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 Loial escribió: Greg Bear es uno de los grandes talentos de la ciencia ficción americana de las ultimas décadas, una de las tres grandes B (junto a David Brin y Gregory Benford), que fue elegido por los sucesores de Isaac Asimov para escribir una de las novelas de la nueva trilogía de las fundaciones que tanta polémica causaría entre los seguidores del antiguo maestro. Lo cierto es que sin duda es a día de hoy, uno de los escritores del género capaces de tener mayor éxito de ventas en sus novelas, y ser capaz de llegar a un amplio espectro de público, incluso en nuestro país, donde podemos ver algunos de sus títulos situados junto a los bestsellers de otros géneros. En este artículo vamos a realizar la reseña de dos claros ejemplos, las novelas La Radio de Darwin y su continuación, recientemente editada en castellano, Los Niños de Darwin. Estas dos novelas nos sirven para mostrar lo comentado anteriormente, ambas son un trepidante thriller biotecnológico capaz de satisfacer tanto al seguidor de ciencia ficción más hard como al lector ocasional de novelas de entretenimiento que se acerque a su lectura. Actualmente el canal SCI-FI esta preparando una mini serie de 8 horas basadas en ambas novelas.
Greg Bear Como introducción, nada mejor que hacer una breve historia literaria de este prolífico autor. Nacido en 1951, sin duda su afición vino influenciada por la relación con el gran maestro de la ciencia ficción Paul Anderson. Una muestra del reconocimiento de su talento y sobre todo de su habilidad narrativa para enganchar al lector es que ha sido requerido para escribir novelas por encargo de las grandes franquicias e iconos de la ci-fi de nuestro tiempo. Ya hemos hablado de la novela Fundación y Caos (1998 ), que realizó como precuela a la famosa serie de Asimov. También escribió novelas para la franquicia de Star Trek (Corona, 1984) y Star Wars (Planeta Misterioso, 2000). El año que viene tiene prevista su salida al mercado anglosajón Quántico, donde narra los problemas a los que una nueva generación de agentes del FBI tiene que enfrentarse en un futuro próximo en el cual la alta y vanguardista tecnología permite a terroristas y criminales ir un paso por delante de la policía y causar estragos entre la población. Su última novela publicada en inglés es Dead Lines, interesante thriller donde mezcla dos elementos aparentemente tan antagónicos como la vida después de la muerte, y la informática. Greg Bear es un laureado autor que ha sido uno de los dos únicos autores premiados con un Nebula en todas sus categorías. De hecho ha ganado dos Hugos y cinco Nebulas. Listar toda su obra seria demasiado extensa, así que nos limitaremos a dar una lista de sus principales novelas: - Psyclone (1979) - Hegira (1979) - Beyond Heaven's River (1980) - Strengh of Stones (1982) - The Wind from a burning woman (1983) - The Infinity Concerto (1984) - Corona, Star Trek (1984) - Eon (1985). Edición en castellano: Eón. Serie de Eon I (Nova) - Blood Music (1985) .Edición en castellano: Música en la Sangre (Ultramar) - The Serpent Mage -revisado y reeditado con el titulo de Songs of Earth and Power en 1992- (1986) - The Forge of God (1987). En castellano: La Fragua de Dios. Serie de La Fragua de Dios I (Nova) - Eternity (1988 ), Edición en castellano: Eternidad. Serie de Eon II (Nova) - Early Harvest (1988 ) - Tangents (1989) - Heads (1990) - Queen of Angels (1990). Edición en castellano: Reina de los Ángeles (Nova) - The Venging (1992) - Bear's Fantasies (1992) - Anvil of Stars (1992) - Hardfought (1993) - Moving Mars (1993). Edición en castellano: Marte se mueve (Nova) - New Legends (1995) - Legacy (1995). Edición en castellano: Legado. Serie de Eon III (Nova) - Slant (1997). Edición en castellano: El ALT 47, Inclinación (Nova) - Dinosaur summer (1998 ) - Greatest Science Fiction Stories of the 20th Century (1998 ) - Foundations and Chaos (1998 ) en castellano: Fundación y Caos (Nova) - Darwin's Radio (1999).Edición en castellano: La Radio de Darwin. Serie de Darwin I (Nova) - Rogue Planet-Star Wars- (2000). Edición en castellano: El Planeta Misterioso (Martínez Roca) - Vitals (2002). Edición en castellano: Vitales (Nova) - Darwin's Children (2003). Edición en castellano: Los niños de Darwin. Serie de Darwin II (Nova) - Deadlines (2004) Reseña: LA RADIO DE DARWIN Estamos ante una novela escrita con pericia por Greg Bear y sin duda dirigida desde un principio a un público mayoritario. Lo que, por cierto, nunca suele inclinar mi opinión a favor o en contra, ya que estoy acostumbrado a encontrarme con novelas "más de genero" que son auténticos pestiños y sin embargo novelas "mayoritarias" que suelen ser más que entretenidas. En esta ocasión he encontrado un balance medio en mi opinión hacia la novela, no me ha parecido especialmente destacable, pero sí que cumple con creces su función, que es entretener enmarcando una trama clásica de thriller con los justos elementos de ciencia ficción que permiten atraer al público generalista hacia una lectura de este tipo. Greg Bear está considerado en algunos ambientes como un escritor Hard de Ciencia Ficción, es decir que hay elementos de especulación científica en sus novelas, pero basados en un firme suelo científico. Y en este caso así es efectivamente, con la peculiaridad de que mientras que en la mayoría de las novelas Hard de ci-fi ese elemento científico suele ser la física, en esta ocasión es la biología. Como en otras novelas con especulaciones "Hard", el autor describe en el libro que científicos y que obras le sirvieron de base "seria" de las que partir para sus especulaciones y en este caso además el autor tiene el acierto de proporcionar al lector un breve glosario de los términos biológicos a los que suele referirse en mayor grado en la novela; ADN, ARN, aminoácidos, Intrón, marcador y otras muchas palabras de la jerga biológica habitual. ¿Influye que la base científica de la especulación sea la biología a la hora de disfrutar plenamente de la novela? No más que en otros casos en los que la especulación sea la física quántica o la sociología o un cúmulo de las distintas ciencias (como por ejemplo hace Kim Stanley Robinson en su trilogía de Marte), depende de la habilidad del novelista a la hora de insertar estos elementos en la trama, de su capacidad como "divulgador" científico y de su no abuso, claro. En esta ocasión, Bear sabe lo que hace en general, y no hace sentir especialmente incómodo al lector no familiarizado con la biología, la genética o la medicina, aunque si es cierto que hay algunas ocasiones en la novela en la que se hace demasiado espeso. Tengo la suposición que esto se debe a una preocupación que suelen tener los autores "Hard" a la hora de dotar de "credibilidad" a las especulaciones que realizan frente a lectores científicos familiarizados con la disciplina sobre la que se especula, y no causarles demasiados "ataques de indignación" ante el uso que hacen de su disciplina. Dada mi nula formación en biología y medicina no soy quién para analizar en qué medida logra el objetivo, aunque supongo que aquellos familiarizados encontrarán un plus añadido y disfrutarán con el hecho de que sea la biología y la medicina (posiblemente la segunda disciplina científica tras la física que los escritores "hard" de ci-fi toman como base) la base de las especulaciones. En mi caso, el interés estriba únicamente en que independientemente de su credibilidad real, la base científica tenga credibilidad "ficticia" y encaje con la trama literaria de la novela, lo que en mi opinión realiza con oficio Bear, a pesar de esas dos o tres ocasiones en que el lector no especializado se "atasca". Antes de entrar a valorar algunos otros de los elementos más significativos de la novela, que recordemos fue galardonada con el premio Nébula del 2000 (que es uno de los más prestigiosos del género), veamos una pequeña sinopsis del argumento, aderezada con algunos comentarios: La novela se desliza con agilidad en tres tramas alrededor de tres personajes, que como es habitual terminarán convergiendo, a pesar de que en principio no parecen tener nada en común y alcanzaran el clímax argumental al final de la novela. La primera trama esta centrada en las andanzas de Mitch Rafelson, un antropólogo que se encuentra en una situación profesional comprometida al haber querido saltarse las leyes para preservar un hallazgo científico. Requerido por una antigua amante, se embarca en una investigación de dudosa legalidad y el descubrimiento de unos cuerpos congelados de una pareja y de un bebe prehistórico en Innsbruck, Austria. Descubrimiento que se desvelará mucho más importante de lo que en un principio parece. El segundo eje argumental se centra en el personaje de Kaye Lang, una bióloga molecular que mientras está en Ucrania en un viaje profesional es requerida para investigar lo que parece una matanza indiscriminada de mujeres embarazadas y de algunos de sus maridos. En tercer lugar tenemos el personaje de Christopher Dicken, investigador epidemiólogo del Servicio de Inteligencia que esta a la búsqueda de virus que puedan representar amenazas potenciales, con un doble objetivo; detener la amenaza y a su vez convencer a los políticos de la necesidad de aumentar los presupuestos de su departamento. El elemento narrativo que servirá de catalizador de las tres tramas y de los tres personajes es una misteriosa enfermedad que afecta a las mujeres embarazadas y que les provoca tras una fiebre, un aborto. Los hombres sufren esta fiebre, sin embargo no parecen padecer otras consecuencias graves, muy pronto esta "enfermedad" comienza a extenderse convirtiéndose en una grave epidemia por todo el mundo. La clave de la enfermedad parece estar en un "retrovirus", un campo de la genética investigado solo parcialmente y de la que Kaye Lang es una de las mejores especialistas, lo que provoca que enseguida salte su nombre como uno de las claves a la hora de enfrentarse al problema, y a la vez sea objeto de la "codicia" tanto de las empresas farmacéuticas, como del departamento de Salud del gobierno que requiere sus servicios. Kaye Lang ya había escrito varios artículos sobre los HERV, o retrovirus endógeno humano infeccioso, que se encontraba en una sección del genoma humano desde nuestra aparición como especies. En concreto en la novela el autor inventa el SHEVA (que no es un HERV "real" ). Algo, había activado esos retrovirus arcaicos y parecía que estaban afectando peligrosamente a los humanos actuales creando una nueva y letal enfermedad. A esta enfermedad se la llamo apropiadamente "La Gripe de Herodes" y poco a poco iba haciendo crecer la amenaza y la tensión en el mundo entero. Haciendo un inciso en la trama y antes de desvelar algunas cosas más (no os preocupéis, no mucho), es necesario reseñar algunos elementos interesantes que el autor desliza para la reflexión en medio de la acción. Por un lado tenemos la crítica a la sociedad "occidental" actual, ya que la clave que en un principio (y que más adelante veremos que tiene mucha más importancia) parece haber disparado este antiguo retrovirus es el alto nivel de stress y la masificación. El autor va analizando por ejemplo el papel del científico "puro", como es el caso de nuestra protagonista o del antropólogo Mitch Rafelson, que siempre se encuentran enfrentados o la burocracia de las instituciones políticas ( representada en la novela por el personaje de Augustine, el jefe de Chistopher Dicken y responsable de su departamento) o a la ambición de las corporaciones industriales, que en la novela representa estereotipadamente el personaje de Marge Cross, la directora de Americol, una empresa farmacéutica, que ve en esta crisis una oportunidad de a la vez que "ayudar", hacer negocio. Aunque todos estos detalles se dejan entrever en la novela están matizados claro está y no hay una crítica despiadada (hubiera resultado impensable en una novela de estas características dirigidas al gran publico en los EEUU), pero sí hay buenos apuntes a los comportamientos de ambos sitios (burocracia y ambición política y ambición empresarial). Curiosamente el tercer personaje clave del triangulo de la novela, Dicken, oscila entre su trabajo puramente científico y su "ambición" a la hora de poder medrar en la burocracia política. Hay algunos otros elementos interesantes como son la resistencia de la burocracia científica a la hora de aceptar nuevos paradigmas que ayuden a resolver los problemas que se presentan. Sin embargo lo que me pareció más interesante es la crítica política y social ante una crisis de este tipo. Dejemos este punto para el comentario final de la novela y veamos un poco más de la trama para entender mejor lo más jugoso de la novela y que el autor explotara en la segunda parte: Los Niños de Darwin. Muy pronto un nuevo elemento desconcertante se añade a la crisis de la enfermedad provocada por el SHEVA, las mujeres que habían abortado empiezan a quedarse embarazadas incluso sin que hubieran tenido relaciones sexuales. Este descubrimiento desencadena que nuestros protagonistas (ya unidos en la trama) comiencen a especular si el SHEVA no es una simple enfermedad. ¿Y si nos encontramos con una nueva evolución de la especie humana? Y si las teorías sobre la evolución habitualmente aceptadas están equivocadas y esta es la manera en que la especie se adapta a una nueva situación ambiental (concepto que incluye no sólo la naturaleza, sino el ambiente social, cultural, económico, etc). Evidentemente esta hipótesis de que el SHEVA sea la "radio de Darwin", el mensajero de un cambio en la especie, de una evolución, es abiertamente rechazada por las instituciones políticas y por las científicas. Ante el rechazo de las instituciones oficiales y la persecución que se realiza, Kaye y Mitch deciden seguir adelante con una valiente y personal decisión y ayudar a crear un grupo de aquellos convencidos de que estos nuevos niños no son una amenaza a eliminar antes de haber nacido, sino una nueva especie que se abre camino. Una ola de pánico parece apoderarse de la sociedad, la mayoría de las mujeres tiene miedo ante esta situación y se decide a abortar con la ayuda del gobierno que piensa que estos nuevos niños pueden ser potencialmente peligrosos como portadores de virus que provoquen graves epidemias. A su vez empieza a haber una tensión entre ambos sexos, ya que los hombres en parte son "culpabilizados" al ser los portadores del SHEVA, que no sufren ninguna consecuencia. La crisis cada vez se agrava más. Y aquí es donde encuentro lo más interesante de la novela, en las reflexiones del autor que continuaran en la siguiente novela y más adelante complementare; cómo las masas se convierten en fanáticas, cómo los políticos y la burocracia responden ante estas situaciones de crisis siempre recortando la libertad (¿paralelismos con situaciones actuales en los EEUU?), e incluso los medios de comunicación se llevan su parte en esta crítica. El final de la novela es abierto. Posiblemente el autor ya estuviera pensando en la continuación. Como comentario final de la reseña solo me queda recomendar que esta novela (aunque puede leerse perfectamente sola) se acompañe de la lectura de Los Niños de Darwin, donde muchas de las encrucijadas planteadas en la novela se resuelven y donde además podemos ver una evolución mucho más compleja de los personajes. Reseña: LOS NIÑOS DE DARWIN Lo primero es comentar, que inevitablemente se desvelaran en estos comentarios algunos hechos de la trama de la primera novela. Intentaré en la medida de lo posible salvaguardar puntos clave, aunque tanto en ésta como en La Radio de Darwin, lo más importante no es el "misterio" a desvelar que el autor ya deja que se intuya desde las primeras páginas de la primera novela (el nacimiento de la nueva especie), sino la exploración de las consecuencias políticas y sociales de este hecho, la crisis institucional que se afronta, la crisis "moral", así como la propia evolución psicológica de los personajes. Un primer apunte es que esta continuación de La Radio de Darwin aunque comparte los mismos personajes (y alguno nuevo bastante interesante como es Stella, la hija de los protagonistas) se presenta como una novela menos centrada en la profusión de datos "científicos" que dotasen de credibilidad a la trama. El autor debió considerar que ese espectro lo había cubierto adecuadamente en la primera novela, y en esta ultima se centra mucho mas en los personajes, dotándoles de mayor presencia por sí mismos en el argumento (por ejemplo las evoluciones de los personajes de Augustine, y los propios Kaye, Mitch y Dicken) así mismo el autor tanto como en la especulación científica sobre los retrovirus y la evolución de la especie humana se centra en las repercusiones sociales y consecuentemente políticas de estos hechos. En cualquier caso sigo encontrando algunas páginas de "jerga científica" que son un poco "aburridas" y difíciles de digerir, y que siguen atascando un poco en algunos pasajes la tensión narrativa, supongo que es un precio que se ha de pagar para "salvaguardar" la pretensión de especulación científica "Hard" y no quedar como un ejemplo de mera fantasía imaginativa desbocada. Es una manera de escribir ciencia ficción "respetable" y a su vez permitir que el gran público piense en una mayor verosimilitud de lo narrado que le ayude a introducirse en la novela. Sin duda este es un debate literario muy interesante (en mi opinión es la habilidad literaria del autor la que ha de producir ese efecto, mucho más que la supuesta "fidelidad" científica), pero quizás otro articulo sea el más adecuado para valorar este tipo de estrategia literaria. Veamos muy brevemente las líneas arguméntales de ésta segunda novela (intentare contar lo menos posible para no sólo no desvelar mucho de éste libro, sino de los acontecimientos del libro anterior) y comentemos algunos hechos destacables que en ella encontramos: Al final de La Radio de Darwin asistíamos a una primera oleada de nacimientos de los niños provenientes del SHEVA, ante este hecho, la respuesta de las diferentes instituciones fue negar la evidencia de que representaran un paso hacia una nueva especie y centrarse en que eran una amenaza potencial como portadores de virus a la especie humana "normal", para ello no les importa manipular las evidencias y recurrir al miedo. Los cientos de miles de niños nacidos tras esta primera etapa han sido recluidos en "escuelas especiales", que son en realidad prisiones. Los niños fueron arrebatados por la fuerza a los padres y la libertad social e incluso política ha sufrido graves recortes en esta época en los EEUU. Mitch y Kaye lograron huir con su hija recién nacida y ayudados por una organización subversiva de la que forman parte vivir ocultando a Stella y manteniéndola a salvo de esos campos de concentración en lo que habían recluido a la mayoría de niños SHEVA. La novela comienza cuando han transcurrido doce años desde la oleada de nacimientos y ésta parece haberse detenido, sin embargo el descubrimiento de algunos casos de madres SHEVA que portaban un cúmulo grande y terrible de virus ha sido utilizado de la manera más cruel como excusa para aislar a los niños, a su vez mas que como una nueva especie se les ve como una aberración de la naturaleza, justificando (no solo los políticos, sino una parte importante de la sociedad) su aislamiento e incluso podría llegar el caso, su propia exterminación). Como anécdota narrativa, vemos que el autor no sólo narra con habilidad la paranoia política y social que puede despertarse en casos de crisis, sino que resulta curiosa su crítica al alarmismo social aportado por los medios de Comunicación más conservadores. Resultan muy relevantes las palabras dichas por el personaje de Augustine, responsable de gran parte de la persecución a los niños Sheva y que sufre una crisis de conciencia y un cambio, aliándose con su subordinado Dicken, e intentando redimirse del daño causado: "Augustine miró a través de la ventana de la torre y no mordió el cebo de Dicken. -Lo único necesario para salir elegido en la América del siglo veintiuno es una masa de ovejas asustadas y un lobo con una buena sonrisa-dijo en voz baja-.Tenemos ovejas de sobra." Creo que estas palabras de este personaje secundario, que sufre una evidente evolución en este segundo libro respecto de su actitud de ambición política en el primero son esclarecedoras de una cítrica demoledora a la fragilidad de nuestras sociedades actuales ante acontecimientos que pueden sacar lo peor de nosotros, y seguro que todos tenemos en mente paralelismos con diferentes situaciones en diferentes países que pueden responder a la metáfora del autor. En la novela hay varios hilos argumentales, que al igual que en la primera parte, cada uno terminará aportando su granito de arena al clímax final; tenemos por un lado la presentación de las peculiaridades de los niños SHEVA, por un lado vemos el trato que tanto nos repulsa y que "civilizadamente" se les da en estas escuelas especiales, el autor presenta con cierta habilidad en qué se diferencia esta especie de la nuestra y cómo podría superar las aporías a las que lleva el camino actual de la civilización, una mayor interactividad y comprensión, un uso de varias capas de lenguaje, no solo hablados, sino con elementos olfativos y gestuales, un grado de cooperación infinitamente mayor, la pérdida de la ambición individual, y otros muchos factores interesantes que más que la admiración provocan el rechazo y la persecución por parte de sus "maestros". Este hilo se une al protagonizado por Augustine y Dicken cuando ambos visitan una de las escuelas. Todas ellas están siendo asoladas por un desconocido virus que esta causando estragos y un altísimo índice de mortalidad en los niños SHEVA, a las escuelas se las aísla, sin apenas recursos debido al miedo a que esa epidemia se propague a seres humanos "normales, en medio de este aislamiento quedan Dicken y Augustine que inician una lucha contrarreloj de cara a encontrar la causa de la enfermedad, salvar a los niños y a su vez demostrar que no es contagiosa ni peligrosa de cara al exterior. Otro hilo argumental muestra las dificultades de las vidas de Kaye, Mitch y su hija Stella, no sólo por ser fugitivos, sino por el aislamiento de la niña de otros de su especie, que en el caso de los nuevos niños, al ser seres mucho más sociales que los humanos "normales", necesitan desesperadamente, esto provoca una huida de Kaye que llevará como consecuencia la separación del núcleo familiar. Por ultimo asistiremos a un curioso descubrimiento arqueológico realizado por una colega de Mitch y al que éste finalmente acude y que puede ser la llave de cara a encontrar en el pasado el ejemplo que necesitamos para salvar nuestro propio futuro. Como en la colaboración puede estar la clave, más que en un enfrentamiento destructivo. Además de la inevitable pregunta acerca de qué es lo que en verdad nos distingue como seres humanos, incluso mas allá de las diferencias biológicas y genéticas. Nuestra cultura y nuestra ética, que parecen ser tan frágiles ante las amenazas y los tiempos de crisis. El miedo a lo diferente que tanto ha explotado la ciencia ficción en la historia de este género y que sirve, además de elemento en esta novela, como una más que presente metáfora de nuestro comportamiento actual, donde ese miedo a lo diferente en sus diferentes manifestaciones (otras culturas, otras razas u otras religiones) sigue tan presente. Y no voy a descubrir más de la novela por miedo a desvelar demasiado. Una novela que me pareció más compleja, mejor novela, aunque posiblemente pierda esa tensión de thriller de la primera que la llevó a ser un bestseller. Los personajes que ya conocimos adquieren mucha mayor profundidad y su evolución es evidente. Hay un elemento en el personaje de la científica, de Kaye que "chirría" a lo largo de toda la novela, un elemento "místico", de presencia religiosa que el propio autor se ve "obligado" a justificar al final de la novela, en un escrito aparte. En mi opinión como lector es algo que "sobra" en la novela, distrae y no aporta nada al personaje de Kaye, sin embargo puede que otros lectores con otra "sensibilidad" lo encuentren justificado, en cualquier caso mejor que os presente parte de la propia justificación del autor, que además nos habla de algunos puntos esenciales para comprender mejor la trama esencial de ambas novelas y entra de lleno en las especulaciones que en las ultimas décadas se han dado en la rama de la filosofía que investiga la mente y que aúna a la investigación filosófica, los últimos avances en biología, genética y estudios sobre el cerebro humano, la llamada filosofía de la mente: "...Las elucubraciones teológicas que presento también están basadas en pruebas empíricas, personales y recogidas de gran cantidad de textos clave. Pero esas pruebas son muy difíciles, hasta lo asombroso y lo extraordinario, de presentar científicamente, ya que necesariamente son anecdóticas. Eso no hace que la verdad sea menos evidente para los testigos; simplemente sitúa ese tipo de experiencia vital en la misma categoría que otros sucesos humanos, como el amor, el pensamiento abstracto y creativo, y la inspiración artística... En respuesta la pregunta evidente sobre evolución, ¿defiendo la aleatoriedad neo-darwinista o el diseño teístico externo? La respuesta debe ser: ninguna de las dos. ¿Apoyo los puntos de vista creacionistas o fundamentalistas sobre nuestros orígenes? En Absoluto. Mi punto de vista es que la vida en la Tierra está constituido por múltiples capas de redes neuronales, todas interaccionando para resolver problemas y lograr ganar recursos y seguir sobreviviendo(...) También distingo entre personalidad consciente de sí misma y la mente. (...) El yo no es una ilusión; es real. Pero no unitario, no es primario y no siempre está al mando. Parece aparentemente que Dios no microadministra ni la historia humana ni la naturaleza. La libertad evolutiva es tan importante como la libertad humana individual. ¿Interfiere Dios de alguna forma? Aparte de mi afirmación, que comparten muchos otros, de que la presencia de algo que podríamos llamar Díos se deja conocer-indudablemente, una forma de interferencia, no lo sé (...) Mientras Kaye experimenta su epifanía, es consciente de que su "comunicador" no le habla sólo a ella, sino a otras mentes dentro y fuera de ella. La epifanía no se restringe a nuestros yoes conscientes, ni siquiera a los seres humanos (...) Si la única aproximación honrada para comprender tanto a la naturaleza como a Dios es la humildad, entonces eso nos debiese ayudar a sentirnos humildes." Lo cierto es que aparte de estas explicaciones del autor sobre ese añadido a uno de los personajes principales y sobre la tesis que sustenta parte de la base de sus especulaciones, de lo que aquí se trata como conclusión es decir a posibles futuros lectores si les merece la pena leer esta novela, lo que en sí es algo muy complicado. A mí, que no soy especialmente adicto a este tipo de ciencia ficción, me pareció entretenida y me pareció que las cuestiones que se plantean, algunas de ellas brevemente descritas en estos comentarios hacen que ambas novelas sean interesantes. No son un descubrimiento extraordinario, pero pueden ayudar a pasar ratos agradables y a su vez suscitar algunas preguntas, cuyas respuestas hemos de encontrar nosotros mismos. También es sabido que Bear es un autor que merece muchas críticas en algunos lectores y al que suelen acusar de "embrollar "demasiado o llegar a ser aburrido o que sus novelas pierden interés a lo largo de su transcurso. En mi opinión, en ambas novelas, salvo algunos momentos puntuales, esto no sucede. Tal y como decía en la introducción va a realizarse una serie de 8 horas basada en ambas novelas, y el final de esta segunda novela, aunque queda más o menos "cerrado" puede dar lugar a una continuación en los problemas de comunicación entre ambas especies y su posible convivencia ¿veremos una tercera novela de la saga de Darwin? Libros: La Radio de Darwin. Greg Bear Editorial: Punto de Lectura.Edicionesb Formato: Bolsillo, rústica Páginas: 692 Precio: 9'25 euros. Los Niños de Darwin Editorial: Edicionesb.Colección Nova Formato: Rústica Páginas: 482 Precio: 20 euros
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