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 Pollo escribió: Durante el mes de abril salen a la venta los libros 5 y 6 de la nueva edición de la saga de La Rueda del Tiempo: Camino a Tear y El Pueblo del Dragón. Aunque a estas alturas la saga ya no necesita presentación, recordar a los nuevos lectores de la obra que, nos encontramos ante una de las sagas épicas más largas pero más completas y ricas de los últimos tiempos. Sin duda alguna habrá un antes y un después de La Rueda del Tiempo. Me resulta difícil recordar con claridad lo que sentí al leer este libro por primera vez, aunque no me sea complicado de imaginar. Hambre. Hambre de lectura. Intentar saciar la curiosidad de saber como continuaba la serie. Quizás este acto de glotonería, gula literaria, no me hizo darme cuenta de la complejidad de este mundo, ya que mi única meta era llegar al final del libro, aunque fuese necesario estar en vela hasta altas horas de la noche. Y lo antes posible, para poder luego hacer una relectura más pausada y tranquila pero con la curiosidad saciada, y poder disfrutar de los detalles y anécdotas del libro.
"Y sus vías serán muchas, y muchos los hombres que conocerán su nombre porque estará entre nosotros muchas veces, con múltiples apariencias, como ha sido y será siempre, en el infinito discurrir del tiempo. Su advenimiento será como el filo de un arado, que, trazando surcos, dará un vuelco a nuestras vidas y nos arrancará de los lugares donde permanecemos postrados en nuestro silencio. El quebrantador de vínculos; el forjador de cadenas. El hacedor de futuros; el desfigurador del destino." Extraído de Comentarios sobre las profecías del Dragón, de Jurith Dorine, Mano derecha de la reina de Almoren, 742 DD, tercera Era. Para probar la complejidad y vastedad de la saga recomiendo a los nuevos lectores, aquellos que han empezado la saga con esta nueva edición de las novelas de Robert Jordan, que cuando lleguen a casa con sus libros recién comprados, se pongan cómodos, elijan un buen sillón y...no se pongan a leer inmediatamente. Puede sonar raro pero es así, pero podemos aguantar un poco, ¿verdad? Abra la tapa del libro y verá un hermoso mapa a color del continente. Posiblemente la mayoría de vosotros lo había visto con anterioridad pero no se había fijado en él. Obsérvelo con detenimiento, leyendo los nombres de las distintas ciudades. Y se dará cuenta que apenas conoce el nombre de un par de ellas. Durante estos cuatro primeros libros, Robert Jordan apenas ha arañado su superficie, quedando multitud de ciudades y países por descubrir. A lo largo del primer y segundo libro, Jordan nos descubrió la grandiosidad y belleza de Caemlyn y la austera y marcial ciudad de Fal Dara, en el tercero y cuarto libro nos llevó a la intrigante ciudad de Cairhien y a Tar Valon acabando en la ciudad de Falme. Nos encontramos con un mapa lleno de huecos vacíos donde se podrían escribir las palabras de Terra Incognita. Durante el viaje que dura los dos próximos libros, llenaremos parte de esos vacíos y descubriremos otros, dándonos cuenta que el mundo no se acaba ni en la Pared del Dragón ni en el Océano Aricio. El prólogo del libro Camino a Tear comienza en la sede de los Capas Blancas en Amadicia, Pedron Niall escucha con atención el informe de Byar, único superviviente de la batalla de Falme, sobre lo ocurrido en esta ciudad costera. No sólo le preocupa la pérdida de una legión entera de Hijos de la Luz sino el hecho de que haya habido alguien que se ha proclamado como el Dragón Renacido. Tarabon y Arad Doman se desangran en una guerra por ocupar los Llanos de Almoth y Pedron Niall, considerado como uno de los mejores estrategas que viven, decide sacar provecho de la situación utilizando al Dragón Renacido. No sabe que de esta forma teje el destino de los Hijos de la Luz al hilo de Rand al´Thor, el Dragón Renacido. Después de la batalla de Falme el grupo se separa en dos, por un lado tenemos a Egwene, Elayne, Hurín, Mat, Nynaeve y la Aes Sedai Verin que se dirigen a Tar Valon, con el cometido de salvar a Mat del mal que le produce la daga de Shadar Logoth y poner el cuerno de Valere a buen recaudo. Poco saben Egwene, Elayne y Nynaeve de la sorpresa que les tiene preparada la Amirlyn, como premio a su fuga de la Torre Blanca se las ascenderá a Aceptadas pero con la misión de perseguir al peligroso Ajah Negro. El otro grupo formado por Moraine, Perrin, Min, Loial, Lan, Rand y los shienarianos permanece acampado en mitad de las montañas durante el crudo invierno. Las dudas le corroen a Rand. Es cierto que se ha proclamado Dragón Renacido pero no sabe lo que ello significa. Sólo los sueños parecen servirle de guía y tras un ataque de trollocs y Myrddraal decide dejar el grupo y emprender la búsqueda de respuestas solo. A partir de ese momento se produce una persecución por parte de Moraine, Lan, Perrin y Loial, para darle alcance, que nos llevaran a los países de Illian y Tear. A lo largo de los libros se nos irán presentando diferentes personajes como los aguerridos aiel, Faile, Aludra y otros más que nos hará darnos cuenta que con Robert Jordan no hay nunca ningún hilo suelto, y que el mundo que nos presenta es mucho más complejo de lo que parece. Ambos libros significaran un punto de inflexión en los personajes protagonistas de la saga, será aquí cuando veamos el despertar de las personalidades de Mat y Perrin. Sin duda alguna, personajes que dan y darán mucho juego a lo largo de los próximos libros. Si hay un personaje que a la mayoría de los aficionados gusta, ese es sin duda Matrim Cauthon, hasta ahora no ha sido más que un personaje a la sombra de Rand Al´Thor, pero es que la sombra del Dragón Renacido es larga. Durante estos dos libros descubriremos que Mat empezará a brillar por si mismo, hasta alcanzar su lugar en el entramado. Por mucho que se resista. En cuanto a Perrin crecerá como hombre y como lobo, descubriendo en lo que se puede convertir pero a diferencia de Mat, ha llegado a la conclusión de que el Entramado da muy poco margen de maniobra.
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