian se da cuenta que en su oficio de Espía al servicio del Mandato el mundo ha ido adoptando cada vez una visión más unidimensional, más estrecha. Ha terminado por traicionarse a si mismo, como sus discípulos traicionaron sus enseñanzas. Ahí resultan muy reveladoras las reflexiones de su discípulo, convertido en sacerdote Inrithi, cuando piensa en lo que ha ganado para sí mismo: "Todo. Lo había ganado todo. fe por conocimiento, sabiduría por astucia, corazón por intelecto". El conflicto antagónico entre Fe ciega y absoluta y la incesante búsqueda de conocimiento guiado por la Razón, esta claramente reflejada en la contraposición entre los personajes de Achamian y Maithanet y reflejada en estas palabras de la página 79: "Maithanet portaba una plaga cuyo principal síntoma era la certidumbre. Cómo Dios podía ser equiparado con la ausencia de dudas era algo que Achamian nunca había comprendido. Después de todo, ¿Qué era Dios sino el misterio que todos ellos portaban consigo? ¿Qué era la duda sino una forma de morar en el interior del misterio?". Otro personaje muy interesante que seguir es Cersei Proyas, el Príncipe antiguo pupilo de Achamian, convertido ahora en uno de los más fieles seguidores de Maithanet. A través del personaje es fácil seguir las huellas que convierten a un hombre instruido en alguien fácil de manipular bajo la certeza absoluta de una creencia. Y no es muy difícil ver el reflejo de muchos nobles de nuestra propia historia de las Cruzadas (¿es tan complicado llevar eso a hoy día con aquellos que participan en un bando u otro en terribles y sangrientos conflictos llevados únicamente por la certeza absoluta de que Dios esta de su parte?), y también sirve al autor para mostrarnos el contraste con otros, como el Emperador de Nansur o las Escuelas de Hechicería, dispuestas a manipular y aprovechar esta fe ciega de otros hombres en su propio beneficio. En la pagina 413 vemos como Proyas le dice a su antiguo maestro: "La fe es la verdad de la pasión y ninguna pasión es más verdadera que otra, y eso significa que no hay ninguna posibilidad de que lo que me dices que debo considerar, cualquier miedo que puedas infundirme sea más verdadero que mi adoración. No puede haber ninguna conversación entre nosotros ". Palabras que reflejan fielmente las dificultades del dialogo con el fanático, llevado por la pasión y la creencia absoluta en algo. El personaje de Esmenet, que ya he comentado que uno de los papeles esenciales que representa es ayudarnos a tener otra perspectiva de las motivaciones y personalidad de otros personajes centrales, tiene unas reflexiones muy significativas sobre este tema en la pagina 307: "(...) Protegido por su casta, Sarcellus no había hecho del miedo, como se veían obligados a hacer los pobres, el centro de sus pasiones. En consecuencia, tenía una confianza en sí mismo inamovible. Sentía. Actuaba. Juzgaba. El miedo a estar equivocado que caracterizaba a Achamian simplemente no existía para Curtias Sarcellus. Si Achamian ignoraba las respuestas, Sarcellus ignoraba las preguntas. Ninguna certidumbre podía ser mayor. " Otro de los aspectos que más he destacado ha sido la fragilidad de los marcos de referencia absolutos en los que los personajes parecen moverse. En El Profeta Guerrero aprenderemos más de ello, pero estas reflexiones de Cnaiür en la pagina 326 son bastante esclarecedoras (también de la manipulación del padre de Kellhus); "Los Caminos del Pueblo de la Guerra, según le habían dicho, eran tan inmutables y sagrados como volubles y degenerados los de los extranjeros. Pero ¿por qué?¿No eran esos caminos simplemente distintos senderos utilizados para llegar a destinaciones similares?¿Qué hacia de los caminos scylvendios los únicos caminos, los únicos senderos que un hombre recto debía transitar?¿y como podía ser eso cuando la estepa sin caminos moraba, como decían los memoralistas, en todas las cosas scylvendias? Por primera vez, Cnaiür vio a su gente a través de los ojos de un foráneo ¡Que extraño parecía todo!". Cnaiür es un personaje de tinte homérico que tiene muchos puntos interesantes desde el punto de vista literario, pero dentro de este tema que estamos tratando, también me resultó llamativo como reflejo del caos y y los tormentos cuando el propio marco de referencia que creíamos absolutos se resquebraja. Entonces, como en este caso, solo una pasión tan fuerte como la venganza puede hacernos continuar al margen de unos sentidos globales de nuestra existencia. Ya he hablado más arriba sobre el personaje de Kellhus, pero creo importante recalcar cómo el autor lo utiliza para hablarnos de la fragilidad de las convenciones jerarquizadas de nuestros sistemas sociales de creencias, cómo a pesar de su aparente fortaleza, son inherentemente débiles y susceptibles de manipulación. Cómo la Verdad que pretende sostener cada uno de ellos termina siendo una terrible prisión dogmática que perjudica y fragiliza a los seres humanos, y por supuesto los hace más fácilmente susceptibles a la manipulación. Resulta irónica, hasta cierto punto, la manera en que la duda nos afianza más que la certeza absoluta y nos inmuniza frente a la manipulación.  En el Principio fue la Oscuridad de R. Scott Bakker Formato: 14 x 22,5 cm. Encuadernación: rústica con solapas Colección: Fantasía épica ISBN: 84-480-3464-3 Año: Septiembre 2005 Precio: 23 € Nº de páginas: 560
Enlaces de Interés Fragmento del libro En el Principio fue la Oscuridad, cedido por Timun Mas. Archivo PDF. Entrevista a R. Scott Bakker, autor de Príncipe de Nada. (Enero del 2006) En el Principio fue la Oscuridad - Entrevista a Bakker. (Agosto del 2005)
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